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Nos encontramos ante un punto de inflexión de la economía en general y de la agricultura en particular. La pandemia se ha unido a la transformación innovadora y técnica que ya estaba viviendo el sector para crear una situación en la que resulta necesario debatir y reflexionar sobre una actividad que es determinante para cualquier sociedad. Pero, ¿cuáles son los principales retos que ha de abordar la agricultura a partir de ahora?

  • Sostenibilidad. Uno de los principales desafíos de la agricultura del futuro es lograr una producción sostenible y respetuosa con el entorno. Algunas explotaciones no solo son perjudiciales para el medio ambiente y ponen en riesgo los recursos naturales, sino que además no garantizan la calidad de los productos. Por ello, es necesario un consenso que permita una producción sostenible y eficiente en todo el planeta.
  • Productos. En línea con el reto de la sostenibilidad, los productos y su manera de explotarlos han de ser respetuosos con el medio ambiente. Además, en los últimos años, la innovación está permitiendo que exista una mayor oferta de productos, que ofrecen más posibilidades para el sector que los procedimientos tradicionales. Los estándares de calidad también están repercutiendo en el sector, aumentando su competitividad.
  • Consumidores. Las tendencias de los consumidores han cambiado sustancialmente, una evolución que se ha visto incrementada por la situación de confinamiento. En nuestro país, provocó que la sociedad apostara por productos de una mayor calidad, sostenibles y de proximidad. De hecho, el importe de la cesta de la compra ha aumentado ya que, en muchos casos, los ciudadanos se decidieron a comer mejor al hacerlo en casa. Una situación que sin duda ofrece oportunidades al sector, siempre y cuando se sepan aprovechar.
  • Innovación. Todo este nuevo escenario es incompresible sin un esfuerzo considerable en innovación, que se traduzca no solo en nuevas propuestas de productos para el mercado, sino también en una reinvención de los procedimientos y de los modos de trabajar los recursos naturales.
  • Digitalización. Muy en línea con la innovación se encuentra una gran transformación que el sector agrícola tiene pendiente, la digitalización. Las nuevas tecnologías ofrecen todo un abanico de herramientas para hacer que las explotaciones no solo sean más eficientes, sino también sostenibles. Tecnologías como el blockchain, la Inteligencia Artificial y el big data ofrecen incontables posibilidades para cualquier empresa del sector, independientemente de su actividad o su tamaño.
  • Talento. Y para que todo ello funcione, es necesario contar con el mejor talento. La crisis sanitaria y los rigores del confinamiento provocaron que muchas empresas tuvieran grandes dificultades para lograr hacerse con profesionales agrícolas. Una situación que evidenció lo importante que es el empleo en un sector imprescindible para la supervivencia de cualquier sociedad. Además, el empleo de las nuevas tecnologías supone que las empresas del sector comiencen a demandar, de manera creciente, habilidades y competencias digitales en los profesionales que precise.

En Randstad sabemos de la importancia que tiene el talento para una empresa agrícola. Todo el trabajo de la temporada se puede perder si no se dispone de los profesionales necesarios en un momento puntual. Por eso es capaz de ofrecer toda una base de datos de profesionales de manera ágil, con máxima disponibilidad y con las competencias necesarias en esta situación tan difícil.

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