tendencias RRHH | toma nota enero 2018

Año nuevo, retos nuevos. La gestión de los Recursos Humanos de las empresas siempre está en constante cambio y adaptación para ir acorde con las tendencias del mercado laboral. La evolución en el siglo XXI es un must si lo que se busca es estar a la vanguardia de los acontecimientos. Por eso, es imprescindible conocer las mejoras que se espera durante el 2018.

A finales del pasado año, el World Business Forum 2017, celebrado en Madrid, estableció cuáles serían los pasos a seguir en la gestión del talento y la palabra clave más utilizada fue “humanización”. La propuesta del foro se basa en que las empresas son potencialmente más exigibles de lo que son, y esto es debido a que siguen patrones arcaicos con líderes deficientes, culturas corporativas poco definidas o incentivos nada atractivos.

La solución pasa por potenciar el talento interno y la motivación de los profesionales de las compañías. Otro punto a tener en cuenta es la digitalización, una fijación iniciada en años anteriores y que seguirá desarrollándose en el presente.

 

El empleado en el centro
Las empresas consiguen cumplir con los objetivos gracias a la labor de las personas que, individualmente y en equipo, trabajan con profesionalidad y dedicación diaria. Para darles el valor que les corresponde hay que empoderarles, prestarles la atención necesaria y saber escuchar sus iniciativas.

Durante el congreso, Richard Branson, CEO de Virgin Group, comentó que “la clave del éxito emprendedor es elogiar en vez de criticar. Así se motiva. Poniendo al equipo primero, incluso antes que los clientes, y dándoles un producto que sea el mejor del mercado. Ofreciéndoles las herramientas para hacer bien su trabajo”.

Técnicas de empoderamiento:
Las consecuencias del empoderamiento son el engagement y la productividad, ya que los empleados asumen la responsabilidad de las decisiones y se sienten parte activa de la misión común. Con el fin de cumplir el objetivo, estas son algunas de las técnicas más utilizadas:

– Recompensar: La satisfacción de los empleados proactivos puede aumentar considerablemente si obtienen algún tipo de reconocimiento o beneficio.

– Capacitar: A través de formación adaptada a las distintas jerarquías, el empleado puede tomar conciencia de la responsabilidad de su puesto y, con ello, aumentar la productividad.

– Delegar: En la economía colaborativa, delegar responsabilidades es imprescindible. Si se fomenta la confianza en el equipo, el líder ha de saber a quién responsabilizar de tareas más complejas. Así, se forman nuevos líderes y se potencia la economización del trabajo.

– Comunicar: Es muy importante que los trabajadores sepan las metas y los valores empresariales para poder actuar acorde a ellos. Por ello, las reuniones y las revisiones periódicas son momentos idóneos para establecer el diálogo e inspirar la mentalidad.

 

Foco en la digitalización
Si en 2017 la tendencia y transformación digital ya estaba presente, en 2018 se convertirá en una parte importante de la gestión de los departamentos de Recursos Humanos, sobre todo a la hora de mejorar el compromiso de los empleados a través de las nuevas tecnologías. Esto conllevará ver la digitalización como una herramienta más para desempeñar las funciones básicas en cuestión de employer branding y engagement:

– Identificación del talento. La llegada de las redes sociales a los procesos de reclutamiento ha facilitado el contacto y la identificación de los candidatos que optan a las vacantes.

– Proceso de selección. Existen softwares preparados para automatizar el rastreo y facilitar el uso del CV ciego, con el fin de no dejarse llevar por los prejuicios a la hora de decantarse por un candidato u otro.

– Fidelización. Una de las estrategias para retener el talento que más destacará a lo largo del próximo año es la gamificación, no solo por ser una prestación muy actual, sino también por las múltiples opciones que puede otorgar la herramienta, por ejemplo la ayuda en las encuestas de clima laboral y satisfacción, y en la cohesión de equipos.

 

Nueva modalidad de trabajo
Es una realidad que la relación entre empleado y empleador ha cambiado. Ahora tiene que ver con maneras de trabajar que impactan en la organización y en la forma de valorar que, además, están orientadas a la prestación de servicios y no tanto al contrato por horas tan tradicional.

Este cambio se conoce como uberización del trabajo, ya que la ubicación física de la empresa o el cargo está sufriendo transformaciones. Las nuevas fórmulas de empleo y los entornos colaborativos necesitan otra flexibilidad en las compañías. Y serán las compañías las que deberán ser capaces de adaptarse al cambio.

Asimismo, debido a la gran fluidez de información, cada profesional tiene la oportunidad de ofrecer sus servicios en plataformas virtuales con la opción de ser valorado por los distintos usuarios que hayan disfrutado de su correspondiente servicio.

Dicho esto, la tendencia general de 2018 implica una reforma centrada en potenciar el crecimiento en la gestión de los profesionales desde los departamentos de Recursos Humanos. Los pasos a seguir pueden ser desde establecer las herramientas necesarias para el cambio o crear la hoja de ruta, hasta promover iniciativas que impliquen a los altos mandos para conseguir hacer llegar un mensaje ejemplificador al resto de profesionales.

En muchos casos, esta nueva adaptación puede suponer remodelar la cultura corporativa, cuyo cambio conlleva poner en el centro al trabajador para favorecer el reconocimiento laboral.