A finales de 2018, desde Randstad publicamos un estudio en el que se recogían las percepciones de los trabajadores españoles sobre la tecnología y la inteligencia artificial en el mercado laboral. Los resultados son realmente destacables, ya que más de 12,2 millones de profesionales en España consideran que la inteligencia artificial beneficiará a su empleo durante los siguientes 10 años. En concreto, el 62,7% de los ocupados afirma que la inteligencia artificial es una oportunidad positiva para su puesto de trabajo.

Tal y como comenta Luis Pérez, director de Relaciones Institucionales de Randstad: “La inteligencia artificial y sus posibilidades en el ámbito laboral han aumentado significativamente en los últimos años, lo que ha incrementado notablemente el optimismo de los trabajadores ante las nuevas tecnologías”.

 

España por encima de la media

Un nuevo análisis de Randstad Workmonitor, revela que España es el país de Europa donde las empresas más invierten en tecnología para la automatización de determinados procesos (53%), lo que convierte a España en el líder de Europa. Después, se posicionan Italia y Noruega y Países Bajos con tasas de entre el 47% y el 46%. Le sigue Reino Unido (45%). A continuación, y por debajo de la media europea, se sitúan Bélgica y Luxemburgo (41%), Dinamarca y Portugal (39%), Alemania (38%), Francia y Grecia (37%) y, por último, Austria (31%).

Formación en digitalización

Como consecuencia y ante esta realidad que se presenta en el mundo laboral, los españoles son cada vez más conscientes de que formarse y pulir competencias digitales es necesario para encarar el futuro inmediato. Por eso, el 87,9% de los encuestados respondió afirmativamente a la pregunta sobre si desean formarse en este ámbito.

 

IA en la empresa

Las compañías están aplicando los múltiples usos que presenta la inteligencia artificial en su día a día, ya sea para prevenir robos de información confidencial o fraudes. Por ejemplo, los bancos actualmente ya hacen uso de máquinas que son capaces de reconocer anomalías en los datos y transacciones bancarias gracias a los algoritmos con los que trabajan. Además de esto, existen otras ventajas que se obtienen con la aplicación de la inteligencia artificial en las empresas:

– Son sistemas fiables y exactos.

– Ofrecen la posibilidad de crear bots que desempeñen tareas de contacto con clientes y consumidores, así se libera gestión y tiempo al capital humano.

– Son capaces de realizar tareas peligrosas y/o de alta precisión, como por ejemplo, compuestos químicos.

– Permiten realizar tareas las 24 horas, durante los 365 días al año, aumentando, en consecuencia, la productividad de las compañías.

Sin ir más lejos, todas estas ventajas vienen corroboradas por nuestro último estudio en el que demostramos que España (53%) es el país de Europa donde las empresas más invierten en tecnología, ya que supera en 10 puntos porcentuales de la media europea.

Según Rubén Berrocal, director Randstad Technologies, “el profesional de hoy día y de los próximos años se va a enfrentar a un entorno cambiante donde la creatividad va a ser un elemento sumamente valorable”. En este sentido, Berrocal añade que “toda organización, que interiorice que el talento es un factor estratégico, está implementando iniciativas que persigan la automatización de determinados procesos”.

 

Revalorización del empleo

A pesar de que la inteligencia artificial puede desempeñar tareas hasta ahora realizadas por personas, la realidad es que puede generar más empleo del que acapara.

En este sentido, el informe Reworking revolution, elaborado por Accenture, revela una mayor inversión en inteligencia artificial podría elevar los ingresos de las organizaciones un 38% para el año 2022 e impulsar el empleo un 10%. Esto equivaldría a 5.000 puestos de trabajo para una compañía media del S&P 500. Además, también revela que casi la mitad, un 46%, de los directivos reconoce que las descripciones de sus vacantes se han quedado obsoletas. Por ello, se recomienda:

– Replantear el trabajo, como por ejemplo actualizar las descripciones de los puestos o identificar las nuevas capacidades deseadas.

– Aprovechar el talento interno y el de las nuevas incorporaciones creando una cultura digital y ágil.

– Invertir en capacidades digitales, es decir, adoptar nuevas tecnologías y la formación específica y necesaria para los empleados.

Con todo ello, la formación y un proceso de adaptación derivará en nuevos puestos de trabajo que elevarán el índice competitivo de la compañía, reducirán los costes y aumentará la eficiencia de la plantilla.

 

Hoy en día, las organizaciones se encuentran ante una oportunidad para reforzar el talento digital, ya que son los propios futuros trabajadores y profesionales en activo los más interesados en adquirir las habilidades necesarias para encarar el establecimiento definitivo de la inteligencia artificial en el mundo laboral.