El proceso de transformación digital de los puertos españoles es ya imparable. Tecnologías como el Internet de las Cosas, la analítica, el 5G, el blockchain, el Big Data o la Inteligencia Artificial comienzan a ser términos habituales en el vocabulario de los responsables de las instalaciones portuarias. A esto se suma la digitalización de funciones y procesos importantes, hasta el punto de que ya se habla del concepto de “puertos inteligentes”.

Sin ir más lejos, el Puerto de Barcelona tiene en marcha el proyecto Digital Port, con el objetivo de aportar la máxima eficiencia a toda la cadena logística. Para ello desarrolla servicios como Virtual Gates, que ofrece información en tiempo real sobre la actividad a todos los accesos del puerto y a las terminales de contenedores; o Port Links, una aplicación que permite construir y comparar diferentes cadenas logísticas a través del puerto. Otro ejemplo lo representa la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), que desde el pasado 1 de enero ha comenzado la notificación y transmisión electrónica de las liquidaciones por tasas portuarias. De esta forma, Valencia, que ya contaba con una plataforma digital de facturas de proveedores, ahora también aplicará el desarrollo para sus clientes, ganando en eficiencia y eficacia.

Esta apuesta por la tecnología no solo está cambiando la forma de trabajar y hacer las cosas en las instalaciones portuarias, sino también los propios perfiles de los trabajadores, que ven cómo las competencias relacionadas con la digitalización cobran una mayor importancia para poder realizar sus tareas adecuadamente. Así pues, el conocimiento digital y la gestión de la información, entendiendo como tal la capacidad para desenvolverse profesionalmente utilizando de forma eficiente recursos y herramientas digitales e integrar todo ello en su día a día, resulta fundamental en este entorno.

La tecnología está cambiando la forma de trabajar en los puertos, y como consecuencia, se están transformando los perfiles profesionales de los trabajadores. 

Todo esto está haciendo evolucionar las funciones de determinados puestos. Por ejemplo, ahora los operadores de grúas pueden trabajar a distancia desde oficinas situadas a pie de muelle gracias a la tecnología, en lugar de manipular las grúas ellos mismos. O en el caso de los perfiles de mantenimiento se necesitan, además, profesionales que sepan desenvolverse en el entorno de la Industria 4.0, y que conozcan las tecnologías que se están empezando a utilizar como los sensores en el ámbito del Internet de las Cosas o la automatización de procesos, entre otras. Además, se detectan nuevos perfiles más específicos como ingenieros de telecomunicaciones especialistas en satelización, expertos en software logístico y portuario, arquitectos de sistemas, técnicos en e-commerce o responsables de transformación digital.

La importancia de la formación

Todos estos nuevos perfiles profesionales y la adaptación de los existentes al uso de la tecnología están poniendo sobre la mesa de las autoridades portuarias la necesidad de abordar distintos procesos formativos para dotar de nuevas competencias y habilidades a los empleados portuarios. De esta forma, es habitual ofertar cursos orientados a la formación profesional y reciclaje de mandos intermedios o superiores, tanto presencial como online, no solo para el personal de los puertos, sino también para los empleados de las empresas vinculadas a la comunidad portuaria. Y no únicamente ellos, los operarios también están recibiendo formación para el manejo de equipos y sistemas tecnológicos como parte de su trabajo diario.

Incluso los jóvenes son el objetivo de determinadas formaciones con las que se pretende despertar su interés por una profesión en la que la tecnología forma parte importante de sus procesos. Sin ir más lejos, la Autoridad Portuaria de Vigo está llevando a cabo, junto a otras instituciones, el proyecto Atlantic Maritime Ecosystem Network (MarENet), que tiene por finalidad impulsar la formación de habilidades en logística portuaria, la adquisición de conocimientos y la mejora de competencias en este ámbito. Y lo mismo sucede con el Puerto de Barcelona, que cuenta con el programa Forma't al Port, muy enfocado a jóvenes que quieren desarrollar su actividad profesional en el entorno de la logística marítima.

Como se puede apreciar, la digitalización es ya una realidad en los entornos portuarios y su adaptación a ella por parte de los trabajadores supone una obligación para poder seguir desempeñando sus funciones adecuadamente. Y esto es una tarea de la que no solo se debe ocupar la autoridad portuaria, sino que los propios profesionales han de mantenerse actualizados mediante procesos de formación continua que desarrollen y mejoren sus habilidades digitales.

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