Tiempo de lectura: 4 minutos.

Las relaciones entre las personas que forman un equipo de trabajo son muy importantes para el desarrollo no sólo profesional, sino también personal de todo el grupo, y una de las formas más naturales y beneficiosas para que se creen relaciones de confianza entre compañeros es el mentoring y mentoring inverso. Te explicamos en qué consiste y por qué es una práctica muy positiva en el ámbito laboral.

No todo está en los libros: por qué aprender de tus compañeros

Para el buen desempeño de un puesto de trabajo, la formación teórica es importante para asentar conceptos clave y conocer la profesión. Sin embargo, la aplicación práctica de estos conocimientos siempre irá mucho más allá de los libros y te pondrá a prueba, presentando obstáculos y tareas que no podrías encontrar de otro modo.

En diferentes momentos de este proceso pueden surgir dudas e inseguridades, y es entonces cuando los compañeros se convierten en una parte esencial. Intentar evolucionar y mejorar habilidades profesionales en solitario no sólo es contraproducente, sino poco realista: en mayor o menor medida, casi en la totalidad de empleos se trabaja y opera en equipo. Conocer a tus compañeros, identificar qué puedes aprender de cada uno y seguir sus consejos y recomendaciones, supondrá un gran beneficio para ti, y además descubrirás que tú también te conviertes en una pieza esencial para ellos, porque este aprendizaje será recíproco.

El mentoring, una práctica cada vez más popular

El mentoring es una práctica que se da en el ámbito laboral mediante la cual un empleado sigue los pasos, consejos y recomendaciones de una persona de referencia, llamada mentor. Surge de una confianza en el desarrollo de las habilidades de las personas con la ayuda de otras que han podido estar en su lugar y que pueden aportar algo tras su experiencia. Así, se constituye la figura del mentor como guía profesional y personal que guiará a su mentorizado, siguiendo los valores y la filosofía de la empresa.

Esta figura puede ser útil en cualquier fase profesional, ya que puede aparecer en diferentes ocasiones:

  • Si acabas de incorporarte a la empresa. Si estás en el proceso de onboarding en una nueva empresa, el responsable de tu equipo o el departamento de RRHH se encargará de nombrar a un mentor para que te guíe al principio. Esta persona te ayudará a conocer tus tareas y los procedimientos que se siguen en el equipo de trabajo. Aunque tengas experiencia profesional previa en otras empresas, piensa que cada una es diferente y siempre necesitarás hacer un ejercicio de adaptación.
  • Si tu intención es crecer dentro de la empresa. Si por el contrario ya llevas tiempo en una empresa y tu intención es crecer en ella, podrás proponer a un compañero o compañera que te mentorice en el proceso. En este caso, es importante que sepas elegir al mentor, y que además de ser alguien a quien admires y que ostente un puesto interesante y estratégico, sea una persona con la que tengas buena sintonía. Al fin y al cabo, será quien te guíe para cumplir tus objetivos y con quien forjarás una relación de confianza mutua.

El proceso del mentoring puede durar sólo meses o incluso a lo largo de toda la relación laboral. Todo depende del acuerdo al que llegues con esa persona y la relación que tengas con ella. Al fin y al cabo, si surge de forma natural e informal, se alargará en el tiempo y siempre os podréis beneficiar ambas partes de esta práctica.

¿Qué es el mentoring inverso?

A medida que avanzan las nuevas tecnologías, y hoy día lo hacen a un ritmo vertiginoso, pueden darse situaciones en las que los propios empleados de una empresa encuentren que sus conocimientos sobre ciertos programas o sistemas quedan obsoletos. Es entonces cuando surge el mentoring inverso, en el que los que guiarán y ayudarán a obtener habilidades serán las personas más nuevas y jóvenes de la organización para apoyar a los más veteranos.

En este caso puede ocurrir que ambas personas se estén mentorizando mutuamente: uno aporta la experiencia, el conocimiento sobre la empresa, el recorrido en ella y los contactos profesionales; mientras que el otro puede ofrecer una visión fresca, ideas nuevas y conocimientos más actuales sobre tecnología. Esto no sólo resulta muy beneficioso para ambas partes, sino también para el negocio, que se adapta poco a poco a los nuevos tiempos a la vez que sigue manteniendo su filosofía de trabajo y personalidad. Además, esta relación entre los trabajadores crea un vínculo de confianza mutua que resulta en un teambuilding que surge de forma natural y que favorece una mayor eficiencia en el desempeño del ejercicio.

Conviértete en el mentor perfecto

Si tienes la experiencia y las ganas necesarias, pero aún dudas de si es buena idea convertirte en mentor de algún compañero, tal vez te convencerá darte cuenta de que esta práctica puede ser muy beneficiosa para ti también.

  • Guiar a alguien en su recorrido laboral es la mejor forma de desarrollar habilidades de liderazgo.
  • Podrás obtener nuevos conocimientos si te esfuerzas en desempeñar este trabajo de la mejor forma, además de retener en ti todos los que ya has obtenido a lo largo de tu vida laboral.
  • Si estás en un período de desmotivación profesional, podrás volver a encontrarla con un proyecto nuevo acompañado de compañeros que te admiran.
  • Fortalecerás la confianza que tengan en ti tus superiores, pudiendo resultar en nuevas oportunidades laborales.

En la herramienta Impulsa de la app de Randstad puedes encontrar un test de competencias en el que descubrirás tus puntos fuertes y débiles. Una vez identificados, sabrás en qué puedes ser más útil cuando mentorices a un compañero, o con qué aspectos pueden ayudarte otras personas.

¡Impulsa tu talento y el de otros para llegar más lejos juntos!