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La situación originada por la crisis del COVID-19 puso en el foco la necesidad por parte de las empresas de buscar e implementar diferentes fórmulas de trabajo. Ahora, en plena “nueva normalidad”, el teletrabajo, que fue la medida más popular, ha pasado de contemplarse como una solución temporal a una alternativa real y definitiva para muchas empresas.

Esto ha servido para mantener la actividad productiva de gran parte de las organizaciones durante el confinamiento, pero también ha planteado un debate: el de la conciliación entre la vida personal y profesional de los empleados.

Durante el confinamiento, a las familias con niños se les complicó más que nunca compaginar ambas facetas, ya que no era posible recurrir a ningún tipo de institución ni ayuda externa que ofreciese ese apoyo durante las jornadas laborales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se trataba de una situación excepcional. En condiciones normales, modelos como el teletrabajo pueden ser la clave para lograr una flexibilidad que permita equilibrar la balanza. ¡Lo analizamos!

Cómo ha cambiado la vida de tus empleados durante estos meses

La crisis sanitaria actuó como acelerador de modelos que, hasta la fecha, estaban poco extendidos en nuestro contexto laboral, como el teletrabajo. Un estudio de IvieLab concluye que el porcentaje de personas que trabajan de forma remota en España ha pasado de un 4,8% en 2019 a un 34 % durante la pandemia, un ascenso meteórico que ha tenido un gran impacto.

Esta nueva realidad laboral ha supuesto un cambio importante para muchos empleados, que han tenido que adaptarse a las particularidades del trabajo a distancia, ya sea de forma total o parcial.

La velocidad de actuación que exigió la pandemia provocó que los profesionales tuvieran que pasar al teletrabajo urgentemente, sin una transición, y lo cierto es que no todo el mundo se sentía preparado. Un estudio de Randstad Workmonitor revela que el 23 % de los empleados españoles no se sienten capacitados para teletrabajar y el 40 % afirman que su empresa no les proporciona el equipamiento tecnológico necesario.

A pesar de ello, gran parte de los trabajadores y las empresas han podido comprobar que la modalidad del teletrabajo no supone una pérdida productiva, sino que incluso puede ser positiva. Otro estudio refleja que el 78 % de los profesionales considera que ha mantenido o aumentado su productividad trabajando desde casa y al 66 % le gustaría continuar con el trabajo en remoto de forma permanente durante un día o dos a la semana. Los modelos mixtos pueden convertirse en el paradigma del empleo del futuro en aquellos sectores que lo permitan.

Qué valoran los profesionales de tu empresa y en qué puedes mejorar

En 2019, la conciliación ya era uno de los aspectos más valorados para los profesionales españoles. El 55 % lo consideraba un factor relevante, ocupando el primer puesto europeo, según el informe Randstad Employer Brand Research 2019.

En la era post-COVID, esta necesidad se acrecienta, porque muchos profesionales han experimentado los beneficios de la flexibilidad horaria y el trabajo en remoto a la hora de lograr un equilibrio entre su vida personal y profesional. Todo ello se traduce en un mayor nivel de satisfacción, motivación y compromiso de los equipos, algo que indudablemente influye de forma positiva en la productividad de tu empresa.

Este aspecto aún tiene un gran margen de mejora, ya que solamente el 68 % de los empleados españoles han podido modificar su jornada laboral para conciliar durante la pandemia, cinco puntos por debajo de la media global, según un informe de Randstad Workmonitor.

El employee centricity es un enfoque cada vez más utilizado, que consiste en dar protagonismo y escuchar a los empleados. Si la pones en práctica, puedes conocer las principales necesidades de tus equipos para implantar las medidas de conciliación más idóneas. Además del teletrabajo ocasional y la jornada flexible, hay otras soluciones frecuentemente demandadas, como ayudas para el cuidado de familiares, o facilidades para la maternidad y la lactancia.

Teletrabajo: claves para apoyarlo y compatibilizarlo con la vida personal

Como se ha comentado, el teletrabajo es una modalidad que se ha visto muy reforzada en los últimos meses y aún tiene grandes posibilidades por explorar, ya que sus indudables beneficios se pueden potenciar más, así como pulir sus posibles inconvenientes. ¿Quieres saber cómo gestionarlo correctamente para impulsar la conciliación? Te explicamos lo que debes tener en cuenta:

  • Prioriza la flexibilidad: el trabajo desde casa amplía el abanico de opciones en cuanto a horarios. Los profesionales no siempre preferirán la jornada habitual de su puesto presencial, sino que quizás les resulte más cómodo una más flexible que se ajuste mejor a sus necesidades familiares y personales.
  • Asegura la desconexión digital: el hecho de desarrollar la jornada laboral en casa puede complicar la separación entre las horas de trabajo y las de tiempo libre. Por ello, es conveniente fijar un horario para que, cuando finalice, el profesional pueda desconectar de forma efectiva.
  • Confía en tus equipos remotos: si tus profesionales trabajan a distancia, puede que sientas que debes mantener un mayor contacto con ellos para controlar su rendimiento. Sin embargo, si les dejas tiempo y espacio para que se autoadministren, su trabajo será más eficiente.
  • Mejora los espacios de trabajo: en ocasiones, los empleados no tienen un entorno adecuado para realizar el teletrabajo en las mejores condiciones. Por ello, si les proporcionas herramientas tecnológicas y consejos útiles, contribuirás a mejorar este aspecto.
  • Impulsa el bienestar de los profesionales: el wellness empresarial también es importante en remoto, más aún en un contexto marcado por una pandemia. Implementar programas para cuidar la salud física y mental de tus empleados contribuye a mejorar el clima de trabajo.
  • Apoya a tu equipo: la distancia física puede hacer que cada profesional se sienta aislado de sus compañeros y responsables. Para evitar esto, es importante que la comunicación con el equipo sea fluida, y que muestres disponibilidad y una escucha activa ante los problemas que experimenten o sus ideas de mejora.

La situación vivida a raíz de la crisis sanitaria ha acelerado la tendencia hacia nuevos modelos de trabajo que persiguen la flexibilidad. El teletrabajo ha pasado de ser una opción puntual a una modalidad muy común en las empresas. En este contexto, la conciliación es una necesidad para los equipos y las organizaciones deben buscar fórmulas para garantizarla.