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El sector de la hostelería está tomando rumbo hacia una recuperación que tanto se ha hecho esperar. Una recuperación, eso sí, larga y difícil, tras un año crítico para el sector, en el que tantos empleos y establecimientos se han quedado en el camino. Pero el sector comienza a lanzar señales positivas, lo que, teniendo en cuenta su peso en nuestra economía, es una gran noticia para todos.

El primer síntoma de recuperación es el empleo. Durante el pasado abril, la contratación en la hostelería registró el mayor incremento de toda la economía española, un 6% más que en marzo, hasta alcanzar las 142.270 firmas, lo que supone el 10,5% de toda la contratación registrada en nuestro país.

Los últimos datos de negocio de la hostelería también señalan el camino de la recuperación. Según los Indicadores de Actividad del Sector Servicios del INE, la facturación en el mes de marzo creció un 15% con respecto al pasado mes, lo que supone el primer incremento en un año. El progresivo alivio de las restricciones tiene mucho que ver en esta recuperación, ya que la actividad de la restauración experimentó un incremento del 40,8% mientras que los negocios de alojamiento siguen arrojando cifras negativas, a la espera de que el turismo, tanto el nacional como el de fuera de nuestras fronteras, comience a remontar.

El sector, por tanto, confía la recuperación en el levantamiento de las restricciones sanitarias, los avances de la campaña de vacunación y la llegada del turismo internacional. Es por ello que medidas como el pasaporte sanitario o la autorización a viajar por parte de determinados países son saludadas por los empresarios.

Algunas de ellas son, según José Luis Yzuel, presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería de España, las que pueden permitir la creación de un escenario que, en el mejor de los casos, harán “recuperar en estos meses hasta el 80% del negocio que tuvimos hace dos años”.

Por un sector sólido

Aunque estos datos son esperanzadores, la situación es aún muy difícil para un sector que, antes del estallido de la crisis, suponía el 4,7% del PIB, daba trabajo a 1,7 millones de personas y estaba compuesto por 320.000 establecimientos. En lo que a empleo se refiere, se considera que de las más de 638.000 personas que, con datos de abril, continuaban en ERTE, 200.000 pertenecen a la rama de bares y restaurantes, y 100.000 a alojamiento.

Ante esta situación, el sector busca incrementar su solidez y estar más preparado para hacer frente a situaciones adversas en el futuro. Buena parte de esta apuesta pasa por las nuevas tecnologías y la digitalización como manera de mejorar la competitividad y la oferta de las compañías que forman parte del sector.

Para ello, la plataforma ConectadHOS, compuesta por la patronal Hostelería de España y empresas del sector han publicado el estudio “Las claves sobre la digitalización en hostelería”. Este informe indica que la reinvención en la manera de captar nueva clientela y ofrecer servicios que se ajusten a las necesidades de los consumidores son las principales motivaciones que llevan a las empresas del sector a apostar por la digitalización. Por otro lado, más de la mitad de los hosteleros, en especial los bares, cafeterías y restaurantes, tienen como importantes impedimentos para acceder a la digitalización la falta de presupuesto y la ausencia de tiempo.

En Randstad queremos acompañar a las empresas hosteleras de la mejor manera que sabemos, proporcionándoles el talento que precisan de la manera más ágil posible. Nuestros consultores especialistas en el sector son capaces de ofrecer bases de datos de candidatos con las competencias y habilidades necesarias para que la hostelería pueda aprovechar las oportunidades que sin duda van a surgir durante la recuperación económica.

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