El mercado cambia con la sociedad y gracias a la incorporación de la tecnología en el mundo laboral, los procesos que las rigen obligan a las empresas a adaptarse a las nuevas necesidades e inquietudes de los clientes. La transformación digital implica revisar esos procesos y adaptarlos según las demandas.

Todos estos cambios afectan directamente a otro pilar de las organizaciones: las personas. Los departamentos de Recursos Humanos deben velar por la correcta transformación digital correspondiente, ya que los trabajadores pueden ser reticentes a cambiar rutinas asentadas. La formación y una buena campaña de concienciación son los medios más óptimos para concienciar de la importancia del cambio, debido a que este traerá mejoras en los procesos, maneras de trabajar y situará a la compañía en la vanguardia de las últimas tendencias.

La tecnología y el talento

Dada la realidad laboral, el sector farmacéutico demanda profesionales con conocimientos transversales y capacidad de gestión, que sean versátiles y se formen en varias áreas de conocimiento para que puedan dar respuesta a las necesidades en salud de la sociedad y, para ello, hay que apoyarse en la tecnología, en formar a profesionales multidisciplinares altamente cualificados y con talento en ámbitos como la electromedicina.

Algunos de los retos a los que se enfrenta el sector son el envejecimiento de la población, las patologías sistémicas o la automedicación, por lo que formar y desarrollar a profesionales con talento orientados a mejorar la calidad de vida es vital. Además, el incremento del nivel de vida en España provoca que aparezcan nuevas enfermedades a las que combatir.

A nivel Employer Branding, es importante que para fidelizar el talento interno se tengan en cuenta una serie de consideraciones:

Cuidar las condiciones de trabajo. Además de promocionar la salud y el bienestar, se han de poner a disposición espacios para poder desarrollar la transformación digital.

Cuidar el clima laboral. Potenciar las buenas relaciones entre los miembros de los equipos, propios y ajenos, es básico para impulsar la comunicación y el buen hacer en las empresas.

Definir las metas, funciones y la promoción laboral. Fomentar el afán de superación y el espíritu de equipo pasa por facilitar las herramientas correspondientes y comunicar los objetivos a los empleados. Además, la promoción laboral a través de la formación adecuada posibilita el reconocimiento.

Si tenemos en cuenta la tecnología y a las personas, el desafío actual en el sector farmacéutico pasa por encarar el reto de aplicar la tecnología al beneficio de la empresa, contando con el apoyo de los profesionales que trabajan. Como siempre, los departamentos de Recursos Humanos son una de las áreas más esenciales para transformar digitalmente las compañías.

Sin perder de vista la digitalización

En el periodo de la transformación tecnológica se necesita afrontar una serie de aspectos con el objetivo de lograr una digitalización positiva:

– Privacidad. En la red suceden constantes brechas de seguridad y robo de datos, por lo que la seguridad es uno de los pilares fundamentales en la digitalización.

– Control de las fake news. Las noticias falsas pueden suponer una amenaza para la reputación corporativa de las empresas, aplicar filtros que las detecten y prevengan es una buena táctica para proteger la imagen.

– Adaptación. El mundo digital nos trae consigo nuevas realidades como la gig economy o el auge de talentos freelances, aunque al mismo tiempo ayuda a gestionarlas.

La digitalización responsable del sector pasa por ser conscientes de los aspectos negativos que ésta puede traer consigo para poder aplicar los protocolos necesarios que permitan garantizar un futuro sostenible y seguro al respecto.

Si uno de los objetivos de las empresas del sector farmacéutico es dar la mejor respuesta posible a los stakeholders en general y a los clientes, en particular se necesitan personas formadas y abiertas a la digitalización que se adapten rápido a los cambios que se producen en la sociedad. Además, con las redes sociales, las aplicaciones o el internet de las cosas se obtienen gran cantidad de datos puestos al alcance de las compañías. Transformar todos los datos en información con la finalidad de proveer mejores soluciones y productos es la base de la digitalización responsable.

En resumen, la tecnología aplicada al negocio junto a un equipo cohesionado y comprometido permite al sector farmacéutico ser más productivo, competitivo y crecer en los objetivos.