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Al igual que otros sectores estratégicos para el desarrollo y la dinamización de la economía, el de la ingeniería se ha visto lastrado por las consecuencias económicas que ha traído consigo la pandemia. Los expertos indican que la apuesta por la economía verde y las nuevas tecnologías, son, ahora más que nunca, las claves para el futuro de un sector siempre en plena innovación.

Según el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), el sector que aglutina a la construcción, la ingeniería y la arquitectura perdió en nuestro país 150 millones diarios  durante el confinamiento. Pero la recuperación está ya en marcha y dependerá, según este organismo, del deterioro del tejido productivo, del volumen de licitaciones públicas y privadas, y de la suspensión de los proyectos por falta de financiación.

Los empresarios, por su parte, se muestran moderadamente optimistas en cuanto a la recuperación total del sector que aúna los servicios de ingeniería y arquitectura. Según un informe llevado a cabo por Randstad Research, el 41% de los encuestados confían en su empresa alcance niveles de negocio anteriores al estallido de la crisis a finales de este año, mientras que el 77% la sitúan en el segundo trimestre del próximo año.

Eso sí, para alcanzar tan ansiada recuperación, los directivos piden ayudas fiscales para el sector (elegido por el 39% de los encuestados), ayudas económicas directas por parte del Estado (34%) y una mayor flexibilización laboral (26%).

Claves para un sector omnipresente

Con el objetivo de construir la recuperación y el futuro del sector, y por ende, del tejido económico de nuestro país, el Instituto de Graduados en Ingeniería e Ingenieros Técnicos de España (Ingite) ha presentado varias propuestas tanto al presidente del Gobierno como a los ministerios involucrados. Dichas propuestas son tantas y en tantos campos de aplicación que nos dan una idea de la importancia y la transversalidad de la ingeniería, aunque coinciden en un punto: las más estratégicas serán aquellas que desarrollen proyectos medioambientales y digitales.

Por ejemplo, la ingeniería aeronáutica y aeroespacial propone medidas de seguridad tanto en aeropuertos como en aviones para la higiene, control y seguimiento de pasajeros enfermos. Por su parte, la ingeniería de Obras Públicas, está a disposición de la Administración para colaborar en el refuerzo de los protocolos de mantenimiento preventivo de las principales infraestructuras y asegurar así una logística capaz de proveer suministros básicos. Los profesionales de las telecomunicaciones también pueden aportar valor con soluciones para superar los efectos sanitarios, económicos, de empleo y formación provocados por la pandemia. El trabajo de los ingenieros agrícolas es fundamental para que existan precios justos para los agricultores y ganaderos, mientras que los ingenieros industriales, presentes en todos los sectores productivos del país, proponen medidas que abarcan ámbitos tan variados como la industria manufacturera, la energía, la edificación o la construcción.

El mantenimiento del empleo en unas condiciones dignas y sostenibles es una prioridad para los empresarios de un sector que abarca, como vemos, tantas áreas de actividad y que ocupó, en el segundo trimestre, a 236.700 profesionales.

Una situación que conocen de primera mano los consultores de selección especializados en el sector de la ingeniería de los que disponemos en Randstad Professionals. Somos plenamente conscientes de que sin el talento adecuado no es posible trabajar y mucho menos contribuir a la recuperación. Por eso contamos con una base de datos cualificada de perfiles disponibles como directores industriales o ingenieros de calidad, comercial, procesos, producción, proyecto o construcción.

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