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López Lomong y Albert Bosch en algo+ Bilbao
Ayer el museo Guggenheim de Bilbao acogió la cuarta edición del congreso algo+, organizado por Randstad en colaboración con la Fundación Lo Que de Verdad Importa (LQDVI). Un centenar de asistentes acudieron al evento, entre los que se encontraban los principales directivos del tejido empresarial de la ciudad.

María Franco, directora de Fundación LQDVI, y Pilar Cánovas, directora de relaciones institucionales de la misma entidad, fueron las encargadas de dar comienzo al acto. Ambas enfatizaron la importancia de poder trasmitir valores como la superación, el coraje o la perseverancia al ámbito empresarial.
Por parte de Randstad, acudió Andrés Menéndez, director regional de la zona norte, quien afirmó que “uno de los objetivos que queremos conseguir con esta iniciativa es que estos valores guíen nuestro día a día”.

El objetivo que persiguen Randstad y la Fundación LQDVI con los eventos "algo+” es trasmitir valores como la determinación, la disciplina y coraje al ámbito empresarial. En la jornada celebrada ayer en Bilbao, los ponentes elegidos para difundir estos valores fueron Albert Bosch y López Lomong.
“No disfruto del riesgo, disfruto persiguiendo mis objetivos”
Albert Bosch, aventurero y emprendedor catalán, se encargó de explicar a los asistentes de la jornada de “algo+”, el significado de valores como la determinación y la perseverancia.
Bosch ha cruzado la Antártida desde la costa al Polo Sur en solitario, ha participado en el rally Dakar y ha escalado el Everest. Todas estas aventuras eran su sueño desde la adolescencia.
albert-bosch-algo-mas-bilbao-2015.jpg Albert Bosch durante su intervención en algo+ Bilbao


En palabras de Bosch, “escoger el rumbo de nuestros proyectos es nuestra responsabilidad. Para lograr mis sueños me tuve que revelar. Lo volvería a hacer porque no hay nada más arriesgado que vivir la vida que no queremos”.
Desde su juventud, soñó con poder correr el Dakar. Actualmente, ya cuenta con nueve ediciones a sus espaldas.
En la primera edición en la que participó, Albert Bosch tenía 18 años y tuvo que retirarse debido a un accidente que le rompió el brazo por tres sitios diferentes pero no se rindió. De esa experiencia aprendió que los sueños son duros pero que lo importante es luchar por conseguirlos.
Al terminar la segunda edición en la que compitió, decidió juntar sus dos pasiones el management y el deporte, para ser gestor de proyectos deportivos y poder lograr sus metas. De esta forma, ha conseguido correr en siete ediciones más.
Albert Bosch destacó que “en la vida, si compites, tienes que ser el mejor y si no lo eres, tienes que diferenciarte. Eso es lo que hice yo, aportar valor para poder seguir mis sueños”.
De su paso por el Amazonas, aseguró que “lo mejor que podemos hacer es perder nuestros miedos e incorporar nuevas capacidades a nuestra vida. Siempre estamos viviendo cosas nuevas y tenemos que aprender a adaptarnos. No tenemos que salir de nuestra zona de confort, tenemos que sentirnos reconfortados en situaciones complejas”.
Esta es la principal enseñanza que aprendió tras pasar una semana y recorrer 350 kilómetros en régimen de autosuficiencia.
“Si decidimos perseguir nuestros objetivos lo que tenemos que tener claro es saber gestionar bien los riesgos. Yo no disfruto con el riesgo, disfruto consiguiendo mis metas”, enfatizó Albert Bosch.
“Quiero devolver a Estados Unidos la oportunidad que me dio”
El atleta López Lomong es una de las víctimas de segunda guerra civil sudanesa. A los seis años, mientras escuchaba misa con su familia, fue secuestrado.
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López Lomong durante su intervención en algo+ Bilbao


Tras pasar varios días con sus captores, gracias a unos compañeros, a los que se refiere como “ángeles”, logró escapar. Tras tres días y tres noches corriendo, llegó a un campo de refugiados en Kenia, donde vivió hasta los 16 años. A esa edad, Lomong fue acogido por una familia estadounidense y comenzó su vida de nuevo.
“Desde pequeñito mi objetivo era superarme, era ser capaz de hacer las mismas tareas que mis padres o mis hermanos. No quería más. Con tener a mi familia cerca y progresar poco a poco era suficiente.”, afirmó Lomong. Coraje y superación son los dos valores que le definen.
Cuando vivía en el campo de refugiados de Kenia, recorrió, junto con sus amigos, más de ocho kilómetros para poder ver los Juegos Olímpicos pero este evento no era lo que él se esperaba.
Lomong solo conocía un deporte, el fútbol. Por eso, cuando vio que lo que emitía la televisión eran imágenes de deportistas corriendo, no entendió nada. La primera competición de atletismo que vio fue la final de 400 metros que ganó Michael Johnson. No se imaginaba que aquel instante le cambiaría la vida.
Con 16 años, comienza una nueva vida en Nueva York con unos padres de acogida. Allí volvió a sentir lo que era ser niño.
En palabras de Lomong, “desde que me separaron de mi familia con seis años, no volví a sentirme niño hasta ese momento. Volví a preocuparte por cosas de adolescentes, de jóvenes. Quería estudiar, tener una carrera y encontrar un empleo, pero un día en el instituto decidí que quería ir a las Olimpiadas, quería devolverle a Estados Unidos la segunda oportunidad que me había dado”. En los Juegos de Beijing, López Lomong fue abanderado por Estados Unidos, cumpliendo así su objetivo de devolverle al país todo lo que le había dado.
Bilbao fue la cuarta ciudad elegida para continuar con la nueva edición de algo+.
Hasta el momento, los eventos organizados por Randstad en colaboración con la Fundación LQDVI han visitado Vigo, Barcelona y Sevilla. Próximamente, se celebrarán en Zaragoza (5 de noviembre), Valencia (12 de noviembre) y Madrid (26 de noviembre), cerrando la cuarta edición de algo+.

imágenes del evento