Precontrato laboral, un buen primer paso

Un precontrato laboral es un compromiso por parte de empleador y empleado en el que acuerdan una futura relación laboral. No debe confundirse con un contrato laboral definitivo, ya que no da derecho a salario, ni a acumular antigüedad, ni establece unas obligaciones laborales. Sin embargo, al tratarse de un acuerdo legal, ambas partes se comprometen a una serie de obligaciones cuyo incumplimiento conlleva una serie de consecuencias.

Este pacto se utiliza principalmente para generar confianza, ya que la movilidad laboral puede ocasionar una inestabilidad que el precontrato se encarga de disipar. Hay diferentes modelos de esta fórmula de ampliar equipo humano, con tantas variantes como circunstancias tengan el trabajador o la empresa, pero es común incluir los siguientes datos:

  • La fecha prevista para el contrato de trabajo en el futuro.
  • La naturaleza del contrato definitivo: temporal, indefinido.
  • Las condiciones laborales que ambas partes se comprometen a cumplir: salario, horario, vacaciones…
  • Puesto y funciones de la nueva incorporación.
  • Cláusulas de no competencia y/o exclusividad.
  • Los justificantes de adquisición de las autorizaciones o licencias necesarias para el desarrollo de la actividad laboral.

 

¿Cómo se realiza un precontrato laboral?

Las dos formas de establecer esta modalidad de contrato son por escrito o de manera verbal, aunque esta última puede generar problemas en caso de incumplimiento, ya que será más difícil demostrar los puntos acordados en caso de conflicto. Los canales más comunes son:

  • Por escrito: de manera presencial, ambas partes firman el documento en muestra de conformidad. De no estar en el mismo lugar, el correo ordinario es la forma más común.
  • Por fax: pese a que esté en desuso debido a las nuevas tecnologías, la utilización del fax es una solución correcta siempre que en él aparezcan todos los datos necesarios.
  • Por email: el formulario electrónico también es válido, siempre que ambas partes queden identificadas. Es importante conservar el correo con todos los aspectos bien definidos para poder utilizarlo en caso de disputa.
  • Por teléfono: si la empresa confirma al profesional que sus pruebas son satisfactorias a través de una conversación telefónica, se considera que existe una promesa de contrato, aunque la evidencia sea difícil de demostrar.

Es muy importante definir con claridad esta nueva relación laboral para evitar problemas en el futuro. Por ejemplo, una conversación previa a la firma de un contrato sería una declaración de intenciones, pero no tendría ninguna obligación legal de cumplirse. Por lo tanto, para que el precontrato tenga valor, tiene que indicarse la voluntad manifiesta de firmar un contrato de trabajo en un futuro cercano, con unas condiciones pactadas previamente.

No se debe confundir el precontrato con el contrato laboral de inicio diferido, este último establece un contrato laboral de pleno derecho a todos los efectos, pero que se firma con una fecha anterior al comienzo de la relación laboral. Un ejemplo sería un socorrista que firme en mayo, pero que comience a trabajar en junio.

 

¿Qué supone el incumplimiento del precontrato laboral?

En el caso de ser la empresa la parte que lo incumpla, el trabajador puede exigir una indemnización por daños y perjuicios debido a gastos derivados de, por ejemplo, formación, viajes o mudanzas. Si es el futuro empleado quien incumple su parte, las consecuencias serían similares. En este caso, la empresa podría alegar daños y perjuicios por los beneficios perdidos.

En ambas situaciones el plazo máximo para reclamar un incumplimiento del precontrato es de un año desde el incidente, debiendo presentar la parte perjudicada una demanda ante los juzgados de lo social, aportando todas las pruebas de las que disponga. La cuantía de la indemnización (de haberla) no está fijada por la ley, por lo que se determinará caso a caso. Otra opción sería la de fijar una cantidad en el propio precontrato para los casos de incumplimiento.

El precontrato laboral puede ser el aliado perfecto para una transición laboral cómoda y segura evitando sufrir el estrés y la ansiedad ligados a esta situación. Y tú, ¿has firmado alguna vez un precontrato laboral?