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El sector farmacéutico está en boca de todos en este 2021. Sus productos son imprescindibles para la tan ansiada recuperación que necesita la economía y la sociedad. Lo componen empresas que han demostrado ser muy rentables y que han reivindicado la importancia de la investigación y de la colaboración público-privada. ¿Pero su estado de forma es tal para ser considerado como el más sólido de este año?

Al menos, los empresarios del sector farma se encuentran entre los más optimistas según el informe Impacto del COVID-19 y horizonte de recuperación de Randstad Research, el centro de estudios de Randstad. De hecho, el 95% de los encuestados aseguran que esperan recuperar los volúmenes previos a la crisis antes de la segunda mitad del próximo año, una percepción superior a la media de sectores, situada en el 81%.

En cuanto a la situación del sector, el 67% asegura que no se ha visto afectadas o incluso que ya se han recuperado, frente al 40% del total de la economía. Por otro lado, el 11% de los empresarios farmacéuticos sufrieron grandes mermas en sus negocios o incluso los tuvieron que detener.

El teletrabajo ha tenido un papel fundamental para que el sector se mantuviese activo en una situación en la que su actividad es imprescindible. El 61% sigue con políticas de teletrabajo, frente al 33% de la media de la economía. En lo que se refiere a los ERTE, el 13% de las empresas los conservan, lejos del 30% del conjunto de la economía.

Un sector de futuro

El peso de la industria farmacéutica y de su labor innovadora tiene un impacto crucial en la economía de nuestro país. Así lo recuerda la patronal Farmaindustria, que señala que la producción de medicamentos en nuestro país supone 15.200 millones de euros y el sector tiene un músculo exportador de 12.100 millones. Además, genera 42.500 puestos de trabajo, 210.000 si se suman los empleos indirectos e inducidos.

En lo que a investigación se refiere, los datos son también muy positivos. Más de 5.000 personas se ocupan de estas tareas solo en el sector farmacéutico y la inversión que se lleva a cabo supone el 19% del total que se hace en la industria de nuestro país.

De hecho, un estudio de Farmaindustria y Fundación Weber señala el impacto positivo de la investigación, en concreto en medicamentos y nuevos tratamientos, en la economía y el bienestar de la sociedad. Según este informe, cada euro invertido ahorra entre dos y siete en otros gastos sanitarios, además de sumar ahorros indirectos en productividad y costes sociales. En cuanto al empleo, cada puesto de trabajo genera cuatro indirectos o inducidos.

Es evidente la importancia de la innovación en el sector, por lo que los empleadores demandan un talento cada vez más creativo y acostumbrado al trabajo en equipo y el desempeño ágil y por objetivos. Además, las competencias tecnológicas son ya imprescindibles en un mercado que evoluciona a pasos agigantados y que se encuentra en plena transformación digital.

Las cifras y la percepción de los empresarios lo corroboran, el sector farma va a seguir arrojando buenos datos y generando empleo en este 2021. En Randstad somos conscientes de que el sector es uno de los más dinámicos de nuestra economía, por lo que nuestros consultores disponen de los conocimientos y de los candidatos necesarios para que las empresas aprovechen las oportunidades que sin duda van a presentarse.

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