cómo enfrentarse a una entrevista telefónica | 880

¿Alguna vez has tenido que enfrentarte a una entrevista telefónica y no has conseguido mostrar todo tu potencial? Sin duda, se trata de uno de los recursos cada vez más utilizados durante los procesos de selección, ya que permite conocer realmente qué candidatos reúnen los requisitos necesarios para ocupar un puesto de trabajo sin necesidad de desplazamientos. Por ello, si estás buscando empleo, te conviene estar preparado por si se presenta la ocasión.

Lo más habitual es que la entrevista por teléfono sea un primer filtro antes de la entrevista personal. Esto posibilita a la empresa identificar y descartar de forma ágil a las personas que no se ajusten a las necesidades del puesto de empleo, con el ahorro de tiempo y costes que esto supone. Generalmente, no suelen excederse en el tiempo más allá de 5 o 10 minutos, en los que el entrevistador tratará de resolver aquellas dudas que tenga en torno al currículum, conocer más información sobre el profesional o comprobar si éste cumple con los requisitos necesarios.

Aunque puede parecer similar a la entrevista personal, no es así. Para el candidato, esta conversación telefónica evita que sea valorado por la apariencia, la vestimenta o los gestos. Además, los nervios que se transmiten a través del lenguaje corporal ya no se manifestarán, el elemento realmente determinante y que deberá trabajarse y entrenarse será la voz.

Tu talento marca la diferencia. Así debe sentirlo el que está al otro lado del teléfono. Recuerda que cada minuto, cada respuesta y cada expresión cuentan. Por ello, trata de conectar desde el primer momento con el entrevistador, establece un diálogo que le genere el máximo interés para que pueda repercutir positivamente en la decisión final.

 

¿Cuáles son las preguntas más comunes en una entrevista telefónica?
Como diría Alexander Graham Bell, “antes de nada, la preparación es la clave del éxito”. Tener pleno conocimiento sobre qué te puedes encontrar en una entrevista telefónica te permitirá afrontarla con plenas garantías. Para cuando llegue este momento debes tener en mente una descripción breve de tu perfil profesional adaptado específicamente a cada tipo de empresa. Puedes preparar un breve esquema reflejando los puntos fuertes que tienes que encajan con la identidad de la empresa. También es importante prever qué tipo de cuestiones pueden abordarse a lo largo de la conversación.

Al igual que en una entrevista tradicional, es importante cuidar qué se dice y cómo se dice, de manera que el entrevistado muestre a la perfección quién es profesionalmente. Durante la charla, el candidato tendrá que responder a una serie de preguntas sobre sus objetivos e intereses y aportar detalles sobre los momentos claves de su experiencia laboral, lo que dará pie a presentar su propia marca personal. ¡Te contamos cuáles son las diez preguntas más comunes en entrevistas de trabajo telefónicas!:

1. ¿Por qué estás interesado en trabajar con nosotros? ¿Qué te llamó la atención de la vacante? La empresa necesita ver que tienes interés en trabajar con ellos. Es importante que previamente investigues a fondo para conocer toda la información referente al puesto de trabajo y a la compañía. Resalta cualidades positivas de la empresa y explica por qué te motiva trabajar ahí. Una respuesta muy acertada sería, por ejemplo, reconocer que es una empresa en crecimiento y con una gran reputación.

2. ¿Qué crees que hace nuestra empresa mejor que otras? El entrevistador necesita conocer cuál es el motivo clave por el que el profesional prioriza estar en su empresa por delante del resto de las compañías de su sector. Es esencial saber en qué áreas destaca principalmente la compañía y tener en mente una respuesta convincente que demuestre que ese puesto de trabajo encaja a la perfección con lo que buscas en tu futuro profesional.

3. ¿Por qué deberíamos considerarte para una entrevista presencial? Debes argumentar cuál es tu verdadero valor diferencial respecto al resto de candidatos. Tu perfil profesional, tu experiencia laboral, tus certificaciones y tus cualificaciones son motivos suficientes por los que la empresa se debería interesar por ti. ¡Transmite siempre confianza en todas tus respuestas!

4. De ser contratado, ¿cuánto tiempo tienes pensado quedarte con nosotros? Las empresas buscan gente comprometida y entregada que quiera crecer con ellos. Es una de las mayores preocupaciones en los procesos de selección. Para dar respuesta a esta pregunta es importante encontrar un equilibrio entre la humildad y la ambición. Una opción recomendada es mostrar las ganas de crecer y progresar profesionalmente dentro de la empresa.

5. ¿Qué es lo que buscas en tu nuevo empleo? No olvides mostrar tus objetivos y ambiciones, ya que es frecuente que se interesen en conocer cuál es tu escala de valores y prioridades tanto a nivel personal como profesional. Respuestas como, por ejemplo, “mejorar profesionalmente en todos los aspectos”, “aumentar mi valor como profesional” o “progresar en mi trayectoria profesional y ayudar a crecer a la empresa” generan muy buenas sensaciones en el entrevistador.

6. ¿Estás en algún otro proceso de selección?: Ante preguntas de este tipo, debes responder con total sinceridad. Estar en varios procesos de selección a la vez facilitará que, si la empresa está verdaderamente interesada en ti, acelere la contratación para adelantarse a sus competidores. Si fuera el caso, debes reconocer que sí estás en otros procesos de selección pero que aún no has concretado nada.

7. “No tienes la experiencia suficiente” / “Tienes demasiada experiencia”. Utilizar afirmaciones o preguntas de este tipo es muy frecuente para ver cómo se desenvuelve el candidato en este tipo de situaciones. Debes estar preparado para dar una respuesta que acabe con las dudas del entrevistador como, por ejemplo, “creo que, sin embargo, tengo muchas ganas de aprender y dar lo mejor de mí porque mi predisposición es máxima” o “mi experiencia puede aportar más valor a este puesto de trabajo y, unido a mis ganas de aprender, creo que podré ayudar a la empresa a dar un salto de calidad”.

8. ¿Cómo reaccionas ante situaciones de estrés y ante las críticas? A menudo, aparecen cuestiones de esta índole para conocer si eres un profesional resolutivo en situaciones comprometidas. No te quedes en blanco ni dudes, debes dar una respuesta convincente y argumentada: “ante situaciones de crisis, dedico tiempo a analizar la situación para resolver el problema de la manera más eficaz” o “siempre acepto las críticas constructivas porque me ayudan a mejorar” harán que el entrevistador te vea como una persona totalmente preparada.

9. ¿Cuál es tu mayor debilidad? Es muy importante tener habilidad para transformar esta pregunta en un punto a tu favor. Una respuesta muy válida es hablar de una debilidad que se pueda convertir en fortaleza como, por ejemplo, decir que, a pesar de que te falta experiencia, tienes muchas ganas por esforzarte, superarte, aprender y desarrollar todas tus cualidades.

10. ¿Cómo valoraría su interés actual en este trabajo en una escala del 1 al 10 siendo el 10 el máximo? Esta pregunta suele realizarse casi al final de la entrevista. Sirve para completar toda la información recibida a lo largo de la conversación y conocer la verdadera motivación del candidato por trabajar en esa empresa. Muestra ímpetu e interés por unirte al equipo y acompaña tu respuesta de argumentos sólidos. Será clave para convertirte en un aspirante ideal.

 

Consejos para superar con éxito una entrevista telefónica
Cuida todos los detalles y, principalmente, prepárate para atender una llamada que puede llegar en cualquier momento. Debes aprovechar este primer intercambio de palabras para que el entrevistador sepa que ha encontrado al mejor candidato. ¿Sabes cómo conseguirlo? ¡Pon atención a estos consejos!:

– No hablar en lugares de mucho ruido: debes hacerlo desde un lugar tranquilo. Busca tu propia zona de confort para poder atender correctamente el teléfono.

– Tu voz es tu imagen: debe sonar tranquila, segura y optimista. Sonreír durante la conversación da muy buenas sensaciones al oyente, aunque no te vean.

– Mostrarte tal y como eres: el error es intentar dar una imagen diferente a la que uno tiene. Evita deshacerte en elogios.

– Nada de incontinencia verbal: el entrevistador lo que quiere es comprobar tu currículum y saber si eres o no el perfil que está buscando. Por tanto, trata de responder brevemente.

– No es lo mismo oír que escuchar: escuchar es prestar atención a lo que se oye. Debes centrarte en la conversación y olvidarte del entorno.

– Evita los lapsus: el entrevistador nos va a preguntar con el currículum en mano. Debes conocerlo en profundidad, de lo contrario puedes generar desconfianza. Te vendrá bien tenerlo a mano, junto a papel y bolígrafo para ir tomando notas.

– Deja que el entrevistador termine las frases: él es quien dirige la conversación. No te adelantes a lo que está diciendo ni respondas más allá de lo que te pregunta en cada momento.

– Si es posible ten abierta la página web de la empresa: te orientará, te permitirá recordar la información que ya conocías y podrás responder de manera más precisa con datos concretos.

– Organiza tus candidaturas: es muy importante que sepas en cada momento de qué proceso de selección se trata para ofrecer sensación de control e interés.

– Cuando la conversación llega a su fin, es tu momento: puedes preguntar dudas sobre el puesto de empleo y sobre las fases del proceso de selección. Es la oportunidad idónea para dejar muy claro el interés que tienes por conseguir el trabajo. ¡No olvides ser amable y despedirte dando las gracias!

A su vez, cada vez está cobrando más fuerza un recurso que sirve como variante a esta práctica: la entrevista por videoconferencia. El contenido de la conversación es prácticamente el mismo que durante el encuentro telefónico y tiene la misma finalidad: convencer para llegar a la entrevista personal. Ahora bien, hay pequeños matices entre ambos recursos que determinan el éxito para el candidato.

En las videoconferencias sí cobra importancia la vestimenta y la postura corporal, debes cuidar los gestos y los colores de tu ropa, utilizando preferiblemente tonos suaves y lisos. Según un estudio llevado a cabo por el investigador y psicólogo Albert Mehrabian, el 93% del impacto que tienen nuestros mensajes depende de elementos no verbales. Por tanto, hacer un uso adecuado del lenguaje corporal permitirá transmitir lo que se desea.

De igual manera debes preparar el decorado y usar una buena iluminación para ofrecer una experiencia visual positiva. Ten en cuenta que tu imagen será un conjunto de lo que tú transmitas y de la parte de la habitación que se ve. Por último, debes tener en cuenta cuatro aspectos esenciales: nadie puede molestarte durante la conversación, ofrece una buena experiencia auditiva alejándote de los ruidos, comprueba que tu micrófono funciona a la perfección y asegúrate de que la conexión a Internet no te dará problemas. ¡Si cuidas estos detalles e intentas mostrar tu mejor actitud, tendrás mucho ganado!

La utilización de entrevistas telefónicas o por videoconferencia son recursos muy eficaces para acelerar los procesos de selección, ya que suponen un gran acercamiento al talento, en el que se fomenta el intercambio de ideas y conocimientos. Estar preparado para superar estas entrevistas permitirá allanar el camino para conseguir el trabajo que deseas.

 

Y tú, ¿cómo actuarías en una entrevista telefónica para demostrar tu talento?