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En ocasiones, los líderes optan por desarrollar una relación muy estrecha con los miembros de su equipo. El liderazgo participativo basado en valores, un estilo de éxito durante los últimos años, se basa precisamente en este método de gestión, que termina por establecer fuertes lazos de confianza y comunicación mutua entre ambas partes.

Si se consiguen encajar las piezas, las acciones desarrolladas por unos y otros repercutirán positivamente a todos. El líder participativo debe conocer los valores y aspiraciones de cada integrante de su equipo e inspirarles a través de la escucha, el respeto, la orientación y la estimulación; todo para potenciar su motivación, aumentar su compromiso y, en consecuencia, favorecer la productividad general en el trabajo.

Para Michael J. Platow y S. Alexander Haslam, autores de “La nueva psicología del liderazgo”, los líderes eficaces son aquellos que pueden influir en el comportamiento de sus seguidores y equipos, aprovechar sus debilidades y fortalezas, y así crear una identidad compartida para la consecución de metas comunes.
“El desarrollo de una identidad compartida es la base del liderazgo influyente y creativo”, escribieron en un artículo para la revista Scientific American Mind.
Liderazgo: un proceso de aprendizaje y empatía
El proceso de construcción de una identidad compartida pasa por el establecimiento de vínculos emocionales.
Un reconocido experto en liderazgo, George Kohlrieser, explica por qué fases se debe pasar para establecer ese vínculo.
Para él, el proceso de vinculación comienza con la conexión: el líder debe primero conectarse con las personas, los lugares y las metas.
El siguiente paso es el vínculo; un proceso por el cual, a través de la curiosidad y el interés propio, se consigue que otra persona viva una experiencia emocional. Los líderes deben vincularse con sus seguidores; aplicado en el ámbito laboral, generar engage con su equipo. ¿Cómo puede conectar y vincularse el jefe de una gran corporación con sus miles de empleados?
Kohlrieser mantiene que la vinculación es fundamental para el liderazgo, pero ésta no tiene por qué ser necesariamente presencial. Para él, muchos grandes líderes no saben conectar con su equipo porque olvidan que deben de seguir un proceso de aprendizaje continuo y una actitud positiva, que deben jugar para ganar.
El objetivo: estar pendiente de las personas y cómo gestionar sus emociones; un gran directivo debe de ser capaz de dedicar tiempo para ejercer esa función, a través de los diferentes canales que tenga a su disposición.
El siguiente punto a tener en cuenta por el profesor, es lo que él denomina proceso de duelo. ¿Cómo convertir el fracaso o la frustración puntual del equipo en motivación? Ahí está la clave del éxito de todos los líderes.
Tras establecer la conexión y el vínculo entre el líder y su equipo, Kohlrieser habla de las dificultades a las que cualquier profesional se tiene que enfrentar diariamente en una empresa y que merman su actitud ante el trabajo.
El buen líder debe empatizar y encontrar una solución a través de la motivación. Para él, un gran líder no solo tiene que recuperarse y superar sus propios fracasos, sino que tiene que hacer lo mismo con los demás.
Los cimientos del liderazgo
Para muchos, los cimientos del liderazgo participativo son dos: una sana inteligencia emocional y un forjado pensamiento crítico.
El primero es el que proporciona auto-liderazgo, que conlleva auto-conocimiento, auto-regulación y auto-motivación.
El segundo tiene que ver con la capacidad de analizar, observar y procesar la información para ser capaces de tomar decisiones propias.

Educando en la innovación, los valores y la participación
En los últimos tiempos, hay un modelo educativo en auge: el Montessori​.
Este modelo educativo está basado en los mismos elementos que el liderazgo participativo: aprendizaje auto-dirigido y fomento de la creatividad y la colaboración. El planteamiento, además, busca la integración con el fomento de las clases mixtas en edad y género de alumnos.
La educación bajo este modelo resulta ser el punto en común de grandes líderes a nivel mundial como Jimmy Wales, fundador de Wikipedia o Jeff Bezos, de Amazon.
Una investigación realizada por el autor Daniel Pink sobre el desarrollo del liderazgo concluye de forma clara que la agilidad de aprendizaje es el factor número uno del éxito en los grandes ejecutivos.
¿Crees que es más efectivo un liderazgo participativo y basado en valores?¿Cuáles consideras que son sus principales ventajas?
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