La Universidad de La Rioja y la Fundación Randstad suscribieron el pasado 19 de octubre, un convenio que compromete a ambas instituciones a colaborar en la integración y la empleabilidad de tres colectivos con especial riesgo de exclusión social:

  • Personas con discapacidades sensoriales, físicas y orgánicas
  • Mujeres víctimas de violencia de género
  • Inmigrantes
La directora de la Fundación Randstad, María Viver, firmante del acuerdo junto a José Arnáez Vadillo, rector de la UR, nos cuenta qué implica este acuerdo de colaboración y qué acciones se llevarán a cabo desde ambas instituciones para dar un paso más en la igualdad de oportunidades en el empleo.

¿Cuáles son los objetivos del acuerdo?
Por un lado, en la Licenciatura de Trabajo Social se complementarán los itinerarios de inserción que desarrollamos en la Fundación Randstad para que estos colectivos afiancen y fortalezcan sus necesidades.
Por otro, en Fundación Randstad nos encargaremos de acercar el conocimiento de las empresas y del mercado de trabajo de una manera más práctica a los alumnos de la Universidad a través de conferencias, de charlas y de información. También se facilitarán prácticas formativas.
¿Cómo complementará la UR los itinerarios de inserción?
Participará en las dos primeras de las cuatro fases en las que se dividen: análisis y diagnóstico de cada caso, y preparación prelaboral.
Las otras dos etapas que completan el itinerario son la formación laboral y la búsqueda activa de empleo. La colaboración de la UR nos permitirá fortalecer los talleres que realizamos con nuestros usuarios.
En la práctica esto supondrá que determinados alumnos que están formándose en Trabajo Social puedan transmitir sus conocimientos a las personas que atendemos.
¿Tienen una estimación aproximada del umbral de población que asisten en La Rioja?
Entre enero y septiembre, la Fundación Randstad atendió a 300 personas, de las que 76 consiguieron un puesto de trabajo.

Creemos que a final de año desarrollaremos los itinerarios de inserción de 325 a 350 personas y confiamos en que casi un centenar logre emplearse.

¿Qué le lleva a una empresa de gestión de recursos humanos a crear una fundación de estas características?
Randstad se dio cuenta de que había necesidades que no podía cubrir porque precisaba personal especializado para trabajar con estos colectivos especiales y, además, la metodología de trabajo debía ser diferente, por lo menos al principio, ya que esta gente necesita una formación previa.

Con la Fundación, que acaba de cumplir diez años, se dio respuesta a ambas cuestiones. Y se decidió que fuera a través de una entidad sin ánimo de lucro porque se pretendía facilitar a todas las empresas, la oportunidad de colaborar para dar empleo a las personas que tienen más dificultades, fomentando así su integración laboral.