Bondad, generosidad o amistad son algunos de los valores que brotan durante la época navideña. Esto provoca que las personas tendamos a ser mucho más receptivas y empáticas, no solo en las celebraciones, también en nuestro lugar de trabajo. Todo ello hace que estas fechas sean el momento perfecto para fortalecer las relaciones entre los miembros de tu empresa a través de diversos eventos y actividades.

¿Cómo influye el team building en la productividad?

El llamado team building es un término casi centenario, pero ha sido en los últimos años cuando se conseguido consolidar de manera más férrea en las organizaciones. Este se basa en un conjunto de actividades enfocadas a potenciar la unión entre un equipo, ya sea a través de la integración de nuevos miembros o la consolidación de las relaciones entre los ya existentes.

Si implementas estas dinámicas en tu compañía conseguirás mejorar la productividad de tu empresa fortaleciendo tus equipos de diferentes formas:

  • Mayor cohesión. Esta unión es esencial para que todos remen en la misma dirección en la persecución de los objetivos comunes de la empresa.
  • Sentido de pertenencia. Tus equipos serán conscientes del impacto positivo que sus acciones tienen en el colectivo y se sentirán identificados con la organización.
  • Mejor comunicación. Los miembros del equipo se coordinarán de manera efectiva y serán más eficientes en sus tareas.
  • Actitud positiva. Los empleados mejorarán su forma de afrontar los retos del día a día laboral.

Estos beneficios ayudan a mejorar el ambiente de trabajo y a que los procesos productivos de la organización se realicen de manera más fluida y natural. Todo ayuda a potenciar tanto las individualidades de cada empleado como el conjunto del equipo de trabajo, mejorando los resultados de tu compañía.

La cena de Navidad, el momento perfecto para pasarlo bien y celebrar los éxitos

Una vez tienes claros todos los beneficios que tiene el team building te preguntarás: ¿qué puedo hacer yo en mi empresa para mejorar el trabajo en equipo? La actividad más popular de este tipo es probable que ya la realices cada año, y no es otra que la comida o cena de empresa. Este evento supone una experiencia diferente con los profesionales de tu compañía, ya que se desarrolla en un contexto distinto y en un ambiente festivo, lo que contribuye a conocerse mejor y fortalecer los vínculos entre todos.

En esta celebración se eliminan las jerarquías del ámbito laboral, lo que hace que todos se sientan más cómodos y se comporten de manera más distendida, alejándose de la rutina. Además, al ser generalmente en diciembre, es un momento idóneo para hacer balance del año, resaltando, sobre todo, los aspectos positivos individuales y colectivos.

En este sentido, una buena idea es que los directivos hagan un balance general y los responsables de cada área realicen el suyo. Además, se pueden realizar votaciones para otorgar premios como al departamento del año o a los empleados más puntuales, creativos, eficaces o divertidos e incluso realizar algún tipo de juegos para cenas de empresa. Si este tipo de dinámicas para cenas de empresa tienen éxito puedes ampliarlas y hacerlas con periodicidad semestral o trimestral, para así multiplicar y potenciar las ventajas del trabajo en equipo.

6 actividades por equipos para realizar en tu empresa

 Más allá de la cena de empresa o Navidad, hay multitud de actividades de team building para empresas o dinámicas de habilidades laborales que puedes implementar en tu empresa para que tus equipos estén más unidos. A continuación, te exponemos cinco tipos de juegos de equipo para empresas muy útiles:

  • Juegos de oficina cooperativos. No se basan en competir contra otros, sino en conseguir la colaboración del grupo para lograr el objetivo. El ejemplo más popular es el scape room, una habitación con diferentes pruebas que deberá superar el grupo con ayuda de algunas pistas para salir de ella.
  • Gymkanas. En este caso sí que los participantes compiten unos con otros. Se trata de un circuito en el que cada grupo debe superar una prueba por estación (acertijos, juegos de puntería, rompecabezas, etc.).
  • Reconocimiento de fortalezas. Se trata de que el grupo conozca mejor a cada individuo y valore sus virtudes. Una dinámica de este tipo consiste en que cada profesional describe su personalidad (gustos, aficiones y forma de ser) y los demás se ponen de acuerdo para definirle con 10 adjetivos.
  • Juegos de trabajo en equipo creativos. A través de ellos, los empleados se enfrentan a problemas que deben resolver a base de ingenio. Un ejemplo es el juego del “objeto irrelevante”, en el que un participante utiliza un objeto para representar mediante gestos una palabra que no tiene nada que ver y el resto del equipo debe adivinar de qué se trata.
  • Juegos de identidad colectiva. En ellos los componentes del equipo deben conocerse bien para así determinar los aspectos comunes que determinan las características del grupo.
  • Juegos de confianza. Ayudan a mejorar la seguridad en los compañeros creando situaciones orientadas a ellos. “La botella borracha” es un juego de este tipo que consiste en formar un círculo con diez personas y otra en el centro, que se dejará caer a los lados confiando en que las otras le paren para que no se caiga.

 

Contar con el mejor talento en tu empresa no te garantiza los resultados óptimos si no está suficientemente potenciado. Una forma eficaz de lograrlo es implementar dinámicas de trabajo en grupo que fortalezcan o contribuyan a estrechar y crear lazos entre los profesionales. De esta manera, construirás un equipo de trabajo unido y un ambiente más sano, que se traducirá en un aumento de la productividad de tu compañía y, además, potenciará tu employer branding.