carreras con mejor y peor salida profesional | 2017

Después de varios cursos esforzándote por conseguir una buena nota media y de varias jornadas maratonianas de exámenes, llega el momento de la verdad: elegir qué carrera quieres estudiar durante los próximos cuatro años. Algunos estudiantes lo tienen muy claro desde el principio pero otros todavía seguís teniendo dudas. Si perteneces al último grupo, ¡tranquilo! En este artículo te damos las claves para que decidas qué grado quieres empezar en septiembre y, además, te ofrecemos todos los consejos que necesitas para conseguir empleo en un futuro.

“¿Y si me equivoco?”. “¿Y si al final no me gusta?”. “¿Y si después no encuentro trabajo?”. Estas son solo algunas de las preguntas que rondan por la cabeza de miles de jóvenes españoles que hace unos días terminasteis los exámenes de la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU) y que ahora os enfrentáis a una de las decisiones más importantes de vuestra vida: elegir qué carrera queréis estudiar a partir del próximo curso. No es una cuestión baladí y, por eso, es normal que, aunque ya haya terminado el curso escolar, muchos todavía sigáis teniendo dudas. De hecho, los datos demuestran que sois muy pocos los que lo tenéis claro: según un estudio publicado hace unas semanas por la consultora Círculo de Formación, el 76% de los estudiantes de Bachillerato no sabe qué grado estudiará a partir de septiembre, así que si tú también tienes dudas, no te preocupes: ya ves que no eres el único.

Todavía te quedan unos días para tomar la decisión más adecuada. ¿Cómo hacerlo? Primero intenta visualizar tu futuro y piensa qué te gustaría estar haciendo dentro de cinco o diez años. Ten en cuenta tus aspiraciones, tus habilidades y tu talento porque, sin duda, serán claves en tu trayectoria profesional pero, por favor, sé realista. Es importante que tengas en cuenta los niveles de empleabilidad de los distintos perfiles profesionales entre los que dudas porque, al fin y al cabo, si estudias una carrera es porque quieres trabajar en algo relacionado con ella, ¿no?

En este sentido, Randstad acaba de publicar un estudio que analiza inserción laboral con los estudios que tienen mejor y peor salida profesional. Este estudio se ha realizado en base a datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y revela que los grandes protagonistas de la empleabilidad son los ingenieros de Electrónica Industrial, que tienen una tasa de paro del 0%. Sí, has leído bien: todos los estudiantes que en 2014 empezaron a estudiar este grado están hoy contratados por empresas. En el sector tecnológico también están muy demandados los ingenieros aeronáuticos, que tienen una tasa de desempleo del 2,8%, los ingenieros informáticos (3,8%) y los ingenieros de Telecomunicaciones (5,0%).

En el sector salud, por su parte, destaca la empleabilidad de los médicos (0,6% de tasa de paro), los fisioterapeutas (5,2%), los licenciados en Farmacia (6,4%) o los enfermeros (8,1%), entre otros grupos profesionales

¿Y qué hay de los que optan por un grado de Ciencias Sociales? Las tasas de paro más bajas en este ámbito se corresponden con los graduados en Administración y Dirección de Empresas (4,7%) o los licenciados en Técnicas e Investigación de Mercados (4,5%).

Al contrario que estos estudios, hay otros que tienen una tasa de paro muy alta, que complica la búsqueda de empleo en el futuro. Especialmente difícil lo tienen los licenciados en Filología francesa (45,4%), en Bellas Artes (40,3%) o Historia (38,1%).

 

Soft Skills y valores que marcan la diferencia
Quizás, viendo los resultados del informe de Randstad, creas que si estudias uno de los grados con más salidas profesionales tendrás tu futuro laboral solucionado, pero no es tan sencillo. Está claro que hay perfiles más demandados que otros, pero en el nuevo paradigma laboral en el que nos encontramos la formación y la experiencia no marcan la diferencia. Lo que hace destacar a un candidato por encima de otro tiene que ver con las llamadas soft skills (habilidades blandas) y con el fit cultural de los candidatos y las empresas, es decir, con los valores que ambos tienen en común. Por eso, si quieres encontrar empleo en el futuro es importante que busques empresas compatibles contigo y que, desde ya, intentes desarrollar las competencias que serán clave en los próximos diez años.

Según el estudio “Future Skills 2020”, publicado a finales del año pasado por The Institute for the Future, y Randstad son las siguientes:

1. Sensemaking, una habilidad que consiste en dar sentido a los estímulos que se reciben todos los días para convertirlos en nuevas ideas.

2. Inteligencia social

3. Pensamiento innovador y versátil

4. Hablar el lenguaje “media” digital

5. Transdisciplinaridad o capacidad de poder adoptar varios puntos de vista, sirviéndose de un enfoque más general de las situaciones.

6. Mentalidad de diseño

7. Competencias multiculturales

8. Pensamiento computacional

9. Buen manejo de la información y los datos

10. Colaboración virtual

 

Como ves, las empresas se han dado cuenta de que resulta más sencillo enseñar cuestiones técnicas a sus empleados que tratar de inculcar en ellos actitudes o comportamientos. El cambio de mentalidad ha pillado por sorpresa a muchos profesionales, que se han visto obligados a adaptarse a la nueva realidad laboral.

Por suerte, tú partes con ventaja: ya sabes lo que buscan las empresas y puedes aprovechar el tiempo que vas a pasar en la universidad para estudiar el grado que elijas y, al mismo tiempo, cultivar este tipo de competencias. ¿Estás preparado para afrontar el reto?