Inteligencia intrapersonal

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¿Qué es la inteligencia intrapersonal?

La psicología es una ciencia que tiene una creciente presencia en el mundo laboral. Cada vez más empresas tratan con los trabajadores aspectos psicológicos que les permitan ser más productivos y crecer, tanto en lo personal como en lo profesional. Uno de esos puntos clave es la inteligencia intrapersonal, cualidad que mide el conocimiento propio.

Conocerse a uno mismo es una ciencia y supone un reto más complicado de lo que generalmente se piensa. Saber gestionar las emociones propias adecuadamente, ser capaz de potenciar las virtudes y minimizar los defectos resulta muy valioso en el día a día de cualquier persona.

A esta habilidad se le conoce como inteligencia intrapersonal, un término acuñado por el psicólogo Howard Gardner en su Teoría de las inteligencias múltiples en 1983. Esta visión huye de la tradicional concepción academicista del término inteligencia, dándole un sentido más amplio basado también en aspectos biológicos y culturales.

Características de la inteligencia intrapersonal

La inteligencia intrapersonal es la que nos facilita que podamos conocer los aspectos internos de nuestra mente y nos permite obtener información valiosa que podremos usar a nuestro favor.  Este tipo de inteligencia puede entrenarse y, por lo tanto, podemos mejorarla con trabajo y compromiso.

Aplicar este modelo de inteligencia nos ayudará a desenvolvernos de manera más eficiente en la vida y nos ayudará a desarrollar habilidades intrapersonales como el autoconocimiento o la autocomprensión. Más adelante te contamos más sobre estas y más habilidades.

La inteligencia intrapersonal para el éxito profesional

Esta capacidad es algo clave para todos los aspectos de la vida y resulta especialmente útil en el ámbito laboral. El trabajo suele ser una consecución de retos para una persona, lo que hace que esta deba encararlos en las mejores condiciones y así estar en disposición de alcanzar los objetivos propuestos. Para ello son importantes las habilidades específicas del puesto, la formación y la experiencia previa.

Sin embargo, todo esto no es efectivo si el talento no posee la suficiente inteligencia intrapersonal. En el espectro profesional es frecuente que existan momentos de presión, donde es fácil que afloren actitudes negativas de los empleados como traumas, presiones, pasiones, decepciones, frustraciones, animosidades, odios, resentimientos, envidias, etc. Esto puede derivar en conflictos internos entre los miembros del equipo. En esos momentos, gestionar adecuadamente las emociones puede evitar muchos problemas que pueden afectar a la empresa.

Los retos laborales suponen, en ocasiones, salir de la zona de confort, donde el cerebro está cómodo, porque ya sabe las tareas que tiene que llevar a cabo. Por otro lado, la mente es curiosa y se hace preguntas, pero para buscar las respuestas es necesaria una gran fuerza de voluntad que permita ir a contracorriente.

Enfrentarse a lo desconocido es lo que hace que las personas aprendan de las adversidades y se desarrollen alcanzando una mejor versión de sí mismos. Quien logra abandonar esa zona de confort se convierte en:

  • Una persona más fuerte mentalmente: porque ha convivido con los problemas y los ha superado.
  • Gana en creatividad: al haber abandonado el patrón rutinario de actuación, es capaz de tener mejores ideas para solventar los diferentes contratiempos a los que se enfrenta.
  • Aumenta la autoconfianza: la persona se siente capaz de superar los retos y afronta las situaciones con más optimismo y convicción.

Habilidades intrapersonales

Una persona que es capaz de desarrollar una buena inteligencia intrapersonal potenciará múltiples cualidades importantes, entre las que destacan las siguientes:

  • Autocomprensión: conocimiento profundo de las limitaciones y las capacidades de uno mismo.
  • Autodisciplina: facilidad para llevar una buena organización cumpliendo con las tareas planeadas.
  • Autocontrol: capacidad para dominar las emociones y mantener la calma en situaciones de presión.
  • Definición y priorización de objetivos: destreza para reconocer los objetivos propios y ordenarlos por importancia de cara a tomar mejores decisiones en torno a ellos.
  • Autoestima: valoración positiva de uno mismo, lo que permite no venirse abajo ante situaciones adversas.
  • Ponderación de los logros: capacidad para dar valor a las metas conseguidas y al esfuerzo que ha supuesto conseguirlas.
  • Capacidad de introspección y meditación: facilidad para indagar en uno mismo y poner en orden las ideas y los sentimientos.
  • Alineamiento con el presente: capacidad para comprender mejor el aquí y ahora.

Ejemplos de inteligencia intrapersonal

Un ejemplo son los emprendedores, se trata de un perfil profesional que requiere de inteligencia intrapersonal. Son personas que tienen un conocimiento elevado de sí mismos. Tienen la capacidad de ordenar y ser conscientes de sus propias emociones, lo que hace que sean capaces de plantearse grandes metas y mantengan la autodisciplina.

Otro ejemplo de inteligencia intrapersonal es cuando una persona se conoce a sí misma y sabe que no se le da bien hablar en público, se pone muy nerviosa. Por su posición laboral debe hacerlo y solo imaginarlo ya le causa malestar. Decide salir de su zona de confort y se apunta a un curso de portavocía donde aprende técnicas para poder enfrentarse a su miedo con éxito.

También es inteligencia intrapersonal cuando una persona evita entrar en conflicto con otra, porque sabe de antemano qué tratar algunos temas le resulta incómodo y puede llevarle a perder el control de la situación.

Por último, otro ejemplo sería cuando eres consciente de que llevar a cabo cierta actividad no se te da del todo bien, pero sabes reconocer que otra persona de tu equipo sí que tiene la habilidad de desarrollarla con éxito. Por lo que, llegado el momento, no tienes ningún problema en facilitarle el testigo a la persona indicada para desarrollar con éxito la actividad.

Cómo desarrollar la inteligencia intrapersonal

Desarrollar el autoconocimiento es algo sencillo si de verdad se tiene intención de llevarlo a cabo. Basta con tomar una serie de medidas que permitan trabajar con las emociones propias y aprender a dominarlas:

  • Elaboración de un DAFO personal: igual que las empresas, los seres humanos también tienen debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades. Identificarlas es muy útil para conseguir una mejor versión de uno mismo.
  • Diario emocional: repasar los acontecimientos y las emociones que se han experimentado al finalizar cada día.
  • Aprender de los errores: reconocer los fallos y tomarlos como una oportunidad de cambiar para no repetirlos.
  • Entrenar reacciones ante diferentes escenarios: hacer una simulación de posibles situaciones negativas que se puedan presentar con el fin conocer cuál sería la reacción ante ellas y estar preparado para cuando se manifiesten en la realidad.
  • Análisis de objetivos: reflexionar sobre las metas y ver qué comportamientos se deben mejorar para lograr alcanzarlas de una manera más eficaz.

Inteligencia interpersonal e intrapersonal

No debemos confundir inteligencia interpersonal con la inteligencia intrapersonal, un error muy común ya que ambas están relacionadas con inteligencia emocional. Cuando hablamos de inteligencia interpersonal nos referimos a las habilidades de relacionarnos con otras personas y, por ejemplo, la capacidad de trabajar en equipo de forma exitosa. Sin embargo, cuando hablamos de inteligencia intrapersonal nos referimos a la capacidad de conocernos a nosotros mismos, se trata del ámbito individual y privado.

Por lo que el primer tipo de inteligencia, interpersonal, nos permite conocer a los demás e interactuar con ellos de manera exitosa, mientras que la segunda, inteligencia intrapersonal, nos permite conocernos a nosotros mismos.

Cada vez las empresas son más conscientes y deciden apostar por el desarrollo del autoconocimiento entre sus equipos de trabajo. En este sentido, muchas de ellas llevan a cabo dinámicas y programas de actividades ad hoc, tanto individuales como colectivas. De ahí que la figura del psicólogo en entornos de trabajo esté ganando relevancia.

Una buena inteligencia intrapersonal puede ser un gran impulso para lograr el éxito laboral. Trabajarla a conciencia puede resultar muy útil para el desarrollo profesional. Al fin y al cabo, si te conoces bien a ti mismo, todo funcionará mejor.

Y tú, ¿cómo desarrollas tu autoconocimiento?