comportamiento organizacional | 880

La manera en la que aprendes, la forma en la que te pones objetivos, el modo en el que interactúas con tus compañeros… cada comportamiento que se adopta en el trabajo, por mínimo que sea, tiene su impacto.

Pese a que existen múltiples formas de comportarse, se pueden identificar denominadores comunes en las conductas de los individuos, grupos y estructuras dentro de una compañía.

La especialidad que se centra en el estudio de estas pautas con el objetivo de optimizar el rendimiento de una empresa se llama comportamiento organizacional (CO).

¿Por qué es importante el comportamiento organizacional?
Las empresas son, entre otras cosas, sistemas sociales formados por personas, y si se desea trabajar en ellas o dirigirlas, es necesario comprender su funcionamiento interno.
Analizando esos mecanismos, se pueden describir y explicar los comportamientos de los empleados y resolver así los conflictos que puedan derivar de ellos, indica Eduardo Amorós, autor del libro ‘Comportamiento Organizacional, en busca del Desarrollo de Ventajas Competitivas’.
Según Stephen P. Robbins, autor del libro Organizational Beahavior, la mejor razón para aplicar el comportamiento organizacional es que permite predecir.
Para comprender lo valioso de la predicción, Robbins pone el ejemplo de las normas de tráfico: un límite de velocidad, una línea continua, un “stop” …son reglas que se introdujeron – y se introducen – en base a cómo las personas actúan y que, previstas, sirven para garantizar una correcta circulación y evitar accidentes.
Si una compañía usa apropiadamente este campo de estudio, por tanto, tendrá una visión de conjunto y de futuro que le permitirá optimizar su rendimiento general. Al mismo tiempo, favorecerá el desarrollo personal y profesional de sus empleados.
Elementos y modelos principales del comportamiento organizacional
Existen cuatro elementos fundamentales que inciden directamente sobre los ambientes profesionales:
  • Personas: en un mundo donde las personas cada vez están más y mejor preparadas profesionalmente, los empresarios deben fomentar la retención del talento y el compromiso de los empleados con la empresa. Hay que tener en cuenta tanto al individuo como al grupo.
  • Estructura: para que el trabajo que desempeña cada empleado esté coordinado con el del resto de su equipo, debe existir una estructura general; si no existiera esta relación surgirían serios problemas de coordinación, negociación y toma de decisiones.
  • Tecnología: las relaciones laborales son diferentes dependiendo del grado de implementación de las herramientas tecnológicas en las empresas. En un mundo cada vez más conectado y automatizado, este aspecto se vuelve fundamental.
  • Entorno: todas las empresas están relacionadas con el contexto en el que se desarrollan, interno y externo, el cual afecta significativamente en las actitudes de las personas y sus condiciones de trabajo. Una organización que conoce su entorno se adaptará mejor a él.
Dentro de este campo de estudio, influenciado por disciplinas como la psicología, la economía o la sociología, han surgido además distintos modelos de comportamiento organizacional útiles para los responsables de las organizaciones:
  • Modelo de custodia: el gerente reconoce los problemas internos (poca seguridad, desmotivación…) y ofrece soluciones a través de compensaciones económicas.
  • Modelo de apoyo: este estilo se basa en la aplicación de un liderazgo activo, en el cual se incita a la participación continua del empleado para mantenerlo involucrado.
  • Modelo colegiado: mismos atributos que el modelo de apoyo, pero desde un punto de vista del conjunto de los trabajadores. Se busca potenciar y motivar a partir de códigos comunes y de equipo.
  • Modelo sistémico: un acercamiento a mayor escala (cuando hay una gran cantidad de actividades) que identifica pautas, funciones y estructuras generales. Una vez reconocido el funcionamiento total, se aplican soluciones adaptadas.
Comportamiento organizacional: una dinámica de éxito
¿Cómo llegan las organizaciones a ser exitosas gestionando sus recursos humanos? ¿Cómo se adaptan los equipos y las personas a los cambios e innovaciones que surgen en el mercado global? El comportamiento organizacional puede ser un gran apoyo para responder a estas preguntas.
Una empresa conocedora de estas prácticas puede ser más dinámica e integradora en su gestión de equipos: puede mejorar la confianza y productividad de los empleados, fortalecer internamente la figura del líder o facilitar la comunicación interpersonal.
Además, puede aportar ventajas con respecto a sus competidores; se construirá una identidad corporativa más completa, lo que servirá para construir relaciones más afianzadas con el cliente y en el sector.
Al mismo tiempo que se ajusta y potencia sus virtudes de cara al exterior, permite aprovechar las fortalezas y gestionar las debilidades de sus empleados, aumentando así la motivación, el compromiso y confianza de los mismos.
¿Crees que las empresas deberían dar prioridad a implantar el comportamiento organizacional?