No es un secreto que el mercado laboral cada vez tiene menos fronteras. Esto no solamente significa que hay más oportunidades en el extranjero, sino que también el trabajo diario de muchas compañías tiene relación con personas de otros países (clientes, proyectos comunes, acuerdos, etc.). En este contexto, tus oportunidades de desarrollo profesional se multiplican si desarrollas algunas competencias relacionadas que te contamos a continuación.

1.- Aprende más idiomas, no solo inglés

Tenemos la suerte de que el español es el segundo idioma más hablado en el mundo, como lengua materna. Sin embargo, las crecientes conexiones internacionales que se dan en el mundo laboral favorecen a los profesionales capaces de desenvolverse en varios idiomas. Un análisis de Randstad Professionals revelaba en 2017 que el conocimiento de idiomas aumenta un 37% las posibilidades de encontrar empleo. Esto es aún más importante en puestos directivos, ya que el 70% de ellos exigen a los candidatos al menos una segunda lengua.

Está claro que el inglés es imprescindible para multitud de puestos, pero no debes perder de vista las oportunidades que te pueden brindar otros idiomas. ¿Cuáles pueden ser los más útiles para ti?

  • Chino: más de mil millones de personas en el mundo lo hablan como lengua materna (ya sea mandarín, cantonés u otros dialectos) lo que supone más de una sexta parte de la población mundial. Esta circunstancia unida a la expansión del mercado chino y su creciente presencia en el comercio internacional hacen de este idioma pena tu esfuerzo por aprender este complejo idioma.
  • Portugués: mucho menos te costará aprender la lengua lusa, que la hablan nativamente 215 millones de personas en el mundo según Ethnologue, la mayoría de ellas en Brasil, uno de los principales mercados de América. Además, es el idioma oficial en otros países como Angola, Mozambique y, por supuesto, Portugal.
  • Ruso: Rusia es una potencia mundial y su idioma está también entre los más hablados. Aprenderlo es un valor añadido, especialmente en el sector digital. Según una encueta de W3 Techs, el ruso ya en 2013 aparecía en el 5,9% de los sitios web, siendo el segundo más utilizado, solo por detrás del inglés.
  • Francés: es lengua oficial en la mayoría de las organizaciones internacionales, por lo que se trata de una herramienta valiosa en el ámbito diplomático. Además, es idioma principal en 32 países, la mayoría de ellos en el continente africano.
  • Alemán: uno de los motores principales de la economía europea es Alemania, además de ser un actor principal a nivel industrial en todo el mundo. Este idioma también resulta muy útil en otros países de grandes posibilidades, como Austria, Suiza o Luxemburgo.
  • Árabe: se trata de una lengua con multitud de dialectos que se habla en el norte de África y Oriente Próximo, un amplio mercado de negocios, especialmente acentuados en los Estados Árabes.

2.- Flexibilidad y empatía

Para tener éxito en otros mercados y establecer relaciones profesionales con clientes o colaboradores extranjeros, no basta con que hables el mismo idioma, sino que debes adaptarte al contexto. En esta tarea no debes pasar por alto la naturaleza de otras culturas (estilos de comunicación, formas de actuar, normas sociales, estilo de vida, etc.).

Superar las barreras culturales no siempre es fácil, pero si te pones en la piel de las otras personas e investigas sobre el funcionamiento de su sociedad, tendrás mucho ganado. Por ejemplo, en la cultura asiática y árabe predomina una comunicación más técnica, mientras que en Estados Unidos se busca una menor complejidad y mayor comprensión.

Con respecto al lenguaje, no hay que olvidar que la forma de comunicación varía en función de cada cultura (en Japón son más fríos y en Italia más cercanos). También debes tener en cuenta los horarios de actividad del país y sus fiestas locales para que la comunicación sea más efectiva.

3.- Tolerancia y respeto

La interculturalidad es la interacción entre personas de distintas culturas, una diferencia que te puede resultar muy enriquecedora, porque te ayuda a tener nuevas perspectivas y descubrir otras formas de dar soluciones a los retos laborales.

Para disfrutar de estas ventajas es esencial que seas tolerante y capaz de comprender los comportamientos de personas de otras culturas, así evitarás prejuicios y posibles conflictos o malentendidos. ¡Construye relaciones positivas y enriquece tu perspectiva!

4.- Habilidades sociales

El contexto laboral está repleto de interacciones y es necesario desenvolverse bien en el trato con otras, especialmente en los puestos de orientados al cliente (marketing, ventas, consultoría, etc.). Estas habilidades dependen de la personalidad de cada uno, aunque se van desarrollando con la experiencia. ¿Quieres algunos consejos?

  • Analiza las críticas: es natural que reacciones negativamente cuando se plantean posibles zonas de mejora. Sin embargo, conviene que te pares a pensar por qué llega y aprendas de ella.
  • Muestra interés por los demás: si quieres construir una relación sana y ganarte la confianza de otra persona, pregúntala y escúchala.
  • Usa la técnica de sándwich: se trata de un método de discurso que consiste en empezar por los reconocimientos positivos, después los aspectos a mejorar y, finalmente, unas frases de confianza y ánimo. Un ejemplo: “estamos muy satisfechos con sus servicios, sin embargo, nos gustaría coordinarnos mejor, ¡juntos podemos construir una gran alianza!”.

5.- Competencias digitales

Si vas a colaborar con profesionales de otros países, es necesario que seas capaz de trabajar en remoto de manera efectiva, aprovechando al máximo las posibilidades tecnológicas. Las herramientas digitales de videoconferencia o gestión de tareas y proyectos en la red son imprescindibles, por lo que debes familiarizarte con ellas para desempeñarte con más agilidad y eficiencia.

Además, el desarrollo de la realidad virtual y la realidad aumentada favorece que varias personas puedan acceder a un objeto o proyecto y modificarlo desde diferentes partes del mundo como si estuvieran en el mismo espacio físico. Si tienes habilidades para trabajar, ¡con estas tecnologías podrás aprovechar todo su potencial!

En definitiva, la globalización y la eliminación de barreras espacio-temporales está generando un contexto laboral cada vez más internacional. Si tienes esto en cuenta y consigues adaptarte a las diferentes culturas y formas de trabajar, aumentarás tu valor profesional y mejorarás tus posibilidades presentes y futuras.

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