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Todas nuestras rutinas se han transformado a causa de la pandemia. Nuestro orden social es muy diferente al de hace un año: aforos limitados, distanciamiento social, teletrabajo… La idea del pasado, la antigua normalidad, está presente en el imaginario colectivo, al igual que el deseo de su vuelta. Todas nuestras esperanzas de la vuelta a nuestra normalidad están puestas en un objetivo: la vacuna.

La vacuna contra la COVID-19 es el proyecto más importante de los últimos tiempos. Muchos países y empresas farmacéuticas están centrando sus esfuerzos y recursos en la obtención de una vacuna que ponga fin a la crisis económica y sanitaria que está azotando al mundo. Una prioridad para Martín Sellés, presidente de Farmaindustria, quien asegura que trabajan para “hallar cuanto antes un tratamiento contra el coronavirus y garantizar el suministro de medicamentos en un entorno tan complejo”.

Ello contribuye a que la industria farmacéutica sea el sector en auge actualmente. Según los datos de Farmaindustria, el sector ha evolucionado hasta ser uno de los grandes agentes dinamizadores de la economía española debido a los excelentes niveles de producción, exportación y empleo. En 2019, la industria farmacéutica fue el sector líder en I+D a nivel nacional, con una inversión que representa el 25% del gasto total de la industria.

De hecho, el sector farmacéutico de España es uno de los más potentes de Europa. Es el cuarto mercado farmacéutico en la Unión Europea en volumen de ventas y empleo, además de colocarse en quinta posición en nivel de producción. El pasado año se alcanzó una cifra récord en exportaciones, superando los 12.000 millones de euros de facturación, un 13% que el año anterior.

Un sector en constante evolución y crecimiento

El sector farmacéutico es uno de los sectores que no se han visto afectados en materia laboral a causa de la crisis sanitaria. Genera más de 42.000 empleos directos y más de 170.000 puestos de trabajos indirectos e inducidos. En total, la industria farmacéutica española engloba cerca de 215.000 puestos de trabajo.

El talento, por lo tanto, tiene un papel fundamental en un sector siempre en constante evolución, caracterizado por la innovación como condición indispensable para su desarrollo. Un sector que está obligado a adaptarse a la era de la digitalización, si quiere continuar evolucionando, además de avanzar en términos de eficiencia y competitividad.

Según los expertos, la llegada de la digitalización transformará el sector farmacéutico y lo impulsará hacia una industria más colaborativa, con nuevos modelos de negocio. En los próximos años, las compañías de la industria farmacéutica incorporarán nuevas tecnologías como big data e Inteligencia Artificial para evolucionar hacia un nuevo modelo, la salud digital. Y en este modelo, el talento tiene que ser como el propio sector: dinámico, digital y en evolución constante. Los empresarios que no sean conscientes de ello corren el riesgo de desaprovechar oportunidades.

En Randstad trabajamos para ofrecer el mejor talento y asesoramiento gracias a nuestros profesionales expertos en el sector farmacéutico. Son conscientes de que la tecnología, el marketing y la investigación están teniendo un papel cada vez más importante, por lo que Randstad ofrece una bolsa de candidatos cuyas capacidades y competencias se ajustan a la perfección a las necesidades de un sector tan dinámico y en constante evolución.

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