El sector financiero ha cambiado de forma radical en los últimos años. A la evolución en servicios que han propiciado los avances tecnológicos o la aparición de nuevos competidores, se une la transformación de los comportamientos de los clientes, que cada vez acuden menos a las oficinas físicas, porque utilizan más los medios telemáticos para la gestión de sus cuentas.

Esto ha propiciado que las empresas del sector hayan tenido que adaptar sus medios, tanto técnicos como humanos, a las nuevas necesidades. Eso se está dejando notar también en los nuevos perfiles que precisan. A grandes rasgos, vienen demandando profesionales que incrementen su eficiencia y aportación al negocio, mejorando su orientación al cliente para poder ofrecer una experiencia atractiva que logre fidelizarlo y vincularlo emocionalmente bajo varias premisas como son la agilidad, la flexibilidad, la transparencia y la calidad del asesoramiento. Una prueba de ello son las nuevas disposiciones de espacio en las oficinas bancarias, en donde se está pasando de las tradicionales ventanillas con cristales blindados a ambientes más diáfanos que ofrecen café, WiFi e invitan al diálogo y al asesoramiento.

Todo ello implica la búsqueda de perfiles vinculados a la informática y la ingeniería que, si bien desde hace años tan solo les resultaban interesantes, ahora representan la nueva normalidad para las entidades financieras españolas. Es decir, antes eran muy financieros y ahora se buscan más técnicos con carreras de ciencias, matemáticas e ingenierías con especialización en el manejo de grandes cantidades de información. Así, de hecho, lo pone de manifiesto un estudio de Randstad Professionals sobre los profesionales más buscados, en el que se indica que los trabajadores de este sector con conocimientos de Big Data son de los más demandados.

La figura del analista está en auge en el sector

Un ejemplo de ello es el analista de banca privada, que es quien suministra al cliente soluciones financieras y de inversión personalizadas, asesorándolo sobre dónde y cómo invertir, en qué términos y plazos, así como ejecutando órdenes en los mercados de valores y financieros según necesidades e instrucciones del cliente. Pero no es el único. También es habitual encontrarse con analistas de riesgos, que destaca por realizar estudios, proyecciones y propuestas para detectar riesgos y lograr minimizarlos al máximo.

Como complemento a esto, y siguiendo con el informe de Randstad, los perfiles más buscados por estas entidades son controller financieros y controllers de costes, cuya función principal consiste en analizar y evitar posibles crisis en la compañía. En ambos puestos se valora la capacidad de negociación, la adaptación a los cambios y el trabajo en equipo.

Por otro lado, el auge de las nuevas tecnologías y el incremento de las regulaciones normativas en el sector, también están haciendo que surjan nuevas oportunidades laborales en este ámbito para los profesionales especializados en digitalización y para los orientados al cumplimiento normativo, respectivamente. Los primeros son perfiles técnicos e ingenieros acostumbrados a afrontar procesos de transformación digital; mientras que los segundos son expertos jurídicos destinados a vigilar que las entidades cumplen con toda la normativa y que no se toman decisiones ilegales.

Finalmente, y por encima de todos ellos, las entidades están impulsando los perfiles de directores de banca con una amplia experiencia en el sector y conocimiento acerca de los productos y servicios que posee la entidad para localizar y sacar provecho a las ofertas del mercado. Como uno de sus rasgos fundamentales en ellos se encuentra la capacidad para gestionar equipos.

Por supuesto, todos estos perfiles implican tener nuevas capacidades como la adaptabilidad, la flexibilidad o el aprendizaje continuo, que ya son claves para los empleados de banca. Además, las entidades financieras están poniendo mucho empeño en mejorar también las capacidades relacionales de estos profesionales para impulsar la obtención de resultados sostenibles para la organización.

En suma, esto requiere trabajo en equipo, liderazgo, gestión del cambio y, como decíamos al principio, orientación al cliente, con un entendimiento real de sus necesidades financieras y una capacidad de respuesta para ofrecerles lo que precisan en el momento que lo necesitan.

¿Necesitas incorporar alguno de estos perfiles a tu organización de cara a afrontar los nuevos retos? En Randstad, ¡te ayudamos!