La transformación en la que está inmersa el mercado laboral provoca que aumente la complejidad del entorno empresarial, obligando a las organizaciones a estar constantemente intentando mejorar sus procesos para ser más competitivas y, por lo tanto, aumentando su exigencia en los procesos de selección.

Por este motivo, debes prepararte para la adaptación a este nuevo mercado, comprender las demandas actuales y demostrar tu capacitación profesional en relación con las necesidades de la empresa. ¿Quieres conocer las cinco aptitudes que te ayudarán a lograrlo?

 

1.- ¡Demuestra tu proactividad!

Todo es cuestión de actitud. Ser una persona proactiva no es algo innato, depende de tu implicación para fortalecer y conseguir las herramientas que lo permitan. Así, debes tratar de mejorar una cualidad que te convertirá en una de las personas más valoradas del proceso de selección, lo que, sin duda, te ayudará a diferenciarte y destacar. 

Ten en cuenta que este rasgo no solo será útil en el entorno profesional, también en el resto de los ámbitos de tu vida personal. Pero ¿sabes qué características debe reunir una persona proactiva? Principalmente dos: dinamismo e iniciativa.

Si quieres ser el candidato adecuado en un determinado proceso de selección, no olvides manifestar tu capacidad para asumir responsabilidades, tomar decisiones, anticiparte a lo que deparará el futuro y mostrar un gran poder de persuasión. De esta manera, demostrarás también tu capacidad de liderazgo. 

 

2.- Piensa en los resultados

Hablamos de una de las capacidades más deseadas por toda empresa, ya que está íntimamente relacionada con su rendimiento y su productividad. Es propia de aquellos profesionales que centran toda su atención en cumplir una finalidad: actuar con eficiencia para lograr los mejores resultados.

Esta aptitud está relacionada con tener la habilidad de actuar en el menor tiempo posible, tomando decisiones de destacada relevancia y reduciendo el error al mínimo. De esta forma, tendrás muchas opciones de ser seleccionado en un proceso de selección, ya que la empresa se acercaría a cumplir tres importantes objetivos: satisfacer las necesidades del cliente, mejorar a la organización y superar a los competidores.

Pero ¿por qué es tan demandada esta cualidad? La respuesta es clara: incrementa notablemente los casos de éxito. Se trata de una competencia que tiene gran relación con la calidad, obligando a cuidar al máximo los detalles del proceso. Además, está íntimamente conectada con una cualidad que analizaremos a continuación: el trabajo en equipo.

 

3.- El trabajo en equipo, un trabajo mejor

Conseguir la unión de todas las habilidades y competencias individuales en beneficio del grupo es sinónimo de éxito para toda organización. Se trata de poner en consonancia el talento de una determinada plantilla para lograr una ventaja competitiva; esto es lo que se conoce como trabajo en equipo

Es una cualidad muy valorada por cualquier empresa, ya que genera numerosos beneficios más allá de la eficacia en el trabajo, como son la optimización de recursos, la mejora de la toma de decisiones o el bienestar laboral. Además, aporta visiones diferentes para cada situación, lo que enriquece el proceso al implementarse ideas más brillantes y creativas.

Por ello, es fundamental que manifiestes las características adecuadas para trabajar con otras personas. Esto supone ser una persona flexible, empática, entusiasta, con afán colaborativo y con buenos dotes de comunicación. No obstante, recuerda que no puedes dejar de lado que, para trabajar en equipo, debes asumir responsabilidades, tanto individuales como colectivas, en la organización.

 

4.- ¿La solución? Tu capacidad resolutiva

¿Te ves capacitado para superar los miedos, la inseguridad y la falta de confianza ante un determinado problema? Entonces posees una característica propia de una persona resolutiva, un perfil profesional de gran valor para que las empresas superen obstáculos en la búsqueda de sus objetivos y obtengan beneficios a corto, medio y largo plazo.

Es una cualidad que te permitirá situarte en la cima de cualquier proceso de selección, ya que se trata de una cualidad muy cotizada, difícil de encontrar y, sobre todo, fundamental para el futuro de cualquier organización. El motivo es claro: una persona con capacidad resolutiva sabe enfrentarse a situaciones de urgencia para desbloquear procesos y facilitar la continuidad de la actividad de la empresa.

Para ello, estos perfiles se centran en la búsqueda de soluciones, más que en el problema en sí mismo. De este modo, determinan el caso con claridad, identifican los posibles caminos alternativos, evalúan los pros y contras de cada uno de ellos para tomar una decisión y, por último, desarrollan los pasos y asignan las responsabilidades pertinentes para lograr una solución efectiva. 

Potencia tu capacidad creativa, muéstrate como una persona optimista y tenaz y, sobre todo, cumple una de las características mencionadas anteriormente: tener iniciativa. De esta manera, podrás aprovechar una cualidad que tiene un gran potencial de cara a cualquier proceso de selección.

 

5.- Tu orientación al cliente, la brújula de tu éxito

Los beneficios y la productividad de una empresa tienen un factor totalmente determinante: los clientes. Conscientes de ello, las organizaciones deciden centrarse en satisfacer sus necesidades y centran su estrategia de negocio en ponerles en el centro del proceso.

Por ese motivo, uno de los propósitos de las empresas en los procesos de selección es contar con los mejores profesionales en el trato con el cliente. Es decir, personas empáticas, con gran conocimiento del servicio y de las soluciones que se ofrecen, con capacidad para adaptarse al comportamiento del cliente y solucionar sus problemas y, por último, con la habilidad de sorprenderle.

Esta aptitud te ayudará a destacar entre el resto de los candidatos. Así, la empresa valorará que está ante la oportunidad perfecta de contar con una persona que le ayude a potenciar su imagen de marca, mejorar la relación con los clientes y, principalmente, conseguir su fidelización.

En definitiva, la optimización de estas habilidades es un proceso necesario para obtener una ventaja competitiva en cualquier selección de personal, convertirte en un valor añadido para la organización y consolidarte como un perfil multidisciplinar, con una marca personal única y diferenciada.

¡Es la hora de buscar trabajo! En Randstad, ¡te ayudamos!