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Manuel Carlier, director general de ANAVE
¿Qué es ANAVE y cuáles son sus objetivos?

ANAVE es una organización empresarial de ámbito nacional, constituida para la coordinación, representación, gestión, fomento y defensa de los intereses de las empresas navieras españolas, que son los operadores de buques mercantes, es decir, los transportistas marítimos. Fue fundada en 1977, si bien tiene sus orígenes en una organización anterior, OFICEMA, creada en 1951. ANAVE ha cumplido 63 años en 2014.
Para el cumplimiento de sus fines, ANAVE pone en marcha diversas iniciativas y actividades, entre las que podemos destacar la relación con la Administración nacional (especialmente con los ministerios de Fomento, Industria, Medio Ambiente y Economía), y europea (Parlamento, Consejo y Comisión), organizaciones sindicales, etc.; la producción de informes, estudios y publicaciones de carácter técnico, económico y formativo; la organización de reuniones, seminarios, jornadas técnicas, cursos, etc.; y la participación en asociaciones y organizaciones de ámbito nacional e internacional.
Llevan más de medio siglo representando al sector. ¿Cómo valoran su actividad en estos años?
Es evidente que en ese tiempo han cambiado drásticamente la sociedad y la economía española y, también, al compás de dichos cambios, ha evolucionado muy notablemente la Marina Mercante (la flota, las empresas navieras, etc.) y el marco jurídico que la regula.
A lo largo de estos años, ANAVE ha intentado en todo momento ayudar a sus empresas a ir adelantándose a los cambios del marco económico, tecnológico y normativo español, de la Unión Europea y también del marco internacional, y a ir incorporando dichos cambios a sus modelos de operación y de negocio. El resultado es que las empresas navieras españolas no han tenido que ir a remolque de dichos cambios, sino en muchos casos han podido incluso liderarlos y obtener una ventaja competitiva de los mismos.
¿Cómo son los profesionales de las empresas de su sector?

Tradicionalmente, las empresas navieras (no sólo en España) tienen origen familiar y en algunos casos lo siguen siendo, si bien se han profesionalizado crecientemente.

El perfil profesional más frecuente en los niveles técnicos es, sin duda, el de un marino mercante que ha adquirido amplia experiencia de navegación antes de pasar a las oficinas de tierra.

En los puestos directivos, además de profesiones de amplio espectro, como economistas y abogados, son también muy frecuentes los ingenieros navales, también en general con notable experiencia técnica antes de pasar a los cuadros directivos. Como consecuencia, las edades de los directivos son relativamente elevadas, normalmente entre 45 y 60 años.
El suyo es un sector con horarios y jornadas que no favorecen la conciliación personal/ profesional. ¿Cómo se puede compensar esa circunstancia para atraer talento al sector?
Mi impresión personal es que, nos guste o no, si se pretende seguir una carrera profesional de alto nivel, ya sea técnica o directiva, es imprescindible una dedicación efectiva importante, que podríamos cifrar orientativamente en unas 50 horas/semana.
Esto es inevitable porque, a la jornada diaria habitual, digamos de 35-40 h, hay que añadir tiempo adicional de estudio, formación continua, viajes y reuniones fuera de la jornada, etc.
Además, por propia experiencia, pienso que el “talento” per sé, si no va acompañado de una actitud positiva hacia el trabajo y de esfuerzo continuado, día a día y año tras año, vale mucho menos para la mayor parte de las empresas que unas capacidades normales unidas a una actitud de esfuerzo y de disposición a la formación y la actualización permanente.
Lo que también es indiscutible es que, desde hace algunos años, las tecnologías de la información y las comunicaciones nos permiten que parte de esa dedicación se pueda llevar a cabo con plena eficacia desde casa (o desde un hotel, o en un tren o avión). E
so permite que cada persona estructure y adapte su dedicación semanal a sus necesidades personales o preferencias personales.
¿Qué retos tiene el sector en materia de formación? ¿En qué aspectos de ésta se hace o se debería hacer más hincapié?
El idioma del sector marítimo en el ámbito internacional es el inglés y es un requisito estrictamente imprescindible para la mayor parte de los puestos de trabajo. La ventaja es que, salvo en puestos de corte muy comercial, con el inglés también es suficiente.
El sector marítimo es uno de los que más frecuentemente es objeto de cambios normativos en materias de seguridad y protección del medio ambiente que exigen a sus profesionales seguir permanentemente cursos y más cursos muy especializados para obtener y mantener los certificados de competencia que requieren las citadas normas.
Se trata de formación muy específica para los diferentes tipos de buques, de cargas, etc. Como ejemplo, la prevención de riesgos laborales y de accidentes causados por el error humano tiene su propia regulación internacional, completamente adaptada a las particularidades del trabajo en la mar. ​​​

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