a importancia de seguir actualizando conocimientos

 

¿Cuántas veces has escuchado últimamente que el mundo laboral está cambiando? ¿Y que la automatización destruirá miles de empleos? La primera no por repetida deja de ser cierta, pero la segunda se trata, definitivamente, de un mito.

La realidad es que la tecnología está revolucionando los grandes espacios sociales, laborales y culturales y, por ende, los puestos de trabajo deben evolucionar, no disminuir. La transformación del trabajo y de las empresas está exigiendo cada vez más profesionales que dominen campos irremplazables como el de la creatividad, la innovación o la resolución de problemas.

Por eso es importante trabajar en estas aptitudes tan valoradas: capacidad analítica, inteligencia emocional, comunicación asertiva, etc., ya que se trata, a diferencia de los conocimientos técnicos o procedimentales, de habilidades atemporales y necesarias para cualquier desarrollo profesional.

 

¿Por qué debes seguir formándote en tu sector profesional?

Dejar de estudiar una vez se comienza a trabajar es un error muy común en cualquier sector: tu futuro no va a depender de lo que sabes sino de lo que aprendes (Jacques Van de Broek, CEO mundial de Randstad). Las ventajas del aprendizaje continuo son diversas y enriquecen de forma global tanto en lo personal como en lo profesional. ¡Conoce cuáles son las principales razones para seguir formándote! 

  • Aporta estimulación y curiosidad. La formación genera un hábito en el desarrollo de la propia actividad, generando finalmente un deseo y una ilusión mayor por seguir adquiriendo nuevos conocimientos y mantenerse activo.
  • Promueve el sentido de la responsabilidad. Estudiar obliga a establecer y seguir una planificación del tiempo disponible, lo que ayudará posteriormente en la jornada laboral y en la conciliación de esta con los compromisos personales.
  • Aumenta la ventaja competitiva en el sector. Acumular más capacidades y habilidades hará que el profesional no pase desapercibido en cualquier proceso de selección, pudiendo destacar por encima de otros perfiles similares.
  • Acerca nuevos puntos de vista. Otra consecuencia directa de adquirir nuevos conocimientos es la expansión de horizontes y la apertura de mentalidad que esto supone, lo que permite al profesional empatizar y entender otras formas de ver la realidad, encontrando también nuevas soluciones en la resolución de problemas.
  • Crea una red de contactos. Muchos tipos de cursos o eventos presenciales dan la oportunidad perfecta para conocer a nuevos trabajadores del sector. Hoy en día, el networking es una práctica común (y necesaria) que permite a los profesionales conformar una red de relaciones con las que poder contar laboralmente, ya sea para compartir intereses, conocimiento o encontrar oportunidades de empleo.

 

El sector tecnológico, en busca de profesionales actualizados

Atendiendo a los distintos sectores del mercado, está claro que el tecnológico es el que más requiere de una actualización de los conocimientos constante. Se trata de un ámbito en permanente transformación; el cambio de tendencias y la innovación son las protagonistas en este sector.

Para que una compañía sea capaz de afrontar los nuevos retos hay que tener en cuenta un elemento que siempre estará presente: la resistencia al cambio. En muchas ocasiones, los reajustes o modificaciones en la empresa pueden dar lugar a objeciones, tensión o reticencias por parte de algunas personas. Mantener una buena comunicación interna y ofrecer a los profesionales soluciones flexibles es muy importante para que esta resistencia al cambio no conlleve efectos negativos.

Además, es imprescindible conocer los elementos que influyen en estos comportamientos. Los factores ligados al conocimiento son fundamentales en este sentido; las empresas deben estar preparadas para que sus profesionales se formen, pongan al día sus conocimientos y estén abiertos a seguir aprendiendo y aplicando nuevas tendencias en el futuro. Esta actitud y visión flexible hacia el futuro traerá una gran ventaja competitiva a medio y largo plazo.

 

Distintos caminos para no dejar de formarse

Para aquellos profesionales que se encuentran buscando un empleo y, por tanto, poseen más disponibilidad de tiempo, la formación es una solución perfecta para ampliar el currículum, mantenerse en activo y seguir siendo competitivos.

Por otro lado, para los trabajadores en activo, el tiempo para estudiar tras la jornada laboral puede parecer un impedimento. Sin embargo, también existen muchas opciones para poder conciliar las obligaciones y, además, disponer del tiempo necesario para seguir aprendiendo.

  • Formación presencial. El método tradicional de aprendizaje siempre será una forma eficaz de adquirir nuevos conocimientos. Entre este tipo de cursos, una de las elecciones más populares es el aprendizaje de idiomas extranjeros. Algo cada vez más relevante en el mundo laboral ya que, según indica un informe de Randstad, en España, siete de cada diez ofertas de empleo para cubrir puestos de responsabilidad exigen el dominio de otras lenguas.
  • Cursos online. Esta metodología es la solución perfecta para aquellas personas cuyo horario no es flexible o no les permite asistir a una formación presencial. De este modo, la formación en línea permite acceder al material en cualquier momento y desde cualquier sitio.
  • Formación blended. Este modelo formativo semipresencial combina la metodología online con las clases presenciales. Así, es posible sumar los beneficios de ambos tipos de formación: los vínculos directos entre alumno y profesor y lo positivo de una clase práctica en grupo se combinan con la libertad para investigar y acceder al temario en cualquier momento.
  • Conferencias y eventos del sector. Uno de los aspectos más interesantes para mantenerse al día es el conocimiento específico, es decir, conocer quiénes son los profesionales de influencia, cuándo y dónde se presentarán las últimas novedades, etc. Además, en los eventos o conferencias se ofrecen grandes posibilidades para crear una buena red de contactos y hacerse ver ante otros colegas de profesión. Una situación muy interesante que puede dar lugar a nuevas oportunidades laborales.
  • Formación interna en el trabajo. La mayoría de las compañías cuentan con un plan de formación interna para que los empleados que lo deseen puedan tener acceso a cursos o webinars. En muchas ocasiones, estas formaciones estarán incluidas en la jornada laboral, por lo que se elimina la preocupación por la falta de tiempo.
  • Aprendizaje autónomo a través de publicaciones especializadas. Puede parecer la solución más obvia, pero no por ello menos importante. Existen miles de libros especializados, artículos, blogs, revistas, etc. que pueden aportar un conocimiento muy útil y actualizado de cualquier ámbito profesional. Aunque esta opción no genere la misma implicación que otro tipo de formaciones, cuenta con la enorme ventaja de no requerir una franja horaria específica para su dedicación.

Existen numerosas alternativas para seguir formándose en la edad adulta. Las nuevas tecnologías y el avance de los métodos de enseñanza han facilitado el acceso a nuevos mecanismos para adquirir conocimientos, adaptados a las necesidades y particularidades de cada persona. ¡Aprovéchalos!

Y tú, ¿sigues formándote en tu profesión?