En un mercado laboral cada vez más competitivo y exigente, las empresas demandan perfiles especializados y con las capacidades suficientes para actuar de manera inmediata ante cualquier cambio a través de estrategias innovadoras y soluciones creativas. 

Por ende, estos profesionales se ven en la obligación de formarse continuamente y  desarrollar una serie de habilidades y competencias con el objetivo de conseguir el puesto deseado y cumplir con exactitud con las funciones establecidas.

Para ello, las instituciones académicas ofrecen una gran variedad de grados universitarios y formaciones profesionales (FP) que permiten a los alumnos orientar su futuro profesional hacia un sector en concreto y les ayudan a adentrarse en el ámbito laboral. Pero ¿qué diferencias hay entre estos dos tipos de enseñanza?

Formación universitaria vs formación profesional

Atendiendo a los datos del curso 2017 – 2018, podemos establecer una comparativa entre la formación universitaria y la profesional: el número de estudiantes que estudiaron un grado universitario durante el curso anterior se eleva a 1.289.233; mientras que 804.829 alumnos estudiaron ciclos formativos de formación profesional básica, media o superior en modalidad presencial o a distancia. Destacan principalmente, según el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la formación profesional en Administración y Gestión, Informática y Comunicaciones, Sanidad, Electricidad y Electrónica, Hostelería y Turismo, Transporte y Mantenimiento de Vehículos y Servicios Socioculturales y a la Comunidad. Esta tendencia de estudiar formación profesional se confirma con los datos de este último curso, 2018-2019, donde 824.281 estudiantes se han matriculado en estas enseñanzas, lo que supone un 2,5 % más respecto al curso anterior.

Con respecto a las carreras universitarias más demandadas actualmente, y según el ranking llevado a cabo por el periódico El Mundo, destacan los grados en Administración y Dirección de Empresas, Ciencias Políticas y de la Administración, Comunicación Audiovisual, Derecho, Economía o Educación Social.

Está claro que escoger entre un tipo de formación no es únicamente una cuestión personal sino también profesional, pero para poder decidir con total claridad qué camino seguir hemos de tener en cuenta cuáles son las principales diferencias entre la formación profesional y los estudios universitarios:

  • Tendencia a la empleabilidad. La formación profesional ha aumentado la empleabilidad en los últimos años. Estos datos van de la mano con el creciente desarrollo de la FP Dual, una modalidad innovadora que combina los procesos de enseñanza y aprendizaje en la empresa y en el centro de formación. Por otra parte, las tasas de sobrecualificación en España superan a la Unión Europea, por lo que se necesitan más perfiles técnicos en el mercado actual.
  • Duración de los estudios. La formación profesional tiene una duración de dos años, mientras que los grados universitarios duran cuatro años y en algunos casos cinco (en disciplinas como Medicina, Veterinaria, Arquitectura o Ingenierías).
  • Metodología. Puede que esta sea una de las diferencias más palpables a la hora de escoger una modalidad formativa, puesto que el componente práctico en la formación profesional se constituye como el motor principal del aprendizaje, orientando los contenidos que se trabajan en el aula a las necesidades más prácticas del mercado laboral. Así, en algunas titulaciones esto puede resultar de gran valor, pero en otras primarían los conocimientos teóricos, en los que se centran las universidades.

Los grados de FP con más salidas profesionales

Según el periódico La Vanguardia, en España, un 54 % de los alumnos que han realizado una FP se encuentran activos en el mercado laboral nueve meses después de haber finalizado los estudios.  Además, estas enseñanzas son muy valoradas en la Unión Europea, ya que el 50 % de la población es titulada en Formación Profesional y la demanda de estos profesionales aumenta cada año. Los sectores más demandados y con mayores oportunidades laborales en este año y en el futuro son: 

  • Sanitarios y Sociosanitarios: esta rama es una de las más solicitadas por los estudiantes. Auxiliar de enfermería es la preparación con más salidas y se encarga de los cuidados de los pacientes bajo el control de los médicos. Otro de los perfiles más demandados de este sector es el de técnico de radiología, quien se ocupa de realizar las imágenes clínicas para que el doctor pueda hacer los diagnósticos. Además, esta rama ofrece otras opciones como los técnicos superiores en documentación, técnicos en farmacia y administradores sanitarios.
  • Administración y Gestión: los puestos más destacados en esta área son: los auxiliares administrativos, contables, comerciales junior y secretarios de departamento. Los profesionales que quieran centrarse en el secretariado de una compañía, dispondrán de más oportunidades laborales debido al aprendizaje de idiomas y a la adquisición de más competencias clave.
  • Marketing y comercio: las formaciones profesionales en este sector son las más nuevas gracias a las herramientas que ha traído consigo la digitalización. Los trabajos más demandados son: técnico superior en marketing, técnico superior de ventas y espacios y técnico en actividades comerciales.
  • Comunicaciones e informática: la digitalización también ha influido en las enseñanzas de este ámbito. Las titulaciones de este sector cuentan con una gran cantidad de prácticas, facilitando la incorporación de los alumnos a la vida laboral.  Técnico superior en sistemas informáticos en red, técnico superior en desarrolladores de aplicaciones web y técnico en sistemas microinformáticos y redes, son algunas de ellas.
  • Imagen y sonido: estas titulaciones cada vez tienen más presencia en España. El grado superior en Animaciones 3D y de Entornos y Juegos interactivos son los más solicitados por los estudiantes, que prevén la gran cantidad de oportunidades que se les puede presentar en su futuro laboral.
  • Automoción y construcción: la demanda de profesionales en este sector también ha ido aumentando a lo largo de estos últimos años. La reparación de vehículos y la construcción de edificios han generado innumerables puestos de trabajo, entre los que destacan los técnicos en electromecánica, técnicos en automoción y técnicos en proyectos de edificación.

Ventajas en la búsqueda de trabajo

El Instituto Superior de FP Amusual de Murcia, señala que la formación es un proceso que se debe realizar constantemente para adecuarse a la demanda real de empleo, sin importar la edad que se tenga. Según este centro, las razones por las que los estudiantes deciden estudiar una FP son:

  1. Conseguir un empleo internacional: los futuros profesionales adquieren conocimientos altamente cualificados para desarrollarlos y aplicarlos en cualquier empresa del mundo.
  2. Desarrollar más habilidades prácticas: en la formación profesional, la práctica es más relevante que la teoría. Esta particularidad consigue que sea una opción atractiva, ya que el estudio se vuelve más dinámico y motivador. Además, esta se adapta a las necesidades existentes en el mercado laboral.
  3. Elegir entre una gran variedad: como en las universidades, hay un amplio abanico de posibilidades donde los estudiantes pueden elegir según sus preferencias laborales.
  4. Incorporarse al mundo laboral en el menor tiempo posible: la corta duración de estas preparaciones es uno de sus mayores beneficios. Normalmente suelen ser de dos años y sus horarios permiten conciliar la vida familiar, laboral y los estudios.
  5. Seguir con un aprendizaje continuo: gracias al estudio de estos cursos, los alumnos pueden matricularse en otros tipos de formaciones para adquirir conocimientos adicionales.

La formación profesional cada vez obtiene más protagonismo en el mundo laboral debido a las ventajas que ofrece. La rápida adquisición de conocimientos y las habilidades desarrolladas durante los cursos que componen los programas consigue que sus estudiantes se conviertan en profesionales altamente cualificados para incorporarse al mercado laboral.