alta-direccion-880.jpg
Antonio Gassó, consejero delegado y director general de GAES Centros Auditivos
Hablamos con Antonio Gassó, consejero delegado y director general de GAES sobre liderazgo y gestión de equipos.

¿Cómo ha evolucionado, a grandes rasgos, la compañía a lo largo de ­sus 65 años de historia?
Mi padre, que junto a José María Espoy fundó la compañía, se crió en el barrio barcelonés del Raval, en un entorno muy humilde, ya que mi abuelo padeció ceguera de adulto, con las dificultades que eso conlleva, y mi abuela se dedicaba a las labores del hogar.
Consciente de que debía redoblar esfuerzos para llegar donde él quisiera, se dedicó a formarse, estudió Derecho e idiomas.

Cuando estaba trabajando como meritorio para Riba y García, viajó a Inglaterra a hacer una serie de encargos, entre ellos, traer un audífono a España para una persona que no oía bien. Él no sólo se conformó con eso, sino que buscó la pieza en cuestión, localizó al fabricante, se trajo varios audífonos a nuestro país, donde todavía no se comercializaban, etc., y es así cómo arranca la historia de GAES.
Mi padre y José María contrataron entonces a su primer empleado, una secretaria de dirección –mi madre–, y se dedicaron a recorrer el país a lomos de una motocicleta para comercializar los audífonos que habían traído de Inglaterra.
¿Cómo definiría la cultura de empresa de GAES?

Es una cultura muy participativa y con una jerarquía muy plana, de manera que la distancia entre un director general y un audioprotesista es muy corta, lo que favorece que la comunicación fluya de una manera muy efectiva.
También buscamos que nuestra plantilla esté, no sólo comprometida con el trabajo, sino también realmente involucrada, que disfrute con lo que hace y que se preocupe de todo lo que ocurre dentro de la empresa.

El equipo humano es el pilar que define los valores de una empresa

Yo siempre afirmo que la fórmula del éxito de GAES reside en dos factores clave: el branding, el prestigio, la profesionalidad, la innovación, los puntos de venta, etc. que han hecho de la marca un referente en el sector de los audífonos, y las personas que forman parte de la empresa, que son las que realmente nos han llevado a estar donde estamos.
¿Cree que haber ocupado diversos puestos en la empresa le aporta ventajas de cara a la gestión de la organización?

Sin lugar a dudas. Al final, detrás de cualquier rótulo, de cualquier producto o tienda hay un equipo humano que se preocupa porque la gente pueda vivir mejor, pero también porque haya un buen ambiente dentro de la empresa y por ser solidaria con su entorno.

Es gente que se preocupa por hacer el bien para la empresa y con la empresa, lo cual responde a una gestión empresarial por parte de la dirección que respalda y hace posible esos valores.

Una empresa que, por otro lado, invierte muchos recursos en investigación y desarrollo. ¿La innovación se limita al departamento de I+D+i o es una cuestión transversal e incorporada en el día a día?
La innovación forma parte de la cultura de la compañía. En GAES controlamos toda la cadena de valor de nuestros productos, desde su investigación y desarrollo hasta la actuación final en una tienda GAES, donde entramos en contacto con nuestro cliente final.

Cada uno de los miembros del equipo es plenamente consciente de que su actuación incide en mayor o menor medida en el producto que nosotros fabricamos y va a repercutir, por lo tanto, en la calidad de vida del cliente. La calidad de nuestros productos empieza por la calidad personal de cada miembro del equipo.

Después de esta calidad personal, viene la calidad del producto y del punto de venta, lo que al final redunda en la calidad global de la empresa.
En consecuencia, intentamos que todo el equipo se implique en iniciativas relacionadas con la innovación, como por ejemplo, un buzón de sugerencias en el portal del empleado y en nuestros puntos de venta aquí en España, pero también en Ecuador, Chile, Argentina, Portugal y Turquía.
Ideas de mejora que además se premian, lo cual incentiva la participación de todos los miembros de GAES y que, al final, representa un patrimonio muy importante para la empresa porque lo hemos construido entre todos.
¿Qué rasgos, a su juicio, caracterizan a un buen líder?

El liderazgo parte del principio de predicar con el ejemplo. No puedes exigir algo a alguien que tú no seas capaz de hacer.
Después, un buen líder debe ser capaz de comunicar bien, ya sea verbal, corporal o emocionalmente, haciendo ver al empleado que estás a su lado y que vas a extraer lo mejor de esa persona en favor de la empresa. Todos tenemos mucho que aportar porque todos, en nuestro interior, albergamos mucho talento, lo que hace falta es descubrirlo.

Todos albergamos mucho talento, lo que hace falta es descubrirlo

¿De cuáles cree, por el contrario, que adolecen los directivos españoles?

Uno de los principales errores es no permitir que haya buen ambiente en la empresa, lo cual no significa jauja ni exime a nuestros empleados de la exigencia que requiere su puesto de trabajo.
La gente se sorprende del “buen rollo” que hay en GAES, pero no es consciente de que, cuando una persona es feliz, trabaja mejor y contagia esa motivación a su alrededor.

Otro de los errores más comunes es no valorar el trabajo de todos y cada uno de los empleados, desde la señora de la limpieza, que al final está haciendo posible un entorno de trabajo más agradable, hasta la recepcionista que, con su amabilidad al otro lado del teléfono, actúa como embajadora e imagen de la empresa.

Ambos aspectos hacen de GAES un entorno agradable para trabajar que solamente registra una tasa de abandono voluntario del 3%.

Uno de los principales errores que pueden cometerse es no permitir que haya buen ambiente en la empresa

Su actividad incide directamente en la calidad de vida de las personas con dificultades auditivas. ¿Incorporan, además, personas con capacidades diversas de manera habitual a su plantilla?
Así es, contamos con personas que presentan distintos grados de deficiencia visual y auditiva y hace poco incorporamos a una persona con Síndrome de Down.
Lo cierto es que está siendo una experiencia muy gratificante y que representa una fuente continua de aprendizaje, ya no sólo por cómo trabaja, sino también por lo que transmite cuando trabaja. Se trata de una acción que debería implementar cualquier empresa que se precie. Una diversidad que también se hace extensible a cuestiones como la edad, el género, la cultura, etc. de los empleados de la empresa.
GAES ha recibido diversos galardones a sus políticas de conciliación de la vida familiar y laboral. ¿Cómo las valoran los empleados y cómo inciden en la empresa?
Las valoran de manera muy positiva porque se sienten respaldados y a gusto en la empresa. Queremos que el cuerpo y la mente de nuestros empleados funcionen al 100% y para ello ofrecemos desde bonos para realizarse masajes de media hora en la propia empresa a cursos de nutrición, de cómo dejar de fumar… Buenos hábitos, en definitiva, que redundan en una mayor productividad de todos ellos, que son las verdaderas estrellas de la empresa.
También cuentan con un premio a la formación y desarrollo de sus trabajadores. ¿Qué importancia otorgan a la formación continuada?
La formación continua es fundamental. Nosotros invertimos mucho en formación y, de hecho, contamos con un departamento propio de Formación y una ratio de 62.000 horas de formación impartidas durante 2013.
También ponemos a disposición de nuestros empleados un plan dual, gracias al que pueden trabajar y continuar formándose, algo en lo que somos pioneros.
¿A qué retos se enfrenta GAES en el futuro próximo?

Por un lado, a mantener el nivel de profesionalidad y compromiso que ha tenido hasta ahora y, por el otro, debemos ampliar nuestras redes y nuestra presencia a nivel internacional, sin perder en ningún momento los valores y la esencia fundacionales de la empresa, de manera que el cliente continúe confiando en no-sotros como una marca de prestigio, que soluciona sus problemas y que, además, está comprometida con su entorno.​​​




​​​