¿Buscas materiales que te permitan construir de manera más sostenible y con mejores resultados técnicos, sin incrementar por ello el gasto? 

El CLT o madera laminada en cruz es la solución para diseñar espacios más eficientes, pero rápidos de construir.

Desde Randstad, en este artículo queremos hablarte de cómo se desarrolla el proceso constructivo con el CLT y qué lo diferencia de otros sistemas del sector de la construcción.

Descubrirás cómo la madera CLT combina innovación, respeto al medio ambiente y ahorro de tiempo y costes.

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¿qué es el CLT?

El CLT es un material estructural elaborado mediante la unión de capas de tablas de madera maciza dispuestas en direcciones perpendiculares entre sí. 

Cada capa se encola con adhesivos especializados y se prensan juntas, creando paneles de una rigidez y resistencia extraordinarias

A diferencia de la madera laminada tradicional, donde las láminas siempre tienen la misma orientación, el CLT alterna la dirección de sus fibras en cada capa para proporcionar una estabilidad dimensional de la que carecen otros sistemas constructivos.

diferencias entre CLT y otros tipos de madera estructural

El CLT o la madera laminada en cruz se distingue de sistemas como el entramado ligero o la madera laminada encolada (Glulam) por su alta resistencia estructural, equiparable a la del hormigón armado pero con la ventaja de ser mucho más ligero.

Y es que un metro cúbico de CLT pesa aproximadamente 400 kilogramos, frente a los 2.700 kilogramos del hormigón.

Esto supone toda una revolución en el diseño de cimentaciones, pues reduce muchísimo el coste de la obra.

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cómo se compone y cómo funciona la madera laminada en cruz

La madera CLT se caracteriza por su innovadora estructura en capas que aportan una gran estabilidad y resistencia, entre otras ventajas: 

capas cruzadas y orientación de las láminas

La composición típica del CLT consiste en un número impar de capas: cinco, siete o más, según el cálculo estructural del proyecto. 

Las capas exteriores determinan la dirección principal de resistencia, trabajando paralelas a las fibras, mientras que las capas internas actúan como trabes que minimizan los movimientos diferenciales internos de la madera.​

Esta estructura en capas cruzadas elimina la contracción y dilatación que caracteriza a la madera, y que es su mayor inconveniente como material de construcción. 

propiedades mecánicas y estructurales del CLT

Si por algo destaca el CLT es por sus propiedades mecánicas y estructurales, superiores a las de los materiales tradicionales como el hormigón o el acero:

  • Resistencia a flexión de entre 140 y 300 kilopondios por centímetro cuadrado en madera de coníferas.
  • Relación resistencia-peso que supera a la del acero en muchas situaciones.
  • Presenta mejor ductilidad que el hormigón y es muy difícil que llegue al colapso si no es con grandes deformaciones. 

Por eso, el uso del CLT es especialmente interesante en zonas sísmicas, donde la flexibilidad del material es determinante para la seguridad.

durabilidad, resistencia y comportamiento ante cargas

El CLT fabricado con los estándares adecuados desarrolla una vida útil certificada de 60 años y puede ser utilizado en edificios de hasta 30 metros de altura o superiores, ya que permite distribuir esfuerzos uniformemente y soportar condiciones meteorológicas extremas, siempre que esté bien protegido.

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ventajas del CLT como material sostenible

El CLT ofrece mucho más que resistencia: es una solución constructiva con muy poca huella de carbono y que, en general cuida el entorno. Veamos cómo: 

reducción de emisiones y huella de carbono

Aquí reside una de las mayores ventajas de la madera CLT, y es que los árboles destinados a su fabricación de CLT absorben carbono durante su crecimiento para, posteriormente, mantenerlo almacenado en su estructura durante décadas. 

eficiencia energética en edificios de CLT

La madera del CLT actúa como aislante térmico natural que reduce el consumo de calefacción y refrigeración durante la vida útil del edificio.

De hecho, para conseguir el mismo aislamiento que proporciona un muro de solo 10 centímetros de espesor de CLT, se necesitaría construir un muro de hormigón de 1,80 metros de espesor. 

Además, el CLT regula naturalmente la humedad interior, absorbiendo y liberando vapor de agua según las condiciones ambientales.

material renovable y gestión forestal responsable

La madera destinada a CLT procede de bosques gestionados según certificaciones de sostenibilidad: FSC o PEFC. 

Estas certificaciones garantizan que la explotación forestal mantiene la biodiversidad, es socialmente beneficiosa y económicamente viable.

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usos del CLT en construcción

La versatilidad del CLT abre nuevas posibilidades en todo tipo de edificaciones, desde viviendas a grandes estructuras y proyectos de reforma:

viviendas unifamiliares de CLT

El CLT se adapta perfectamente a proyectos de vivienda unifamiliar, porque proporciona calidez estética a la vez que aísla térmica y acústicamente. 

edificios de varias plantas y estructuras híbridas

Los edificios de mediana altura (hasta 30 metros o más en sistemas híbridos) son el territorio natural del CLT. 

Combinado con núcleos de hormigón o elementos de acero para resistencia lateral, el CLT crea estructuras ligeras, eficientes y seguras ante terremotos.

aplicaciones en reformas, ampliaciones y módulos prefabricados

El bajo peso del CLT lo convierte en la solución ideal para ampliaciones de edificios históricos donde las cimentaciones no pueden soportar cargas adicionales. 

Así, es posible construir plantas de viviendas nuevas en CLT sobre cualquier edificio centenario sin refuerzos adicionales de estructura. 

Los módulos prefabricados permiten montajes en semanas, minimizando disrupciones en entornos urbanos.

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¿es segura la madera CLT? Comportamiento ante fuego y humedad

La seguridad y la durabilidad son esenciales al elegir materiales estructurales para un proyecto, y el CLT responde eficazmente ante factores como el fuego y la humedad:

reacción del CLT al fuego

Cuando se expone a altas temperaturas, la madera CLT desarrolla una capa carbonizada en su exterior que actúa como aislante, protegiendo el material interior. 

La velocidad de carbonización es predecible y controlada: aproximadamente 0,79 a 0,90 milímetros por minuto. 

Es un material que ha superado los ensayos de resistencia RF120 (120 minutos de exposición al fuego) que exigen las normas europeas.

protección contra humedad y tratamiento anticorrosión

La humedad es el factor más importante para garantizar la durabilidad del CLT. Por eso, la madera se somete a un proceso de secado industrial: se deshidrata en cámaras especiales hasta alcanzar un contenido de humedad entre el 10% y el 14%.

Esto, junto al sellado impermeable de las juntas entre láminas, evita que la madera sufra penetraciones de agua y se deforme o se mueva una vez instalada en el edificio, incluso en entornos húmedos o con lluvia continua.

No requiere otros tratamientos anticorrosión adicionales como sí necesitaría una estructura de acero.

normativas y certificaciones aplicables

En España, el CLT está regulado por la norma UNE-EN 16351:2016 a nivel europeo, que establece los requisitos de caracterización estructural, controles de producción y marcado CE. 

Los proyectos deben cumplir las exigencias de seguridad estructural del CTE (Código Técnico de la Edificación) aplicables a cualquier material estructural como acero u hormigón.

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proceso de construcción con CLT paso a paso

El proceso de construcción con CLT es eficiente y rápido desde el diseño hasta la obra terminada:

diseño arquitectónico y modelado digital

El diseño comienza con modelado BIM tridimensional al milímetro, que se realiza con softwares CAD/CAM especializados que permiten extraer toda la información necesaria para la fabricación: orientación de capas, sistemas de ejes, conexiones, perforaciones, aperturas… 

Estos programas también cargan un código QR único por pieza que garantiza la trazabilidad total desde el diseño hasta la obra.

fabricación de paneles CLT a medida

En fábricas con máquinas de control numérico (CNC), se fabrican los paneles con tolerancias milimétricas

Cada pieza se mecaniza, verifica su calidad en ambiente controlado, y se prepara para transporte. 

Este proceso industrializado garantiza cero variabilidad y máxima eficiencia frente a la obra tradicional.

montaje en obra y tiempos de ejecución

El montaje en obra es seco, veloz y limpio. Se requieren grúas especializadas para izar los paneles (que pueden pesar cientos de kilos) y ensamblarlos mediante conexiones mecánicas previamente diseñadas. La fase de montaje de obra gruesa puede finalizarse en unas pocas semanas

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comparativa: CLT vs. hormigón y acero

El CLT compite directamente con materiales tradicionales como el hormigón y el acero en aspectos clave de coste, comportamiento estructural y sostenibilidad:

costes y eficiencia en obra

El coste inicial del CLT ronda los 1.700 a 2.000 euros por metro cuadrado de estructura, cifra que puede parecer superior al hormigón tradicional (1.200 a 1.500 €/m²) o competitiva con el acero (1.500 a 1.800 €/m²). 

Sin embargo, el uso de CLT supone ahorro en plazos ejecución, siendo de 1 a 3 semanas frente a los 2 a 3 meses que requieren hormigón o acero. 

Las cimentaciones también son más económicas, ya que el metro cúbico de CLT pesa menos que el de hormigón. 

ventajas estructurales

Desde el punto de vista puramente estructural, el CLT es mucho más eficiente que el hormigón o el acero:

  • Su rigidez es equivalente a la del hormigón armado con la séptima parte de su peso. 
  • Su configuración bidireccional hace que se necesite menos CLT para conseguir la misma redundancia estructural que el acero o el hormigón.
  • Su capacidad de disipar la energía sísmica hace que las estructuras CLT resistan temblores sin sufrir daños estructurales, mientras que el hormigón tiende a sufrir fisuras y el acero necesita de sistemas de amortiguamiento adicionales.

impacto ambiental

La diferencia en el impacto ambiental de los tres materiales es radical: cada metro cúbico de madera CLT secuestra aproximadamente 887 kilogramos de CO de la atmósfera durante el crecimiento del árbol, mientras que la producción de un metro cúbico de hormigón emite una tonelada de CO directamente a la atmósfera.​

Además, la huella medioambiental total de una estructura CLT es entre un 60 y un 75% inferior a la de una equivalente realizada en acero u hormigón, incluyendo toda la cadena de producción, transporte y montaje.

Otro punto positivo es que la madera CLT certificada crea un ciclo cerrado de sostenibilidad: los bosques generan empleo local, mantienen biodiversidad, controlan erosión y capturan más carbono año tras año.

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preguntas frecuentes sobre el material CLT

A continuación, resolvemos las dudas más comunes sobre la madera CLT y su uso como material de construcción: