Tiempo de lectura: 5 minutos.

El que estaba llamado a ser el verano de la recuperación para la hostelería, uno de los sectores más dinámicos e importantes para la economía de nuestro país, está generando más bien incertidumbre

La culpa es de la aparición de nuevas variantes del virus, las restricciones y toques de queda en determinadas comunidades, y los diferentes criterios de prohibiciones que cada país impone para viajar a España. La única buena noticia es quizá la más importante: la vacunación no deja de avanzar y nos dirigimos a paso firme a la tan deseada inmunidad. 

Pero, ¿cuáles serán los retos a los que se tendrá que enfrentar el sector de la hostelería cuando termine la pesadilla del coronavirus? ¿Qué tendrán que hacer las empresas para evitar quedarse atrás?

1.- Recuperación de la confianza. Para la recuperación de la hostelería y el regreso a los niveles previos a la irrupción de la pandemia es necesario, en primer lugar, que los clientes, tanto nacionales como extranjeros, recuperen la confianza en nuestros establecimientos. Lo cierto es que el sector se puso manos a la obra desde el principio para garantizar las medidas sanitarias y conservar esa confianza. Hoy, siguen apostando por iniciativas que garanticen la seguridad a la vez que mantienen los establecimientos operativos, como el pasaporte covid. Pero la diversidad de criterios y restricciones puede generar aún ciertas reticencias

2.- Un mercado muy competitivo. Si algo hizo que el sector no se desplomara del todo, fue la innovación de los hosteleros, en especial en lo que a establecimientos de comidas y bebidas se refiere. Los empresarios trataron de sobreponerse a la situación buscando nuevos canales de venta, nuevos productos y servicios y, en definitiva, opciones cada vez más sofisticadas para un público también más exigente. Es fundamental para el sector no perder de vista las tendencias y novedades de un mercado global, dinámico, y sobre todo, muy competitivo.

3.- Delivery y Take Away. Una de las principales novedades de muchos empresarios del sector, tanto grandes cadenas, como negocios más modestos y pequeños, fue la apuesta por nuevos canales de venta ante la imposibilidad de consumir en el local. Esta tendencia se ha consolidado, gracias, en parte, al éxito y popularización de las plataformas digitales de entrega a domicilio o delivery, que han visto incrementar su negocio de manera notable durante el confinamiento. Más allá del delivery, otras opciones han ganado fuerza, como la recogida o take away, o incluso experiencias de restauración a domicilio, en el que un chef o camarero puede servir comida o cócteles en fiestas en casas o trabajos.

4.- Digitalización. La hostelería tiene en las nuevas tecnologías uno de sus mejores aliados de cara al futuro. La pandemia aceleró los procesos de transformación digital de todos los sectores económicos ya que la tecnología demostró su importancia, no solo para permitir trabajar en remoto, sino también como canal de venta alternativo. El sector hostelero no es una excepción, y ahora que está en marcha la recuperación, las herramientas digitales serán más necesarias que nunca para conocer al cliente mejor y ofrecerles servicios y productos a su medida. Las empresas que no sean conscientes de la importancia de la digitalización, correrán el riesgo de perder oportunidades y competitividad. 

5.- Talento. Ninguno de estos retos se podrían abordar sin la pieza más importante, el talento de los profesionales que forman parte del sector. Porque si la hostelería tiene que afrontar un nuevo negocio, un mercado más competitivo, un consumidor más exigente, nuevos canales de venta y una reinvención de sus productos, también necesitaría profesionales con nuevas competencias y habilidades.

Por ello, en Randstad contamos con una amplia bolsa de candidatos con los conocimientos necesarios, en especial en materia digital, para que las empresas puedan enfrentarse a la transformación del sector con garantías, y que incluso sean capaces de marcar la diferencia.