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Bill Gates, cofundador de Microsoft
Ballmer es un asiduo de la lista de las personas más ricas del planeta que confecciona anualmente “Forbes”. Pero esa no es la única ocasión que apareció en la revista, también formó parte del ranking de peores directores ejecutivos de 2012.

Ballmer formó parte del ranking de peores directores ejecutivos de 2012

Críticas aparte, el reto de sustituir a un líder carismático y con un gran éxito, como es el caso del fundador de Microsoft, presenta grandes dificultades. Una de ellas es la de estar en el centro de todas las miradas, incluida la de los medios de comunicación y otra la de dejar de estar a la sombra del propio Bill Gates, que sigue ligado a la empresa en calidad de consultor. Nadella lo sabe y, en el primer comunicado dirigido a los empleados, les informó que contaría con la ayuda de Gates para enfrentar el desafío con garantías, al que ha pedido “que dedique más tiempo a la compañía, enfocándose en la tecnología y los productos”.
Por su parte, Bill Gates ha dicho de Nadella, que lleva 22 años en la empresa, que "es un líder probado con fuertes habilidades de ingeniería, visión de negocio y capacidad de unir a la gente". Cualidades todas ellas que, según los resultados a la baja del gigante informático, podrían faltarle a Microsoft en la última década.
Nadella sigue la estela de otros directivos del sector de la tecnología que han tenido que ponerse al frente de compañías lideradas por fuertes personalidades, como es el caso del sustituto de Steve Jobs al frente de Apple, Tim Cook.
¿Parecerse o diferenciarse?
Cuando en la empresa hay que reemplazar a un CEO de marcada personalidad suele ser muy complicado encontrar un líder de características similares, asegura el profesor de la UADE Business School, Julio Marchione. Para el experto, encontrar un CEO que se mimetice con los atributos de la marca y de la empresa, que sea creativo, que vaya más allá de su rol operativo e incida en el posicionamiento en los mercados es tarea harto difícil.

Es saludable que una empresa realice el proceso de sucesión de una forma natural. Julio Marchione, profesor de la UADE Business School

Marchione también cree que es saludable que una empresa realice el proceso de sucesión de una forma natural y que el directivo que tome el relevo tenga un perfil más bajo que su antecesor para que el liderazgo quede más repartido en la organización. Este es el perfil que está mostrando Tim Cook al frente de Apple. El CEO de la tecnológica tiene un carácter metódico que siempre busca consensos, procura exponerse a los focos menos que su antecesor y se centra en temas que Jobs no priorizaba, como la responsabilidad social.
Optar por la continuidad no suele dar buenos resultados, ya que resulta inevitable caer en las comparaciones y salir siempre malparado. Este es el caso, por ejemplo, en el mundo deportivo, de David Moyes, entrenador del Manchester United en sustitución del mítico Alex Ferguson, que estuvo al frente del equipo entre 1986 y 2013, y que ganó trece campeonatos de liga y dos títulos europeos, más títulos que en toda la historia anterior del club. Pocos meses después de ponerse al frente del equipo, a Moyes ya se le acusa de provocar una crisis de la que sólo podrá salir, dicen los más bromistas, si Alex Ferguson vuelve al rescate. Diferenciarse será su única salvación a juzgar por la experiencia.

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