entrevista Ximo y Dani Cabrera | Uvas Cabrera | news especialidades octubre 2017 | agroindustriaXimo y Dani Cabrera, propietarios de Uvas Cabrera

 

La historia de Uvas Cabrera se remonta al siglo XIX. Hoy, la gestión de la empresa recae en la cuarta y la quinta generación de los Cabrera, Ximo y Dani Cabrera, que trabajan al frente de un equipo, eminentemente masculino, que se encarga de las tareas de campo, y otro más femenino que prepara y envasa la uva en el almacén.

 

¿Cuáles son los valores que conforman la cultura corporativa de la compañía?
El principal valor que se ha ido transmitiendo generación tras generación es el amor a la tierra y la pasión por una variedad única como es la Uva Moscatel de La Marina Alta.

Además de la responsabilidad, la cultura del esfuerzo, la honestidad y la integridad.

 

¿Cómo influye el hecho de ser una empresa familiar?
Al tratarse de una empresa familiar este legado va pasando de generación en generación. El hecho de que padre e hijo trabajemos mano a mano aporta un valor añadido a la empresa, en tanto que se suman la experiencia del padre y la energía y las ganas de hacer cosas nuevas del hijo.

 

¿A través de qué herramientas busca Uvas Cabrera a sus empleados?
Recurrimos a distintos medios dependiendo del puesto a reclutar, webs, redes sociales, promoción interna, etc., pero el principal medio de captación viene por conocidos, familiares y recomendaciones de personas que nos conocen desde mucho tiempo.

 

El sector agroalimentario no resulta especialmente atractivo para el talento joven. ¿Cómo intentan llegar a ese segmento?
En nuestra web y nuestras redes durante todo el año comunicamos las diferentes tareas que se llevan a cabo para la producción y la comercialización de la uva. Comunicamos además, eventos, presentaciones, etc. Nuestro objetivo es poner en valor la agricultura, el trabajo en el campo y el cultivo de moscatel de Alejandría. Tenemos varios casos de jóvenes que se han interesado por nuestra historia y por incorporarse a nuestro equipo o venir a realizar prácticas.

 

¿Y la formación? ¿Quién se encarga de impartirla?
Nosotros dos somos los responsables de la formación en campo y en almacén. Además, el equipo cuenta con un ingeniero agrónomo y un técnico de campo.

 

¿Cómo incide asimismo en el compromiso de la plantilla el hecho de que Uvas Cabrera cuente con una tradición de cinco generaciones a sus espaldas?
Uvas Cabrera lleva produciendo y comercializando Moscatel desde 1895. Es una empresa consolidada y los empleados valoran esta estabilidad, avalada por las cinco generaciones que han hecho que hoy en día podamos estar hablando de la empresa.  Nosotros, como cuarta y quinta generación, tenemos muy claro que si un trabajador está convencido de estar en una buena empresa y que esta le aporta valor, se esforzará por conseguir los objetivos y trabajará más motivado.

 

¿Cómo abona ese engagement la compañía?
Nuestra labor en el día a día es contagiar a los empleados de este orgullo de pertenencia a una empresa que lleva tantos años dedicada al cultivo del moscatel y que hoy por hoy es referencia en el sector. Para la empresa es muy importante que se trabaje en equipo, en unión y armonía.

 

Otro de los objetivos de la empresa es la recuperación del paisaje de la zona. ¿Por qué? ¿Cómo involucran a sus empleados en este cometido?
Con la llegada del turismo a la zona se perdieron muchas plantaciones y otras se abandonaron para dedicarse a otras tareas diferentes al campo. Además de la producción del moscatel, tenemos como objetivo recuperar parte de ese paisaje y territorio que hacen única a la Marina Alta. Las fincas donde se trabaja actualmente están repartidas en distintos municipios de la zona. Benissa es la cuna, pero también cultivamos moscatel en otros municipios como Teulada, Moraira, Javea, Denia, Gata de Gorgos, etc.

La uva moscatel de la zona es única por el terroir, la climatología y la proximidad del mar. La plantilla se siente orgullosa de pertenecer a un equipo con estos valores y por pertenecer a una empresa que trabaja con un producto único que está contribuyendo asimismo a poner en valor.

 

¿A qué retos se enfrentan como gestores de RRHH del sector agroalimentario?
Para nosotros uno de los principales retos es la búsqueda de personal, ya que, lamentablemente, muy poca gente quiere trabajar en el campo. Al estar en una zona turística este problema se acentúa. Parte de nuestro equipo son personas extranjeras que se han formado con nosotros y llevan muchos años en la empresa.