El proceso de formación tradicional se circunscribía a las primeras etapas de la vida, finalizando cuando se acababa el ciclo académico y se iniciaba la carrera laboral. Sin embargo, actualmente las tendencias fomentan que los profesionales sean cada vez más flexibles, adaptándose con rapidez a los constantes cambios que se van sucediendo.

Esto hace fundamental que tu aprendizaje sea constante y amplio, no solamente en el terreno profesional, sino también en el personal. Para lograrlo, se deben emplear los recursos formativos existentes, aprovechando todas las fuentes a las que tengamos acceso: personas conocidas, especialistas, información de internet, situaciones vividas en el ámbito laboral y personal, etc. A este paradigma educativo se le conoce como lifelong learning.

¿En qué te ayuda el lifelong learning?

Esta clase de formación no tiene límites, ya que se entiende que puedes obtener conocimiento libremente a partir de cualquier fuente o situación vital. Esta metodología te permite adaptar tu formación al campo profesional en el que te desempeñas, aportando una serie de beneficios que repercuten positivamente en la carrera laboral, siendo los principales:

  • Diversidad de aprendizaje: si valoras la posibilidad de aprender a partir de cualquier experiencia o recursos, tendrás un aporte de conocimientos muy variados y también diversos puntos de vista que te enriquecerán, contribuyendo positivamente a tu desempeño profesional.
  • Mejora de la creatividad: una formación tan amplia te ayuda a concebir el mundo de una forma más abierta, lo que favorece el desarrollo de cualidades claves hoy en día, como la creatividad y la autosuficiencia.
  • Mayor adaptabilidad: la formación de este tipo es más específica y libre, lo que te ayuda a orientarla a tus nuevas necesidades profesionales (proyectos, cambio de puesto, etc.) y mejorar así tu flexibilidad profesional.
  • Aumento de la satisfacción: aprender de manera autónoma eligiendo el contenido sobre el que pretendes formarte resulta más satisfactorio, al poder adaptarlo a tus intereses e inquietudes. Esto favorece el crecimiento de tu motivación para continuar ampliando los conocimientos.

Su importancia en la educación profesional 4.0

La industria 4.0 fomenta que los empleados se adapten de manera rápida y efectiva a las transformaciones tecnológicas y los nuevos perfiles que surgen constantemente. Por ello, la formación debe ser el motor para que adquieras las competencias necesarias en cada momento y, de esta manera, aumentar tu competitividad dentro de la nueva realidad laboral.

Esta nueva situación requiere un modelo educativo que permita una especialización superior, gracias a la que podrás ser capaz de diferenciarte con mayor facilidad y anticiparte a los nuevos cambios que puedan sobrevenir. Esto provoca que el lifelong learning sea una metodología imprescindible para complementar tu formación académica, ya que reconoce multitud de formas de aprendizaje que te ayudan a obtener las competencias idóneas de cara al presente y al futuro profesional.

Tipos de habilidades asociadas

El modelo del lifelong learning es un valioso complemento a las habilidades adquiridas en el proceso educativo, aportando actitudes y aptitudes que ayudan a crecer profesionalmente. El conjunto de competencias que se obtienen durante la vida se puede dividir en tres tipos:

  • Clásicas (estudiante): estas son las habilidades que se adquieren en la etapa académica y estaban adaptadas a la época industrial. Principalmente son tres: lectura, escritura y aritmética. Estas se consiguen principalmente a partir del estudio, una fuente de conocimiento externa.
  • Siglo XXI (pensador): se fundamenta en cuatro habilidades que se desarrollan a través del pensamiento: colaboración, creatividad, comunicación y pensamiento crítico. Con ellas, el pensador individual es capaz de analizar situaciones, familiarizarse con sistemas complejos, aplicar estrategias para resolver problemas y trabajar en equipo
  • Extras (lifelong learner): estas llegan a partir de la digitalización, ayudando a que el estudiante sea totalmente autónomo a la hora de adquirir conocimientos y competencias. Las cuatro habilidades que favorecen esta autonomía son: motivación, curiosidad, disposición digital y emprendimiento.

Conviértete en un “lifelong learner”

Para conseguir desarrollar el aprendizaje continuo, debes ser consciente de la necesidad de adquirir los hábitos que te permitan avanzar y obtener formación útil para tus objetivos profesionales y personales. Si quieres implementar el lifelong learning en tu vida y obtener los beneficios que implica a nivel profesional, es interesante que consideres consejos como los siguientes:

  • Actualiza tu idea de aprendizaje: el primer paso para aprovechar todas las situaciones que te pueden servir como fuente de aprendizaje es ser consciente de ellas. En este sentido, es conveniente que te tomes la vida como una experiencia de la que siempre se pueden extraer conocimientos.
  • Márcate objetivos: encontrar el aprendizaje adecuado para ti parte del establecimiento de una serie de metas que marquen el camino a seguir. En función del área de especialización donde te quieres formar, puedes elaborar una hoja de ruta con los conocimientos que potenciarán tu desarrollo.
  • Mejora tu disposición digital: las plataformas digitales constituyen un amplio universo formativo (eLearning, webinar, etc.), por lo que mantenerte actualizado y familiarizarte con ellas te ayudará a explotar sus posibilidades.
  • Mantén la curiosidad: el deseo de resolver tus dudas te brinda la oportunidad de descubrir diferentes puntos de vista y aproximamientos que no conocías. Este aprendizaje te puede servir para aportar nuevas ideas y soluciones a tu trabajo y así crecer profesionalmente.
  • Construye relaciones de aprendizaje: preguntar y compartir conocimientos con otras personas es una manera de obtener otros puntos de vista muy útiles para complementar tus ideas. Además, si cultivas estos vínculos formativos, podrás ampliar tu red de y mejorar así tus posibilidades de desarrollo.

El concepto academicista de formación como algo unidireccional y prestablecido ya está obsoleto. La realidad laboral actual fomenta que los profesionales sean proactivos y vayan aprendiendo constantemente, aprovechando cualquier situación de la vida. Esta metodología te permite mantenerte al día de las innovaciones tecnológicas, brindándote un amplio abanico de posibilidades para adquirir los conocimientos que consideres más necesarios. Esto lo puedes llevar a la práctica y así diferenciarte en tu campo profesional, acercándote al éxito.