Desde hace más de 40 años hasta la actualidad, España ha experimentado grandes cambios en el ámbito socio-económico y en el entorno laboral. Con la llegada de las nuevas tecnologías, el big data y la influencia de los millennials, el mercado de trabajo ha experimentado una gran transformación, creando y transformando puestos de trabajo.

Además, los empleados ya no se limitan a buscar un trabajo que les permita vivir. Ahora se busca un mayor equilibrio entre vida profesional y familiar, pero también se demanda más independencia por parte de éstos.

Todo ello se ha visto acrecentado recientemente con la llegada de la generación Z, cuyos profesionales han nacido al amparo de las nuevas tecnologías. Estos perfiles prefieren desempeñar trabajos digitales que les permitan desarrollar su talento y capacidades creativas. No buscan trabajar por necesidad, sino por pasión y verdadera vocación.

En este sentido, muchas empresas ya han querido anticiparse a esto tratando de adelantarse a los acontecimientos futuros. El asesor estratégico Francisco Abad, especialista en tendencias y procesos de innovación social, asegura que las principales aptitudes que el empleado del mañana deberá asumir son: la flexibilidad laboral, ser más colaborativo y saber trabajar en equipo.

 

Así será el empleo en España dentro de 10 años

La automatización, la inteligencia artificial y la aparición de robots están dando sus primeras pinceladas en los sectores que componen el panorama laboral del país, interviniendo en su productividad, tiempo y coste.

Mientras que para 2020, la consultora PwC manifiesta que se espera que entre el 1% y 4% de las tareas sencillas y de análisis de datos sean automatizadas, no será hasta mediados de la década cuando este porcentaje ascienda hasta el 21%.

Ya para 2030, los avances en inteligencia artificial podrían llegar a afectar a la automatización del 34% de los puestos de empleo, siendo transporte, logística, industrial, alimentación, distribución y educación los sectores que más se vean involucrados en ello.

Desde PwC aseguran que las instituciones académicas y las empresas se verán en la obligación de colaborar entre ellas con el fin de educar y formar a los futuros trabajadores facilitando su adaptación e integración a la digitalización. La mayoría de puestos de trabajo que van a impulsar la economía en el 2030, a día de hoy no existen y serán ocupados por el 65% de menores que se encuentran actualmente Primaria, según revela un estudio de la Universidad Europea de Madrid.

Los especialistas declaran que es el momento de seguir formándose y abrirse a otras vías de aprendizaje, como es el caso de la formación transversal. Barcelona, Salamanca, Madrid y Granada serán las provincias que más oportunidades laborales ofrecerán en España en el futuro. 

 

¿Estás preparado para los cambios que vendrán?

Los empleados tendrán que enfrentarse a un mercado altamente competitivo implantando nuevas pautas y comportamientos en sus funciones laborales. Además, necesitarán una preparación exhaustiva y seguir una serie de procedimientos: 

 

  • Comprender la necesidad de adaptación: es imprescindible entender los motivos de por qué se deben desarrollar nuevas aptitudes. Reflexionar sobre el éxito profesional que se quiere alcanzar y los métodos que existen para conseguirlo, siendo el aprendizaje uno de ellos.
  • Destacar en sectores altamente competitivos: elegir empresas innovadoras, que apuesten por el compromiso y por sus valores esenciales. De la misma forma, es necesario demostrar el talento con el fin de desarrollar la carrera profesional en la compañía a largo plazo.
  • Reforzar el networking: es necesario desarrollar habilidades de comunicación y relaciones profesionales para poder generar una red de contactos y poder crecer en el ámbito laboral. El uso del estilo asertivo será la elección más acertada a la hora de establecer este tipo de comunicaciones.
  • Ser constante y evitar el miedo a los cambios: estar al día y actuar de manera eficaz se convertirá en una de las principales obligaciones. También se deberán considerar estas transformaciones como oportunidades de mejora.

 

Perfiles que se demandarán en 2030

Las nuevas profesiones que surgirán para el año 2030 cuentan con medios tecnológicos de gran complejidad tecnológica que actualmente no existen. Por ello, estos puestos requerirán de una preparación íntegra y específica por parte de sus expertos. Estos son algunos de los que se esperan:

  • Controlador de tráfico con drones: cada vez son más las empresas que implantan estas herramientas tecnológicas para facilitar la ejecución de ciertas actividades. Los helicópteros para el control del tráfico en las carreteras, por ejemplo, serán sustituidos por drones para garantizar la seguridad en las carreteras, según afirma la compañía de alta tecnología Embention.
  • Diseñadores de impresión 3D en la moda: actualmente muchas empresas están usando la impresión 3D en sus actividades. En el sector textil tendrá mayor repercusión para el 2030, ya que esta tecnología ofrecerá resultados sorprendentes a la hora de agilizar el tiempo de producción en prototipos realmente creíbles.
  • Analista de autotransporte: el sector del transporte está evolucionando con gran rapidez. Los vehículos de transporte público del futuro no serán tripulados por conductores, sino por sistemas tecnológicos asegurados, organizados y controlados por estos profesionales.
  • Contextualistas de datos: debido a la cantidad de datos que se encuentra en internet y a la evolución del Big Data, se necesitarán especialistas cualificados para la administración e interpretación de la información.
  • Cosechadores de agua: la misión de estos profesionales será mantener el suministro de agua para el riego y su consumo con la ayuda de la alta tecnología. En épocas de sequía conseguirán abastecer a las personas y las cosechas a través de la humedad que se extrae de la atmósfera.
  • Especialistas para la creación de avatares: estas herramientas se incorporarán en la mayoría de los sectores debido a que ofrecen la posibilidad de trabajar desde cualquier parte del mundo y vivir mejores experiencias en entornos colaborativos. Estos creadores deberán usar la tecnología más innovadora para adaptar la identidad de los empleados de la forma más fidedigna manera posible.
  • Terapeutas y cirujanos para el aumento de memoria: estos perfiles profesionales emplearían una de las tecnologías con mayor tasa de éxito para combatir el alzheimer. Para ello se valdrán de pequeños dispositivos electrónicos que implantarán en el cerebro de las personas para mejorar la capacidad de memoria.

 

Para el año 2030 se espera un nuevo contexto laboral en el que las empresas tendrán que convivir con la robótica y la digitalización para poder diferenciarse y ser competitivas. Dichas compañías, además, tendrán que afrontar el reto de formar a sus trabajadores y a las generaciones venideras para poder adaptarse a los nuevos modelos de negocio.

Es muy común hacerse preguntas sobre el futuro del empleo. Sin embargo, la única solución válida es que hay que seguir formándose. El aprendizaje debe estar presente en todas las etapas para seguir creciendo profesionalmente y poder adaptarse a los cambios que aún quedan por venir.