amadeus-tendencias-21-880x450.jpg
Valle Rodríguez. Madrid HR Director y HR Business Partner Corporate Functions de Amadeus
Amadeus, empresa global

Como proveedor global de soluciones tecnológicas para el sector del turismo​, el Grupo Amadeus tiene presencia en 195 países. El sistema Amadeus ofrece a los agentes el acceso a la más amplia gama de proveedores turísticos, incluyendo el 95% de las plazas de vuelos regulares a nivel mundial. En 2013, obtuvo unos ingresos de 3.103,7 millones de euros, un 6,6% más que el año anterior.

¿Cuál es exactamente su cargo y su función en Amadeus?

Soy la directora de RRHH de Amadeus Madrid, es decir de todas las personas que trabajan en la sede corporativa, y, a la vez, soy la HR Business Partner Global para todas las funciones de soporte: Legal, Finanzas, Global Business Services, RRHH Communication & Branding y Corporate Strategy. Además, hay directores de RRHH locales y, en todas las sedes grandes de la compañía, hay directores o managers de RRHH.
Pero yo soy la interlocutora de los temas de RRHH con los diferentes vicepresidentes y reporto directamente a la Senior VP de Comunication, Branding & RRHH, Sabine Hansen Peck. Es una estructura compleja, pero funciona.
¿Cuál es su trayectoria anterior?

Soy un poco rara avis porque mi background no es de RRHH, soy físico de materiales por la Complutense.
Pero me encanta la gente y me encanta enseñar, así que empecé en RRHH en Accenture en 1986 y después he pasado por diversos sectores y compañías: Hay Group, Gas Natural, Astrazeneca, Office Depot, ABM Rexel y, ahora, Amadeus.
¿Qué le ha aportado este conocimiento de sectores tan distintos?

Lo fundamental es la diferencia en los perfiles de la gente que conforma las compañías. Lo que más diferencia a Amadeus es el perfil de personas tan cualificado, tan diverso culturalmente y tan joven. Por eso, las demandas son completamente diferentes a, por ejemplo, Gas Natural, una multinacional mucho más española, de larga trayectoria, en que la edad media es mucho más alta.
En su sector los cambios son mucho más lentos y en el nuestro se suceden día a día. Esto hace que sea muy divertido trabajar aquí, tenemos que anticiparnos constantemente a los cambios.
En cuanto a la diversidad, sólo en Madrid contamos con personas de más de 30 nacionalidades, un 46% de nuestra gente es de fuera de España, habla 23 idiomas diferentes. El 53% son mujeres.

Lo fundamental en Amadeus es la diferencia en los perfiles de la gente que conforma la compañía

A nivel mundial, tenemos más de 100 nacionalidades y más de cuarenta idiomas. Nuestra lengua común es el inglés. Con esta plantilla, respetamos mucho las diferencias porque estamos continuamente viviendo en mundos diferentes, con gente de religiones, razas y culturas diferentes. Somos tan diferentes que lo primero que aprendes al entrar en Amadeus es a adaptarte a las diferencias y a disfrutarlas.
¿Cómo se gestiona esta diversidad tan acusada?

Potenciando las cosas que compartimos. Por ejemplo, la edad es similar. Las motivaciones, también.
Éste es un sitio atractivo para trabajar, que continuamente te está retando, ofrece la posibilidad de probar nuevas formas de hacer las cosas, demostrar lo mejor de ti mismo y trabajar en equipo.

Las diferencias se asumen como naturales y se saca provecho de ellas. Ofrecemos una base con la que todos se puedan identificar y luego dejamos que sean ellos mismos para aprovechar las ventajas de esa diferencia.
¿Cómo es esa cultura compartida?

Los valores que nos unen son “working together”, trabajamos unidos; “aiming for excellence”, buscamos la excelencia en todo lo que hacemos; “custommer first”, satisfacer al cliente es nuestro objetivo primordial; y “taking responsibility”, somos responsables de lo que hacemos, de aciertos y de errores, de los que aprendemos.
La movilidad es otro de nuestros valores. El año pasado 14 españoles fueron a trabajar a otras sedes de todo el mundo: Miami, Bangkok, Dubai, Londres… También hay mucha movilidad departamental, las vacantes se publican primero internamente y después en todo el mundo. Sólo pasados 15 días, si no se cubren internamente o en caso de que se trate de nuevas unidades de negocio, se publican externamente. Hay mucho movimiento interno, ya sea cambio de área funcional, promoción o movilidad geográfica.
¿Cómo se promueve esa cultura de la innovación?

Hacemos mucha formación, con expertos internos y externos. En Madrid, por ejemplo, hacemos más de 130 cursos anuales y contamos también con una plataforma de e-learning con más de 150 cursos, todos desarrollados expresamente para nosotros y en inglés, por supuesto. También existe la posiilidad de asistir a seminarios, jornadas…
Aprovechamos mucho el know-how interno a través de las plataformas que permiten compartir el conocimiento porque la información y el conocimiento tienen que fluir. También estamos haciendo una implantación masiva de la metodología de trabajo Agile, colaborativa, basada en el expertise y no en la jerarquía.
Cambiamos continuamente lo que enseñamos porque lo que se aprende este año, el que viene está obsoleto. Si para nosotros lo más importante son las personas y el talento, eso implica que valoramos su conocimiento y compartirlo es básico.
En general, ¿cómo ha evolucionado la función de RRHH desde que usted empezó a trabajar?
Antes, las personas éramos vistas como herramientas de trabajo. Ahora el punto de vista es que son el elemento clave para que la compañía tenga éxito, hay que cuidarlas, de­sarrollarlas… y que se diviertan trabajando porque es la manera de que aflore todo su potencial.
También ha cambiado el perfil de las personas que nos dedicamos a RRHH. Antes había muchos abogados y pocos psicólogos, por ejemplo. Ahora hay más psicólogos y más gente que, como yo, simplemente tiene las competencias necesarias para dedicarse a esto tras formarse como especialista en RRHH.

Antes las personas éramos vistas como herramientas de trabajo. Ahora el punto de vista es que son el elemento clave para que la compañía tenga éxito​

Una empresa no es más que las personas que la forman, al fin y al cabo…
Y más en Amadeus, donde no producimos nada tangible, trabajamos con sistemas de gestión que ayudan a nuestros clientes a hacer mejor su negocio y a conseguir mejores resultados, pero esto no se ve de manera inmediata.
Nos orientamos a que el cliente final de nuestros clientes, es decir, el viajero, tenga una experiencia más satisfactoria que si no estuviésemos nosotros por medio. Para conseguirlo, lo único que tenemos es el cerebro de nuestra gente creando cosas que funcionen, que resuelvan problemas.
Por lo tanto, si no cuidamos nuestro talento, estamos muertos. Ésta es una compañía de personas más que cualquier otra en la que haya trabajado.
Y ¿hacia dónde cree que se dirige la función de RRHH?

Hacia el nombre de una de mis áreas: HR Business Partner.
La función es cada vez más un socio que necesitas tener de tu lado para que el negocio funcione porque cada vez más el negocio depende de las personas. Y, a la vez, tienes que conocer el negocio, no puedes ser sólo especialista en RRHH.
En Amadeus, Sabine Hansen Peck, la senior VP de HR, Communicaton & Branding, trabaja codo con codo con Luis Maroto, President y CEO, y además de RRHH se encarga de la comunicación interna y externa, es decir, la imagen de la compañía, la comunicación con los inversores de cara a los accionistas y a los mercados financieros.
También es responsable de Branding, que engloba engagement, employer branding y marketing.
La Fundación Alares ha reconocido su labor personal a favor de la conciliación a lo largo de su trayectoria…
Sí, en todas las compañías en las que he trabajado he apostado por la conciliación, pero hacerlo en Amadeus es muy fácil, casi todo estaba hecho.

Nuestra cultura está orientada a resultados lo que facilita aplicar medidas de flexibilidad, porque no necesita presencialidad ni tiempo, se enfoca en los resultados obtenidos. ​

Como horario flexible, teletrabajo (al que se acoge más del 10% de la plantilla), la posibilidad de pedir un mes o un año sabático, jornada intensiva en verano, 30 días laborables de vacaciones, reducción de jornada para cuidado de hijos y actividades de responsabilidad social, que abrimos también para las familias.
Nuestra cultura está orientada a resultados y a la medición de resultados lo que facilita aplicar medidas de flexibilidad, porque no necesita presencialidad ni tiempo, se enfoca en los resultados obtenidos.
¿Cuál es, en general, la situación de la conciliación en España?

Hemos avanzado mucho, pero es el momento de empezar a pensar en conciliación sin enfocarnos en las mujeres, de dejar de discriminar en positivo.
Hay que animar a las empresas a pensar en la conciliación más allá de la familia, porque todo el mundo tiene vida personal, es algo para todos. Las nuevas generaciones de candidatos no preguntan: “¿Qué va a pasar cuando tenga un bebé?”. Quieren saber si disfrutarán de flexibilidad, si podrán teletrabajar… Y quieren divertirse trabajando, la frontera entre trabajo y vida personal se diluye y hay que facilitar la conciliación en todos los aspectos.

La frontera entre trabajo y vida personal se diluye y hay que facilitar la conciliación en todos los aspectos

Hablando de candidatos, ¿cuál es su imagen como empleador?

Estamos trabajando en ella. La ventaja ahora, que antes era un problema, es que Amadeus es muy difícil de explicar porque trabajamos con aerolíneas, compañías hoteleras… pero el cliente final no nos ve, aunque estamos en toda la cadena.
A la hora de reclutar talento, es un reto, porque no nos conocen, por eso tenemos acuerdos con muchas universidades, más de 100 en todo el mundo, más de 40 de ellas en España y unas 30 en Reino Unido.
Al “vender” Amadeus, la primera reacción siempre es de sorpresa. A la gente joven le encanta, es una empresa joven, cambiante, innovadora, con muchos retos… Hay que hacer mucha campaña de employer branding, hay que luchar por extender nuestra imagen y captar talento en todo el mundo.
Amadeus vive en un mundo paralelo, el talento que no­sotros buscamos sigue siendo escaso y tenemos que seguir invertiendo en nuestra imagen de empleador en los países en los que estamos presentes.

​​​​​​​​​​​​​