convivencia-entre-veterania-y-juventud-880.jpg
En el actual mercado laboral, donde se está produciendo un cambio en la dinámica de contratación, las plantillas en las empresas son cada vez más heterogéneas en cuanto a la edad se refiere.

Hasta cuatro generaciones coinciden en la misma compañía. Desde jóvenes en su primer empleo a veteranos trabajadores que llevan a sus espaldas décadas de experiencia y sabiduría.
Esta circunstancia hace que se produzca un ecosistema de trabajo que cuenta con un variado abanico de puntos de vista, formas de proceder, conocimientos y estilos.

Tanto los baby boomers (nacidos entre 1943 y 1964), Generación X (1965-1976) y Millennials (1977-1984) conviven en las plantillas de toda empresa, fusionando experiencias y habilidades innatas de su generación.

La clave: adaptar las metodologías a las nuevas herramientas y conocimientos

La tecnología es uno de los puntos diferenciales de estos grupos de profesionales tan heterogéneos.
Los jóvenes poseen unos conocimientos innatos sobre el uso de las nuevas tecnologías gracias a que han crecido con ellas, día a día. Sin embargo, los trabajadores veteranos han realizado sus tareas de forma “analógica” durante mucho tiempo y, desde hace unos años, han tenido que adaptarse a las nuevas herramientas bruscamente.
Los trabajadores veteranos pueden aprovechar los conocimientos de los jóvenes para enriquecer su trabajo y su ya amplia experiencia. La clave está en adaptar los métodos más antiguos a las nuevas herramientas y conocimientos.
Por su parte, las nuevas generaciones tienen una serie de habilidades adquiridas por la época que les ha tocado vivir. Los conocimientos que pueden encontrar en Internet y su espíritu autodidacta proporcionan una ventaja para ellos respecto a los demás trabajadores.
En contraposición, un trabajador experimentado conoce a fondo los métodos de trabajo más beneficiosos y adecuados a cada una de las circunstancias. Poseen una serie de valores más tradicionales que los jóvenes no han conseguido interiorizar.
La cantidad de experiencias vividas durante su vida laboral han hecho que posean una ética de trabajo arraigada, ligada al esfuerzo constante.

Además, tal experiencia les confiere un estatus de mentor, tutor o profesor, lo que aumenta su valor dentro de la empresa y respecto a sus compañeros más jóvenes.

En este sentido, la unión de ambos tipos de conocimientos, el teórico y el práctico, es necesaria. Ambos colectivos pueden crecer gracias a la puesta en común de sus métodos y herramientas en beneficio de la productividad de la empresa.
Entre medias de ambas generaciones se encuentra un grupo de trabajadores ‘puente’, que han vivido el cambio de paradigma día a día, sin cambios bruscos. Esta generación entró en el mercado laboral en pleno boom digital y adquirió los nuevos conocimientos tecnológicos a la vez que aumentaba sus conocimientos prácticos.
Estos trabajadores funcionan como unión entre ‘analógicos’ y ‘digitales’, entre experiencia y juventud, y pueden ayudar a ambas generaciones a crecer.
¿Cuál es tu experiencia con ambas generaciones? ¿Pueden convivir y crecer conjuntamente en el ámbito laboral?