Seguro que conoces las soft skills o al menos has oído hablar de ellas. Este término, cada vez es más recurrente en el mundo laboral, se refiere a aquellas competencias que van más allá de los conocimientos teóricos y prácticos específicos para un puesto de trabajo. Se trata de habilidades personales que desarrollas a lo largo de la vida y que te ayudan a sacar el máximo partido a tu potencial

Aunque pueda parecer extraño, hay casos de profesionales que tienen un alto nivel de habilidades profesionales, o hard skills, pero no consiguen progresar en su carrera. Esto se debe a que no han desarrollado las soft skills que necesitan para optimizar ese talento y convertirlo en un valor diferencial dentro de la empresa. ¿Cuáles son las que más te pueden ayudar en el contexto profesional?

1.- Un trabajo en equipo es un trabajo bien hecho

En la gran mayoría de puestos de trabajo, es habitual que algunas tareas o proyectos se lleven a cabo entre varios profesionales. Si tienes facilidad de trato con otras personas y sabes adaptarte a su forma de trabajar, tu desempeño saldrá fortalecido. La clave del buen trabajo en equipo es saber aprovechar las virtudes de cada componente y poner el objetivo común por encima de las individualidades; de esta manera, el nivel de eficiencia será más alto y también la capacidad de innovar. Si sabes escuchar y gestionar los diferentes roles y responsabilidades, tienes mucho ganado.

2.- Adáptate para destacar

El contexto dinámico en el que vivimos, marcado por el desarrollo tecnológico, genera frecuentes cambios en las organizaciones (funcionales, estructurales, operativos, etc.) mientras estas esperan al menos mantener su productividad. Ante esta situación, es importante que sigas el ritmo, sepas actualizarte periódicamente y tengas facilidad de adaptación a entornos distintos. Salir de tu zona de confort y asumir retos desconocidos te ayudará a desarrollar esta capacidad.

3.- Tu creatividad es la mejor arma

Esta habilidad está muy relacionada con la innovación, por lo que las empresas la valoran mucho entre sus profesionales. No pienses que se trata de una cualidad innata, porque, a pesar de que hay personas a las que les cuesta menos, se puede desarrollar. La curiosidad, la lluvia de ideas o la flexibilidad te ayudarán a construir la base para ser capaz de encontrar nuevos caminos y encontrar diferentes soluciones.

4.- La organización, clave para tus objetivos

En todos los empleos hay objetivos que cumplir y una limitación temporal para lograrlos. Trabajar una correcta planificación te hará alcanzar tus metas con mayor facilidad. El primer paso es ordenar las tareas que debes realizar y tener en cuenta cuáles son las más prioritarias. No debes olvidar los recursos que están a tu disposición, porque tienen una gran influencia. También es fundamental el autoconocimiento, que te ayuda a saber qué partes serán más costosas y cuáles menos. Con todo esto podrás organizarte mejor y tu productividad saldrá beneficiada, un aspecto muy valorado por las compañías.

5.- Desarrolla tu pensamiento crítico

Uno de los grandes valores que aportan las personas a las empresas es la capacidad de argumentar, razonar y aplicar la lógica con el fin de mejorar los procesos productivos y tomar decisiones de una manera más acertada. Esta cualidad no equivale a absorber los conocimientos técnicos necesarios para el campo de trabajo, sino que se trata de ser capaz de reflexionar y contar con una visión global. De esta manera, estarás en disposición de tener mejores ideas y crecer profesionalmente, contribuyendo al desarrollo de la organización.

6.- Con tu inteligencia emocional, enamorarás

Las personas no estamos programadas como robots y las emociones que experimentamos diariamente nos condicionan en el ámbito laboral, ya sea de manera positiva o negativa. Las situaciones adversas de tu vida personal o las dificultades del trabajo diario pueden hacer que no muestres tu mejor versión. Por ello, si eres capaz de conocer tus emociones y convertirlas en un impulso más que en un freno, la calidad de tu trabajo mejorará. Cualidades como la empatía, el autoconocimiento o el optimismo te ayudan a convertirte en una persona inteligente emocionalmente.

7.- Comunícate para conquistar

Un buen nivel de comunicación dentro de una empresa, al igual que en cualquier grupo humano contribuye a afrontar de mejor manera los retos y los contratiempos que van surgiendo y a ganar en productividad. La organización del trabajo interna puede ayudar en este sentido, pero de poco sirve si los profesionales tienen dificultades para llevar una comunicación constante y efectiva. ¿Quieres desarrollar esta cualidad? mantén una actitud abierta con los demás, sabiendo escucharlos, ten claridad, respeto y una mentalidad constructiva. Si desarrollas estas herramientas mejorarás tus capacidades comunicativas.

8.- Un liderazgo para seguir

Esta habilidad es fundamental en directivos y responsables dentro de las compañías, aunque también tiene un valor importante en cualquier profesional que pretenda desarrollar su carrera. Ser un buen líder va mucho más allá de tener grandes conocimientos y las ideas claras. El componente humano es esencial para construir buenas relaciones con tu equipo de trabajo, por lo que necesitas conocer a cada profesional para potenciar sus virtudes, fomentar el trabajo en equipo, recibir propuestas de mejora, etc. 

Estas son las ocho habilidades principales, pero hay muchas más que te pueden ser muy útiles como: negociación, manejo del estrés, capacidad de hablar en público, habilidades negociadoras, etc. El desarrollo de todas estas soft skills es cada vez más importante para convertirte en un profesional flexible capaz de desenvolverse en los diferentes y cambiantes contextos laborales. No descuides estas herramientas y aprovéchalas para impulsarte hacia una carrera exitosa.

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