A lo largo del 2019, las pymes se están enfrentando a una serie de retos para seguir siendo una de las fuerzas productivas y económicas más importantes de este país.

Tal y como recoge el ‘Informe Pyme en España 2018’, elaborado por Cepyme, durante el pasado ejercicio, cerca del 22% del total de las pequeñas empresas ampliaron su plantilla, casi el 75% de ellas lo mantuvo y sólo el 4% lo redujo.

No es de extrañar que uno de los grandes retos a afrontar se englobe bajo el paraguas de la tecnología y la digitalización. Es una corriente general que no tiene en cuenta el número total de los empleados de una compañía o el sector en concreto en el que se enmarcan. Por este mismo motivo, las pymes no están exentas al impacto que genera la introducción de las herramientas digitales en el día a día laboral.

En este aspecto, las tendencias más destacadas se pueden resumir en cuatro grandes bloques:

  1. Inteligencia artificial y automatización

Gracias a sus novedosas aplicaciones en el mundo empresarial, muchas compañías han empezado a utilizar la inteligencia artificial y la automatización para realizar aquellas tareas más repetitivas. De esta manera, los empleados pueden dedicarse a otras tareas más complejas y distribuir mejor su tiempo. Otro apoyo que presentan es la capacidad de manejar  grandes cantidades de datos para su posterior análisis.

Ejemplos clásicos son los chabots y los asistentes virtuales. Ambas aplicaciones ya están siendo usadas por las pymes españolas a la hora de manejar el correo, atender a los clientes vía telefónica o programar alertas.

  1. Big Data

Con el análisis de información, las pymes son capaces de encontrar y adaptarse a nuevas formas de negocio, ya sean de corte nacional o internacional. Con los datos ya no es solo posible sacar conclusiones que permitan cubrir necesidades, sino también permiten pensar en expandir mercado. Herramientas como Google Analytics, Facebook Ads o Mailchimp facilitan filtrar, gestionar y analizar cientos de filas de datos para extraer sus propias conclusiones.  

  1. Blockchain

Esta tecnología es una de las que encierra mayor potencial de integración con otros sistemas porque una de sus características es la posibilidad de crear nuevos programas que ayuden a mejorar los sistemas de pago o distribuir la información de sus transacciones, entre otras cosas. Además, también permite a las pymes compartir registros comerciales entre diferentes entidades bancarias, facilita el uso de los contratos inteligentes y les permite recibir pagos en criptomonedas.   

  1. La nube

Según el informe de Sage ‘Radiografía de la Pyme 2018’, sólo el 19% de las pequeñas y medianas empresas tiene establecido un plan digital. Sin embargo, de esta cifra solo la mitad tiene asignado un presupuesto. La nube puede ser una muy buena opción para reducir gastos, tiempo y mejorar la productividad de las empresas, ya que permite realizar cálculos, compartir recursos y almacenar información desde cualquier lugar.

  1. Ciberseguridad

La inseguridad en la web es un problema que afecta a todo tipo de organizaciones sin importar el tamaño de las mismas. El informe 2018 sobre la violación de datos de Verizon muestra que el 58% de las violaciones de datos registradas en 2017 correspondieron a pequeñas y medianas empresas. Estas son las amenazas más comunes que afectan a las pymes:

– Dispositivos portátiles con una mala seguridad para conectarse en remoto.

– Utilizar software obsoletos

– No llevar a cabo comunicaciones preventivas que ayuden a frenar los ataques mediante la formación a los empleados.

Más allá de la tecnología

Otro de los grandes bloques a hacer frente a lo largo de 2019 gira entorno a la economía y la sostenibilidad. La frontera entre servicios e industria se difumina más cada año que pasa, un cambio estructural que puede llevar a las pymes nuevas oportunidades de negocio. El turismo de salud, los servicios personales, culturales, logísticos y los relacionados con la arquitectura y construcción son sectores en los que las pequeñas y medianas organizaciones pueden expandirse y aumentar el índice competitivo entre empresas.

La sostenibilidad es otro de los temas que se tienen que abordar para dar respuesta a todos los avances tecnológicos y digitales que se están produciendo, la gestión de los datos genera una inquietud sobre su protección y alojamiento en bases de datos.

La preocupación por el impacto en medio ambiente que generan las actividades económicas cobra cada vez más peso. Las soluciones que favorecen la transparencia, la sostenibilidad, el respeto por la privacidad en todos los procesos de negocio ya se están teniendo en cuenta.

Para terminar, las pymes representan un gran número dentro del tejido empresarial español que necesitan estar al día de las últimas tendencias para aumentar su índice competitivo.