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Cuando comenzaste al frente de la Fundación, hace 10 años, ¿pensabas que íbamos a convertirnos en un referente?

Iniciamos este proyecto hace diez años con muchísima ilusión, pero sinceramente creo que no éramos plenamente conscientes de hasta donde podíamos llegar.
Hemos avanzado en reconocer que nuestro negocio tiene mucho que aportar a la sociedad y que con una tasa de paro como las de estos últimos años somos una pieza clave en el mercado de trabajo.
Para lograr el fin social de la Fundación es fundamental poder contar con el apoyo y recursos de una gran empresa como Randstad, pero sobre todo con el compromiso de querer hacer algo más para mejorar nuestra sociedad y ofrecer una oportunidad a los que más lo necesitan.
¿Qué es lo más motivante de vuestra labor?
Sin duda poder ayudar a los demás. Lo resumiría así de simple, en una sola frase, pero es una misión muy profunda y compleja a la vez.

Trabajamos todos los días con personas que depositan en nosotros toda su confianza para encontrar un empleo. Poder satisfacer sus necesidades y expectativas es sin duda un motivo de inmensa satisfacción. Creo que es bueno pararse a pensar en la importancia y responsabilidad que tenemos en nuestro trabajo.

Todas las personas que trabajamos en Randstad tenemos una importante misión y deberíamos reflexionar sobre el papel que representamos en la sociedad.

Lo más motivante es poder ayudar a los demás.

¿Qué sensación os queda cuando conseguís integrar a una persona en riesgo de exclusión?
Es una gran sensación de orgullo y realización. Saber que, a pesar de todas las dificultades, realmente con esfuerzo y empeño se puede conseguir que una persona consiga el empleo deseado o mejore sus condiciones para mejorar su calidad de vida.
Nuestra ayuda comienza antes de encontrar un puesto de trabajo, se trata de todo un itinerario laboral en el que vas comprobando la motivación y ganas de las personas por demostrar a la sociedad su valía y competencias.

No es una tarea sencilla pero estoy rodeada de un equipo que, con tesón y mucha profesionalidad, son capaces de encontrar una salida para estas personas en riesgo de exclusión y sirven de apoyo y orientación para conseguirlo.
Es muy importante saber que podemos hacer algo, tener los recursos y herramientas para conseguirlo y, lo más importante, hacerlo realidad.

Hace 10 años no éramos conscientes de hasta dónde podíamos llegar


¿Qué importancia tiene la colaboración con el resto de líneas de negocio de Randstad?
La Fundación somos todos. No hay ni hubiera habido Fundación sin el apoyo y compromiso de esta gran compañía que es Randstad, y de todas las personas que la componemos.

Actualmente la colaboración con todos los compañeros y compañeras es máxima. Desde la oficina central de Randstad, nos ofrecen un soporte fundamental para poder maximizar nuestros recursos, y desde el resto de oficinas, hay un binomio de colaboración muy interesante.

Las oficinas nos ayudan a detectar las necesidades de sus clientes a la hora de incorporar a una persona con discapacidad o en riesgo de exclusión, y nosotros les proporcionamos el mejor candidato y ayuda en las labores de consultoría y asesoría en lo referente a políticas de igualdad, integración y diversidad. En definitiva, materializamos sus estrategias de Responsabilidad Social Corporativa.

Es fundamental contar con apoyo, pero sobre todo con el compromiso de querer hacer algo para mejorar nuestra sociedad


¿Qué objetivos os habéis marcado a medio/largo plazo?
Queremos consolidar todos los proyectos sociales iniciados en 2012, y de esta forma poder ofrecer cobertura en todas las zonas geográficas a las que aún no llegamos.

Por otra parte, queremos que crezca el número de empresas y asociaciones con las que trabajamos y colaboramos, con el objetivo de aumentar nuestra actividad de integración para consolidar la sostenibilidad y autonomía de la Fundación.

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