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En los últimos meses, la crisis causada por el COVID-19 ha impactado fuertemente en el tejido empresarial de nuestro país, y, aunque se encamina ahora hacia la recuperación, sus consecuencias han constituido un punto de inflexión para la cultura corporativa de muchas empresas, especialmente aquellas que, por primera vez, han vivido la experiencia del teletrabajo.

Antes de esta crisis, el trabajo en remoto no contaba con una gran acogida en España, y tan solo el 22,3 % de los profesionales podían aplicarlo, pero de la noche a la mañana se convirtió para muchas empresas en la única solución posible para mantener la actividad, en aquellos sectores y puestos de trabajo en los que era posible implantarlo. De hecho, según un reciente estudio de Randstad Research, el 50,5% de las empresas españolas ha optado por el teletrabajo para continuar con su actividad. 

Esto, ha supuesto un gran reto para las empresas, para sus managers y sus trabajadores, que han tenido que afrontar su día a día desde una perspectiva totalmente nueva.

Consejos para un teletrabajo exitoso: 

El teletrabajo también es todo un desafío profesional. Para muchos trabajadores, esta experiencia de teletrabajo a raíz de la crisis del COVID-19 ha sido la primera.

¿Cómo puedes afrontar el trabajo en remoto para desempeñarlo con éxito?

  • Sé constante: trabajar desde casa, sin la presión externa que puede ejercer el hecho de estar en la oficina, rodeado de compañeros que rinden al máximo y de tus superiores puede llevarte a una sensación de relajación, pero no debes dejar que se traduzca en la distracción respecto a tus obligaciones. Frente a una mayor flexibilidad, queda en tus manos ser estricto en tu rutina y perseverante para mantener un alto nivel de esfuerzo. Los resultados quedan a la vista y tu trabajo repercutirá sobre el de tus compañeros.
  • Desarrolla tu autonomía: el teletrabajo es una oportunidad para demostrar tu capacidad de ser independiente y responsable, capaz de tomar decisiones. Te hará crecer profesionalmente. Que cada miembro del equipo sea autónomo es imprescindible para que todo pueda evolucionar con fluidez
  • Impulsa tu productividad: según el Instituto Nacional de Estadística, los teletrabajadores superan la productividad entre un 5 y un 25 % respecto al trabajo presencial. Una de las razones es la disminución de las distracciones. Mientras que en la oficina los ruidos y las interrupciones forman parte de la convivencia diaria, el teletrabajo bien planteado abre la puerta a un estado de concentración mucho más profundo. Una mayor autonomía posibilita una distribución del tiempo mucho más eficiente, y la comunicación por mensajería permite un mayor control sobre las posibles interrupciones. Eso sí, es necesario ser estricto y alejarse de otras posibles distracciones: el móvil, la televisión,
  • Delimita la frontera entre el trabajo y la vida personal: una de las mayores problemáticas a la hora de teletrabajar es mantener la separación entre la vida personal y profesional. La conciliación ha sido una de las principales preocupaciones durante estos meses, pero lo cierto es que el propio confinamiento ha sido la principal causa de esta incompatibilidad, ya que los profesionales no podían recurrir a centros educativos o a otras personas que pudiesen hacerse cargo de los cuidados de sus hijos durante los horarios laborales. Cabe pensar que, en un contexto normalizado, ambas realidades no tienen por qué chocar tanto como lo han hecho durante esta temporada, especialmente si se plantean medidas como la flexibilidad horaria.

Beneficios del teletrabajo para los equipos

Trabajar desde casa ofrece una multitud de beneficios tanto para los equipos de trabajadores como para la empresa:

  • Menor estrés. Trabajar desde casa hace que los trabajadores no se enfrenten a situaciones que puedan generarles estrés en su día a día, como son los atascos para llegar al trabajo, aparcar o las aglomeraciones en el transporte público. Además, el hogar proporciona un entorno de seguridad y, por lo tanto, aumenta su bienestar emocional.
  • Sentimiento de grupo. En ocasiones, los equipos de trabajo están formados por trabajadores que no comparten el mismo espacio o se dividen en grupos por afinidad personal. Esto ocasiona que algunas personas se sientan al margen y no se genere sentimiento de grupo. Al estar todos los trabajadores en la misma posición, se evita que ninguno se sienta desplazado y se promueve el sentimiento de formar parte de un equipo donde todos están en las mismas condiciones.
  • Aumento de responsabilidad y de autoestima. La autogestión del tiempo y la configuración en equipos hace que los trabajadores se vuelvan más responsables. El grupo funciona como si cada miembro fuera un engranaje de un mecanismo, si uno falla, genera una descompensación en el equipo que hace que no funcione todo tan bien. Esto implica que, cuando todo sale bien y es gracias al trabajo de todos los miembros del equipo, aumente la autoestima en general.
  • Reducción de gastos. El teletrabajo hace que se eviten gastos como las comidas fuera de casa o los costes del transporte. En las empresas permite reducir grandes costes como el consumo de electricidad.
  • Mayor productividad. La tranquilidad del hogar y la falta de distracciones que puede haber en el lugar trabajo, como el paso constante de personas o el ruido, hace que el tiempo que se pasa trabajando sea más provechoso. El tener algo más de flexibilidad horaria, permite a los equipos organizarse por objetivos y no por horas, lo que permite sacar más cantidad de trabajo en menos tiempo.

Claves para trabajar en remoto: 

No estar en la oficina con tus compañeros puede crear una sensación de pérdida de control, pero la confianza en ti mismo es clave para que los resultados del trabajo sean óptimos.

Las claves son:

  • La planificación: hay que establecer las tareas de manera clara. Es esencial establecer unos criterios de urgencia y relevancia sobre las tareas para poder determinar cuáles se deben entregar con mayor rapidez y cuáles pueden esperar. Contar con herramientas de trabajo colaborativas tipo planner resulta muy útil para coordinarse con el equipo.
  • La productividad: en remoto, se flexibilizan los horarios y se prioriza la necesidad de cumplir los objetivos. Si bien el control de horas trabajadas es importante, el volumen de tareas completadas es el mejor reflejo del buen funcionamiento del trabajo.
  • La comunicación con el equipo: mantener las vías de comunicación abiertas, por ejemplo, a través de programas de mensajería instantánea; y fomentar la celebración periódica de reuniones mediante videollamada, son claves para permanecer conectados, repartir las tareas, resolver dudas, etc. Pero no debe producirse de ninguna manera una sobreabundancia de comunicación, es decir, tan bueno es que haya una comunicación clara y efectiva como tan malo es encontrarse una cantidad abusiva de mensajes.
  • Gestión emocional: uno de los principales peligros que puede tener el teletrabajo es el sentimiento de soledad. No solamente los líderes deben trabajar para motivar a los equipos, mediar entre conflictos y mantener los ánimos. Todo el equipo debe colaborar para favorecer un entorno de trabajo agradable y alentarse mutuamente.

Contar con las herramientas adecuadas también es imprescindible para que todas las dinámicas se puedan desarrollar con la misma soltura que en el trabajo presencial, y esto incluye favorecer la adquisición de las competencias necesarias para adaptarse a esta forma de trabajo. La implantación exitosa del teletrabajo radica, finalmente, en la disposición de las personas, y para ello es necesario contar con una actitud comprometida, dispuesta y proactiva, pero también requiere adquirir los conocimientos necesarios para afrontar nuevas tareas y utilizar nuevas herramientas. La formación es siempre clave para estar preparado frente a nuevos escenarios, y el teletrabajo es uno de ellos.

En Randstad elearning, te proponemos un catálogo de formación idóneo para afrontar con éxito la implantación del teletrabajo.