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La economía sumergida y el empleo no declarado en España representan un 18,6% de Producto Interior Bruto (PIB), lo que duplica las tasas de otros países del entorno europeo como Francia o Reino Unido, ambas por debajo del 10%.

A nivel nacional, este porcentaje supone más de 190.000 millones de euros y en el ámbito internacional más de 1.800 millones de personas están empleadas en esta situación, lo que representa un 60% del total de trabajadores (3.000 millones), según datos de la OCDE recogidos en el informe de Flexibilidad en el trabajo​.

El estudio identifica varios indicadores que influyen de manera directa en el empleo no declarado como puede ser la corrupción; a niveles más altos de corrupción en el sector público, mayor presencia del trabajo no declarado en el mercado laboral.

El empleo sumergido en España, 190.000 millones, duplica la tasa de Francia y Reino Unido

Por otro lado, detecta que existen otras variables que no afectan como es el caso de las cargas impositivas o fiscales, que no tienen relación directa con el volumen de economía sumergida, al contrario de lo que afirman los defensores de la postura liberal expuesta en el informe.
El estudio detecta varias herramientas que motivan el descenso del empleo no declarado como la mayor intervención mediante políticas de mercado de trabajo para la protección de grupos vulnerables, facilidad para recurrir al empleo temporal y a las empresas de trabajo temporal y altos niveles de protección social.

En la UE hay un 27% de personas que por diferentes razones no pueden trabajar. En 2030 la tasa será del 39%

Las agencias de empleo se convierten, por lo tanto, en una solución para la economía sumergida puesto que se detecta que en los países donde los servicios regulados de una manera más eficiente presentan menores tasas de economía sumergida.


Esto se debe a que esta reglamentación fomenta un sector desarrollado de servicios de empleo privados que pueden contribuir a un mejor funcionamiento de los mercados laborales.
El informe, además, estudia las consecuencias del empleo sumergido en el mercado laboral europeo de cara a las próximas décadas. En 2013, según los datos de Eurostat, hay 336 millones de personas en edad de trabajar en Europa, una cifra que descenderá un 6% en 2030, según las previsiones del estudio.

El empleo no declarado reduce la calidad del empleo y hace peligrar la sostenibilidad financiera

Este dato, además, se debe poner en contexto con el envejecimiento progresivo de la población activa y el mantenimiento del estado del bienestar.
Actualmente, la Unión Europea cuenta con un 27% de personas que, por edad u otras circunstancias, no pueden trabajar.
En 2030 esta tasa alcanzará el 39% en Europa, con la consecuente inversión en políticas de bienestar que conlleva esta cifra de personas que no pueden contribuir a la recaudación fiscal por medio del empleo.
En este sentido, los organismos internacionales deben prestar especial atención a la eficiencia de la distribución de la mano de obra y a la reducción del empleo sumergido, ya que estamos experimentando un crecimiento del mercado laboral internacional mientras la mano de obra envejece.
Infografías
Presentamos los principales datos extraídos del estudio sobre Flexibilidad Laboral de Randstad en estas dos infografías.

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