El sector de transportes aporta el 8% del PIB nacional. Sin embargo, este dato es mucho más bajo que en el resto de países europeos. La digitalización se presenta como la opción que puede dotar de mayor productividad al negocio. Además, las nuevas tecnologías afectan a la formación de la plantilla existente y a la captación de talento nuevo especializado.

El e-commerce y las tiendas online están provocando una generación de nuevos hábitos de consumo en la sociedad donde el sector logístico se está posicionando como el gran protagonista. Básicamente porque el profesional del transporte es un actor esencial que, en general, tiene que hacer frente a todas las demandas de un sector en constante ebullición, con lo que se necesitaría la captación de nuevos perfiles logísticos en toda la cadena de envío. Por tanto, ha aparecido un cliente nuevo, diferente y exigente al que dar servicio rápido y efectivo.

La evolución de las nuevas tecnologías impulsa a las personas a adoptarlas de manera acelerada, un hecho que provoca que las empresas tengan que impulsar un proceso de transformación con el objetivo de adaptarse a los nuevos cambios, mantener su posición competitiva y/o mejorarla.

Los clientes o consumidores, pueden escoger numerosos proveedores, soluciones y servicios. Su poder aumenta a la par que las organizaciones luchan por ofrecer creatividad e innovación como aspectos diferenciales. En cambio, desde el punto de vista empresarial, existe urgencia para entender la evolución del sector y cómo dar respuesta a los nuevos retos que se plantean, donde la tecnología representa un papel clave, sobre todo a la hora de entender las características de los nuevos clientes que buscan:

- Accesibilidad. Capacidad de acceder desde cualquier lugar y dispositivo.

- Rapidez. Agilidad a la hora de encontrar y recibir los productos o servicios adquiridos.

- Innovación. Flexibilidad para adaptarse a los cambios de forma dinámica.

- Exigencia. Sobre las tarifas, la calidad o las prestaciones.

En definitiva, la nueva era digital ha provocado que las empresas logísticas se adapten a la realidad para ofrecer respuestas a las personas que utilizan soluciones digitales que permiten inmediatez, ubicuidad y autoservicio. Por primera vez, los consumidores se han adelantado a las organizaciones en el uso de nuevas tecnologías.

Las compañías han empezado a adaptarse a la hora de adquirir talento especializado, poner a disposición cursos formativos en nuevas tecnologías para los empleados y adaptar la digitalización a sus objetivos empresariales.

La digitalización en el sector logístico

El auge del e-commerce ha traído consigo el auge del sector. Ante el progresivo crecimiento del volumen de transacciones y consumidores exigentes, los operadores logísticos han tenido que volverse más flexibles, rápidos y fiables, además de innovar en soluciones de reparto que les permitan responder a las demandas actuales de los clientes:

- Plazos de entrega puntuales

- Amplios horarios de servicio

- Calidad en la entrega

- Personalización del servicio

- Seguimiento en tiempo real del pedido

- Fácil uso de la gestión de incidencias y las devoluciones

Dichas demandas repercuten directamente en los departamentos de Recursos Humanos a la hora de gestionar el talento interno. Por un lado, se necesita una apuesta firme en la formación sobre las últimas tecnologías que las respectivas organizaciones hayan decidido aplicar y una buena organización de horarios. Por otro, los nuevos perfiles que acceden a las compañías deben tener habilidades demostrables en el manejo de diversas herramientas digitales, ya que la transformación en curso de las empresas dedicadas a los servicios logísticos se ve reflejada, en su mayoría, en las áreas TIC.

Principales retos

Además de la importancia en mejorar la atención y satisfacción del cliente, potenciar las políticas de engagement es importante para hacer frente a los retos de la digitalización.

La motivación de los empleados se puede relacionar de manera directa con la competitividad y la calidad de los resultados, por lo que la cultura digital debe basarse en ciertos pilares con el objetivo de que las políticas de marca se asienten desde los inicios en las organizaciones:

- Mente abierta y transparencia

- Colaboración y co-creación

- Trabajo en equipo

- Digitalización de la gestión documental

- Seguridad

En definitiva, las demandas de los consumidores llevan a las empresas del sector logístico a adaptarse para ofrecer el mejor servicio posible, siempre bajo el paraguas de la digitalización y el éxito en la gestión de personas desde los departamentos de Recursos Humanos.

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