No es muy inusual que las reuniones de trabajo en el que algunas de las partes se haya traslado con el expreso objetivo de encontrarse en un punto determinado para resolver cuestiones empresariales se hayan producido en hoteles, oficinas o centros de convenciones. Actualmente, los aeropuertos también ofrecen esta posibilidad, una circunstancia que está marcando la logística de los viajes de negocios y los nuevos abanicos de espacios para celebrar reuniones corporativas.

Además, esta apuesta por los espacios de reuniones empresariales en los aeropuertos resulta beneficiosa para ambos protagonistas. Por un lado, los aeropuertos pueden albergar más pasajeros y ganar rentabilidad alquilando las salas y, por otro, las empresas amplían las posibilidades para concentrarse optimizando recursos.

El aeropuerto de Portland, en Oregón, o el aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington son solo dos ejemplos de aeropuertos internacionales que ya ponen al alcance de las corporaciones sus espacios adaptados para las reuniones. Un paso más avanzado es el que ha tomado el aeropuerto de Schiphol a la hora de decidir ofrecer numerosas oficinas in situ en la última planta de un edificio de ocho pisos al que se puede acceder directamente desde la terminal de salidas y llegadas del aeropuerto.

En general, los espacios pueden estar formados por varias salas modulares para adaptar según las necesidades del evento: presentaciones, lanzamientos, seminarios, reuniones corporativas, etc. Incluso pueden llegar a albergar una sala principal de uso exclusivo equipada con todos los elementos técnicos necesarios para el desarrollo del evento.

 

Una tendencia al alza

Según los resultados del Barómetro Europeo de Viajes de Empresa 2018, elaborado por American Express Global Business Travel, la inversión de las empresas españolas en viajes corporativos en 2018 creció un 7% respecto a 2017, compartiendo la misma cifra de crecimiento del sector con Reino Unido y superando más del doble de la media prevista en Europa, que se situaba en un 3,4%.

Con esos datos se puede afirmar que el business travel resulta beneficioso para el proceso de internacionalización de una empresa que se adapta al perfil del viajero. Sin embargo, una de las mayores preocupaciones de las compañías al respecto del business travel es la seguridad, tanto que, según el mismo estudio mencionado, un 64% de las compañías participantes hacen uso de tecnología para la localización del viajero en caso de emergencia.

Otro aspecto a destacar es la preocupación de las corporaciones por la satisfacción de sus viajeros, ya que ha aumentado un 8% la preocupación por conocer el nivel de complacencia.

Todos estos datos han colaborado en propiciar que los aeropuertos busquen alternativas de adaptación a las demandas de los consumidores de sus servicios para dar más comodidad y abrir nuevas vías de negocio rentables.

 

Travel manager, un talento cada vez más presente

Gracias en parte a la tendencia de adecuar espacios en los propios aeropuertos para celebrar reuniones empresariales, las compañías buscan perfiles especializados que puedan llevar la gestión de los desplazamientos de forma efectiva y profesional. De esta forma, los travel managers son los encargados de llevar a cabo las tareas propias que rodean los viajes corporativos y eventos.

Este nuevo perfil profesional se caracteriza por ser poliédrico, domina la comunicación, la empatía, el multitasking y la capacidad de gestión de equipos, además de caracterizarse por una serie de habilidades:

– Capacidad de negociación. Con el fin de buscar y encontrar las mejores soluciones para la compañía y el business traveler, el talento para establecer convenios provechosos es clave.

– Gestión del tiempo y tareas. Optimizar las tareas en un tiempo establecido conlleva rapidez y anticipación para solucionar posibles inconvenientes que puedan aparecer a lo largo del proceso en la organización.

– Gestión de equipos. Esta característica es básica para desarrollar con eficacia las tareas, ya que lidera personas con distintas opiniones y experiencias profesionales con diferentes necesidades.

– Buscar la satisfacción del business traveler. Intentar satisfacer las necesidades del viajero de negocios sin perder de vista la gestión óptima de los recursos es un equilibrio con el que trabaja diariamente el travel manager.

– Velar por la seguridad en los desplazamientos y eventos de empresa. Conseguir desplazamientos sin riesgos es una de las prioridades actuales.

A modo de conclusión, los nuevos espacios en los aeropuertos destinados para reuniones de negocio son un ejemplo de la evolución de los mismos, ya que el futuro está en hacer de los aeropuertos unas instalaciones destinadas a ofrecer otros servicios al viajero que no sean puramente utilizar un avión como medio de transporte, Así, amplían las posibilidades y además optimizan recursos.