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La globalización, los avances tecnológicos y la creciente competencia ocasionada entre una exigente demanda y una cada vez más diversificada oferta, están promoviendo un cambio no sólo en las empresas si no en las personas implicadas en ellas.

La toma de decisiones está sufriendo una transformación, y hoy en día prima un nuevo modelo de administración: el empowerment.

Concepto
El término empowerment proviene de palabras como poder, habilitar, facultar o permitir. Significa dar potestad a otros miembros del equipo y transmitirles el sentimiento de que son dueños de su trabajo.
Se trata de una nueva filosofía empresarial a través de la cual la organización facilita a sus trabajadores la información y los medios necesarios para que hagan uso responsable y eficiente de ellos con el fin de alcanzar las metas fijadas en la misma.
A través de la implantación de esta metodología, la toma de decisiones ya no depende de una sola persona, el jefe, sino que los trabajadores tienen la autoridad, crítica y responsabilidad suficientes para desarrollar sus actividades ordinarias.
La base sobre la que se establece el empowerment se centra en conferir la potestad de tomar decisiones sobre una determinada labor a quienes están directamente relacionados con ella, ya sea por sus habilidades específicas o porque la llevan a cabo de forma frecuente.
Evidentemente, antes de que se tomen decisiones individuales en nombre de la empresa, los gerentes deben conocer bien a sus trabajadores, su relación debe ser sólida y respetuosa, los roles de cada uno deben estar perfectamente delimitados y debe primar la disciplina y el compromiso en ambas partes.
Ventajas de implementarlo
Con esta nueva herramienta se reconocen las ideas y el esfuerzo del trabajador, se impulsa su autoestima y confianza, el trabajo en equipo, rompiendo el modelo tradicional de jerarquía en la organización, y se da la oportunidad al empleado de dar lo mejor de sí y obtener un mayor rendimiento en el plano humano y profesional.
Empowerment representa la integración de recursos y supone el fomento de un ambiente laboral de total colaboración, en el cual todos los profesionales se sientan parte real de la empresa, contribuyendo todo lo posible dentro de sus áreas de responsabilidad.
Esto genera involucración y compromiso por parte de los trabajadores, y en consecuencia retención del talento por parte de las empresas, uno de sus mayores retos en la actualidad.
Otras de las ventajas de la implantación de esta herramienta es que se puede medir el rendimiento de los empleados más fácilmente ya que quienes les encomiendan sus funciones saben perfectamente cuales son éstas y el tiempo que deben llevar y por su parte, los trabajadores tienen mayor control sobre su trabajo y su tiempo.
Gracias al empowerment el trabajo se convierte en un reto, no en una carga.
¿Qué se necesita para integrarlo?
Integrar esta cultura en las empresas es un proceso lento y gradual, requiere una buena comunicación y aprender a trabajar en equipo, saber canalizar las energías de todos para un objetivo común. Una sinergia.
Para ello, es fundamental fortalecer tres elementos:
  • Las relaciones, que deben ser efectivas y sólidas entre las partes implicadas para que se alcancen los objetivos propuestos y no desaparezcan con el tiempo.
  • La disciplina: el orden y determinar perfectamente los roles y el alcance de las funciones de cada uno.
  • El compromiso: aunque debe ser compacto en todos los niveles, los altos cargos deben promoverlo para fomentar la lealtad y la motivación entre los empleados.
McDonals es un ejemplo de empresa que utiliza esta estrategia. Mensual y anualmente elige a un empleado como el mejor y le otorga un reconocimiento tanto verbal como monetario; un incentivo que suscita gran motivación y afán de superación entre los empleados.
Se puede decir que empowerment es compartir, conceder poder en función de las aptitudes de cada uno y a través de una relación de confianza.
¿Consideras necesario poner en práctica el empowerment en las empresas? ¡Queremos saber tu opinión!


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