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El sector financiero es un motor de nuestra economía, crucial para apuntalar la recuperación que estamos comenzando a construir. También es vital en términos de empleo, ya que el pasado mes de abril firmó 6.459 contratos. Pero el principal reto al que se enfrenta el sector es la transformación digital que tiene pendiente y que va a revolucionar el negocio tal y como lo conocíamos.

Una revolución que responde al cambio de tendencia de consumo de los clientes. La pandemia ha impulsado nuevos hábitos que los consumidores más jóvenes estaban ya poniendo en práctica. Son clientes más exigentes, más informados y que apuestan por una manera distinta de comunicarse con las empresas, una manera digital y multicanal, que dista mucho de los usos tradicionales de la banca.

Esta evolución tiene como gran protagonista a las fintech, cuya actividad financiera y bursátil se lleva a cabo mediante el empleo de las nuevas tecnologías. Los expertos aseguran que nuestro país, con 463 empresas categorizadas como fintech, está bien posicionado para convertirse en un referente en esta nueva rama del sector financiero.

Según Deusto Formación, nuestro país se ha convertido en el sexto mayor mercado de financiación alternativa, tras lograr un crecimiento del 15% durante el año 2020. De hecho, según un informe de BBVA, las empresas fintech movieron 60 millones de euros en nuestro país en el pasado año.

El sector, por tanto, se dirige a un modelo más digital y remoto, más dinámico y ágil, lejos de las estructuras de la banca tradicional, que ha de reinventarse si no quiere quedarse obsoleta. Las empresas financieras, por lo tanto, se enfrentan a un reto que no es baladí y que para seguir siendo competitivas tendrán que adaptarse, no solo en lo que se refiere a sus estructuras, sino también en cuanto al talento con el que cuentan.

El nuevo profesional financiero

Las empresas del sector financiero que no sepan atraer al mejor talento, pueden verse con problemas para competir adecuadamente en esta situación tan crucial y no aprovechar las muchas oportunidades que sin duda va a ofrecer la tan ansiada recuperación.

El nuevo profesional financiero que estos tiempos exigen, se caracteriza por contar con una serie de competencias y habilidades en nuevas tecnologías. Herramientas como el blockchain, la Inteligencia Artificial o el bigdata están comenzando a ser imprescindibles en un sector incompresible sin la innovación. El talento financiero, por lo tanto, debe estar siempre formándose en las nuevas tendencias que el sector ofrece, para poder aprovechar todas las posibilidades que ofrece la tecnología.

En Randstad contamos con consultores expertos en el sector financiero y que conocen todas las tendencias de un mercado en plena evolución. Somos capaces, además, de ofrecer a nuestros clientes los profesionales con las competencias y habilidades digitales que pueden marcar la diferencia en un momento tan vital para todos.

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