entrevista Ricard Casas | news especialidades | marzo 17
Ricardo Casas, director general de Personas y Cultura de ISS Iberia

ISS Iberia, que opera en España y Portugal, cuenta con 36.500 empleados. De ellos, 3.000 se dedican a servicios de restauración colectiva en posiciones que van desde mandos directivos e intermedios a chefs, cocineros, jefes de sala y ayudantes de cocina, además de monitores de comedor que trabajan en escuelas públicas y privadas.

 

¿Cómo incorporan el talento a la empresa?
Recurrimos a portales de empleo, universidades y escuelas de negocio de toda España, a cuyas bolsas de trabajo tenemos acceso. Luego, dentro de nuestra red de contactos, siempre hay quien manifiesta su deseo de incorporarse a ISS si surge la oportunidad porque se sienten atraídos por nuestra cultura. Eso, unido a las condiciones laborales que ofrecemos, explica nuestro bajo índice de rotación, que se sitúa entre el 2%-3%.

 

¿Qué valores conforman esa cultura corporativa? 
Básicamente cuatro: iniciativa, a través de la actuamos; honestidad, a través de la que respetamos, calidad, a través de la que cumplimos, y responsabilidad
, a través de la que respondemos. Son valores que la compañía comparte a nivel mundial y que forman parte de una cultura donde prima el respeto y el bienestar del empleado. Nos ocupamos de que las personas que integran la empresa lleven a cabo su trabajo puntualmente y con la mayor calidad y eso lo conseguimos a base de tratar muy bien a nuestra gente.

 

¿A través de qué elementos cuidan de todos ellos?
Nuestra filosofía nos obliga a hacer lo básico de la mejor manera posible. Eso básico pasa, primero, por una nómina, que debe ser correcta y puntual. Si se detecta algún error, también debe solventarse cuanto antes y no esperar al mes siguiente.

Después, la uniformidad: proporcionamos a los empleados indumentaria ergonómica, que regula la temperatura en cualquier época del año, facilita su actividad y realce la dignidad de su trabajo, favoreciendo su orgullo de pertenencia. A continuación, tenemos los mandos intermedios, que deben tener habilidades directivas y establecer las órdenes de trabajo con respeto y educación, sin hacer diferencias entre sus subordinados.

Luego, vendría la comunicación, que todos debemos facilitar, más si cabe con un equipo tan disperso geográficamente. Debe darse una interlocución cercana y sencilla entre el trabajador e ISS. Por último, están la salud y la seguridad de nuestros empleados.

 

¿Y después de esas cosas básicas? ¿Qué más hay?
¡Muchas! Hacemos mucha formación a todos los niveles; tenemos una fundación, a la que 6.000 empleados destinan parte de su nómina, a través de la que estos últimos 10 años hemos colaborado en la creación de 1.000 lugares de empleo en países del tercer mundo; también tenemos un programa de becas para aquellos hijos, nietos y hermanos de nuestros empleados que destaquen por una elevada nota de acceso a la universidad; una revista interna que reciben en su domicilio; los Premios Tu Manzana, un programa de reconocimiento que premia mensualmente a los empleados que destacan por ir más allá en la prestación de su servicio; un buen clima de trabajo, donde hay opciones para conciliar y celebramos la maternidad, etc. Queremos que nuestros empleados sean felices, algo que implica que estén satisfechos con su vida y con su trabajo.

 

¿Qué cualidades hacen que un candidato encaje en ISS?
Aquí contratamos por actitud y formamos para la aptitud. El primer criterio de selección es el encaje cultural de las personas, saber que se van a sentir cómodas en la compañía. Después, valoramos la capacidad de aprender y de afrontar el cambio y, luego ya, las competencias técnicas, que salvo en posiciones en las que se exigen de antemano, son fáciles de aprender.

 

¿Qué opciones de formación y desarrollo ponen al alcance de sus empleados?
Existe una formación técnica y una inspiracional, a través de la que ayudamos a que nuestros empleados encuentren el sentido de su trabajo y tomen conciencia no solo de qué están haciendo, sino de porqué lo están haciendo. Para ello, tenemos unos cursos que se llaman Service With a Human Touch (SWAHT) y que impartimos los mandos superiores una vez nos hemos certificado como docentes.

Los mandos intermedios también optan a cursos que duran dos años en los que, una vez al mes, tenemos una jornada de formación de manos de profesores del IESE.  Como ya he dicho anteriormente, en ISS damos mucha importancia a los mandos intermedios. Son los embajadores de la marca ante nuestros clientes y empleados.

 

¿Qué otros roles juegan los altos mandos?
En una empresa como la nuestra, con tanta gente, es muy importante el ejemplo de los de arriba a los de abajo. Ese ejemplo debe caer en cascada a través de todos los niveles de mando. La cultura de la compañía no es aquella que se describe en la web o en los pósteres que cuelgan de sus pasillos sino que se toca, se vive y se siente a diario. Otro de los logros de estos últimos años es haber creado una cultura del respeto que se ha convertido en marca de la casa y nos identifica entre empleados, sindicatos y clientes.