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No hay duda sobre que el sector farmacéutico es uno de los más importantes, no solo en España, sino también a nivel mundial. Las razones son por todos conocidas: su labor ha resultado crucial para que, poco a poco, vayamos recuperando la normalidad. Pero, ¿realmente es un buen sector para emprender una carrera profesional o está viviendo una situación de burbuja? ¿Cuáles son los motivos en los que nos tenemos que fijar para tener como sector diana al farmacéutico?

1.- Cifras de récord.

No nos engañemos, el sector farmacéutico es de los más dinámicos y solventes que existen en la actualidad. Y las cifras así lo demuestran. 

Según un informe elaborado por la Fundación Weber Salud y Farmaindustria, el sector genera el 2% del empleo del país, el 2,2% del negocio, el 3,3% del valor añadido, el 4,9% de las exportaciones y el 18,5% de la inversión en I+D de todo el tejido industrial. 

Por otro lado, la Encuesta Industrial Anual de Productos, elaborada por el INE, indica que la venta de productos de la industria farmacéutica creció un 3,6% durante 2020, hasta registrar 463 millones de euros. Un volumen de ventas en el que influyó de manera considerable el aumento de la demanda de productos por culpa de la pandemia, como mascarillas o geles desinfectantes. 

2.- Referente a nivel internacional.

La industria farmacéutica no solo es un referente económico y de generación de empleo en nuestro país, sino también fuera de nuestras fronteras. Según la patronal, el sector registró en 2020 su mayor volumen de exportaciones, con 12.777 millones de euros, un 5,6% más que en el año anterior. De hecho, el medicamento se posiciona como el cuarto producto más exportado de España.

3.- Motor de la inversión española.

Como se ha señalado, el sector supone el 18,5% de toda la inversión industrial en innovación de nuestro país. Un dato, según Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, “especialmente relevante si se tiene en cuenta que la cifra de negocio de las compañías farmacéuticas únicamente supone el 2,2% del total de la industria española, lo que hace que la industria farmacéutica sea también el sector líder, junto al aeroespacial, en intensidad de I+D, que hace referencia a la proporción de la cifra de negocio de cada sector que se destina a investigación y desarrollo”.

4.- Empleo de valor añadido.

El empleo es otro de los puntos fuertes del sector. Genera 42.600 puestos de trabajo directos y 170.000 indirectos e inducidos, lo que supone cerca de 215.000 profesionales. Se trata de un empleo de gran valor añadido, en el que más del 62% de los trabajadores cuentan con estudios universitarios, y con una fructífera colaboración entre compañías farmacéuticas, autoridades sanitarias, hospitales, investigadores y pacientes, que ha permitido que España se convierta en una referencia internacional en ensayos clínicos.

5.- Ejemplo de igualdad.

Y no solo eso. Más de la mitad de los profesionales del sector son mujeres, y casi uno de cada tres nuevos puestos de trabajo los ocupan personas menores de 29 años. De las 6.000 personas ocupadas en tareas de I+D, dos tercios corresponde a mujeres, lo que supone que una de cada cuatro investigadoras empleadas en la industria de nuestro país lo haga en el sector farma.

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