Cuando llega la hora de afrontar una entrevista de trabajo, aumenta la preocupación e interés por ofrecer respuestas directas y concisas con las que puedas demostrar tu mejor faceta. Aunque es imposible predecir cuáles serán las preguntas que formulará el entrevistador y cuál será la respuesta más adecuada, pero existe una que cuenta con muchas probabilidades de aparecer: “¿cuáles son tus puntos fuertes y débiles?

Es una pregunta para la que no resulta fácil improvisar una respuesta. Por ello, es importante que te prepares para evitar un posible titubeo o bloqueo, sin perder la actitud natural y con honestidad en todo momento. 

Pero, ¿qué buscan saber los entrevistadores con esta pregunta?

  • Si tus fortalezas están en línea con las habilidades requeridas para el puesto.
  • Saber si eres consciente y capaz de hablar sobre ti mismo con confianza.
  • Encontrar cualidades que te hagan resaltar sobre el resto de los candidatos.
  • Evaluar tus habilidades de comunicación.

A simple vista, puede parecer sencilla porque se trata de ensalzar lo mejor de cada uno, pero encontrar el equilibrio para dar una buena sensación al entrevistador requiere de un estudio previo. Responder con humildad puede dejar las habilidades subestimadas, y remarcarlas demasiado puede dar la sensación de arrogancia.

¿Cuáles son tus puntos fuertes? Definir y vislumbrar los aspectos positivos en la personalidad de cada uno puede ser una tarea compleja porque requiere de un ejercicio de autocrítica bastante profundo. Además, la ambigüedad de lo que cada persona considera positivo no ayuda. Para facilitar esta labor, los psicólogos Martin Seligman y Christopher Paterson crearon una selección de fortalezas y virtudes personales aplicable a cada ser humano. Tras un largo proceso de documentación, encontraron un grupo de características clave que denominaron virtudes y están presentes en todas las grandes religiones, filosofías y tradiciones culturales del mundo:

1. Sabiduría: Es el conocimiento, implica la adquisición de la información, la habilidad de utilizar la inteligencia y la experiencia para obtener respuestas a ciertos problemas.

2. Coraje: Comprende la fuerza de la voluntad al momento de alcanzar las metas. Están agrupadas aquí las virtudes emocionales como la valentía, la vitalidad, la persistencia y la integridad.

3. Humanidad: Implica la preocupación por el bienestar de los demás, la sensibilidad hacia los dolores ajenos, la solidaridad a los más necesitados, etc. En esta categoría podemos agrupar la bondad, la inteligencia emocional y el amor.

4. Justicia: Engloba los rasgos cívicos, el bien común de la sociedad y allí se encuentran el liderazgo, la ciudadanía y la equidad.

5. Templanza: Es una virtud que nos hace más fuertes ante las adversidades y nos permite saber cuáles son nuestras necesidades realmente.

6. Trascendencia: Tiene que ver con la capacidad de las personas por hacer que su vida forme parte de algo más grande, en un contexto global.

Nuestro test de competencias Randstad ADN

Definir qué virtud conforma tu personalidad no es sencillo, pero desde Randstad te lo ponemos muy fácil con nuestro Test de Competencias Profesionales, que te ofrecerá la respuesta más detallada a esta pregunta. Podrás descubrir tus competencias:

  • Individuales: tu capacidad de adaptación a los cambios, de innovación, de análisis… así como tu iniciativa o tu tolerancia al estrés.
  • De tareas: si eres capaz de organizarte y planificar, tu atención al detalle y tu orientación a los resultados.
  • Sociales: ¿qué tal llevas la cooperación con tus compañeros? ¿Y con tus clientes?
  • De gestión: nuestro test te revelará si estás capacitado para asumir tareas de responsabilidad como gestión de personas, toma de decisiones o management.

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Proyectar las debilidades como virtudes potenciales

Ahora que ya conoces tus fortalezas, es la hora de enfocar tus debilidades. La persona que te entrevista no pretende poner a prueba tu honestidad ni conocer cuáles son tus áreas de mejora; su verdadera intención es saber cómo has hecho frente a los obstáculos que han surgido en el pasado. Todas las personas tienen habilidades menos desarrolladas, pero la manera de enfrentarse a ellas y adoptar medidas para mejorarlas, son indicadores que permiten al entrevistador saber cómo te desenvuelves en estos aspectos y tu actitud frente a las críticas. Estos consejos te ayudarán a proyectar de forma positiva tus puntos débiles:

  • Conoce tus debilidades: los resultados de nuestro Test de Competencias te ayudarán a descubrirlas para poder trabajar sobre ellas.
  • Sé honesto, pero no menciones habilidades básicas: es recomendable hacer un análisis de la descripción del puesto para ser selectivo con las debilidades y fortalezas que vas a mencionar en la entrevista. Ser claro y conciso con la información que aportas tendrá resultados positivos en la entrevista y facilitará la tarea al reclutador.
  • Habla sobre cómo te has sobrepuesto a tus debilidades: debes tratar este aspecto con precaución, ya que tienes que ofrecer argumentos sólidos. Trata de reflejar tu voluntariedad y capaz de superación y evita mencionar hechos o experiencias que no puedan vincularse de ninguna forma al puesto.
  • No prepares una respuesta exacta: es lógico que quieras preparar cada posible pregunta de la entrevista, especialmente las más intrincadas como la que proponemos en este artículo. Piensa sobre tus debilidades con antelación, pero no ensayes ninguna respuesta. Es posible que el entrevistador pueda notar un cambio respecto al resto de la conversación y es preferible ser natural, claro y mantener la coherencia del discurso.
  • Menciona sólo las debilidades relacionadas con el trabajo: confesar que tienes un alto grado de autocrítica o que tu concentración puede mermar cuando hay mucho ruido en el ambiente son debilidades válidas para una entrevista de trabajo. Mencionar aspectos del entorno personal que puedan repercutir sobre el trabajo está bien, pero es recomendable omitir todo aquello que no tenga relación directa con el puesto. También es aconsejable dejar a un lado cualquier situación personal que pudiese afectar negativamente al desempeño del trabajo.
  • Evita apuntar que eres perfeccionista o que trabajas muy duro: los entrevistadores escuchan respuestas como estas todo el tiempo, por lo que es mejor centrarse en cómo conseguiste sobreponerte ante un desafío profesional y explicar por qué, gracias a él, ahora eres mejor y dicha experiencia te sirvió para aprender.

Los cuestionarios para las entrevistas son diferentes en cada empresa, ya que cada una tiene una serie de requisitos propios a la hora de elegir a un nuevo integrante del equipo, y estos varían en función del puesto que se vaya a desempeñar. No obstante, esta pregunta suele ser una constante en las entrevistas de trabajo para casi cualquier puesto porque muestra aspectos muy importantes sobre la personalidad del candidato. Esta parte del proceso de selección depende de dos aspectos importantes a tener en cuenta: la naturalidad y honestidad con la que responda a las preguntas formuladas y la intuición necesaria para saber cómo transformar las debilidades en fortalezas potenciales.   

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