La implementación de las nuevas tecnologías supone un nuevo reto para los profesionales, que deben adaptarse a las nuevas exigencias para poder ser competitivos y, además, estar preparados para sacar el máximo partido a su talento en las nuevas profesiones emergentes. ¡En Randstad te contamos cómo desarrollar las habilidades que te llevarán a conseguirlo!

¿Sabes todo lo que deberías sobre nuevas tecnologías?

Las compañías y el talento tienen un objetivo común: renovarse, progresar y crecer para no quedarse atrás. Con la notable presencia que tiene la tecnología en el entorno empresarial, ambas partes se ven obligadas a adaptarse a los continuos avances digitales para aprovechar las oportunidades que ofrecen.

De esta manera, como profesional, tienes que desarrollar nuevas capacidades para mejorar tu competitividad en un entorno tan cambiante. Solo aquellos que lo hacen rápidamente se convierten en talento diferencial dentro de un grupo de trabajo, viéndose así beneficiados en su progreso profesional.

Ante esta situación, para seguir progresando en tu carrera laboral, debes tener y potenciar una cualidad imprescindible: tu capacidad de adaptación a las necesidades del momento. Si eres capaz de lograrlo, aumentarás tu nivel de eficiencia y productividad, lo que te acercará a convertirte en un profesional con más competencias.

Aprende a reciclarte e impulsa tu desarrollo como profesional

Para seguir desarrollando tu carrera, tienes que tratar de ir siempre más allá del momento actual, de manera que estés plenamente preparado para aprovechar las nuevas oportunidades de crecimiento que se presenten ante ti. Con ese objetivo en mente, trata de adoptar una visión a largo plazo, que te permita marcar objetivos futuros y conseguir mejorar tu valor profesional. Esta evolución de tu perfil será esencial para afrontar con garantías los retos laborales a los que te enfrentes.

Lo principal para conseguirlo es prestar atención a las novedades del mercado y saber adaptarte. Para ello, tienes que analizar varios factores: qué quieres hacer, qué puedes hacer y qué necesitas hacer. Este será el primer paso para comenzar a dar forma a tu nuevo perfil profesional. Ahora bien, no es el único: ¡llega el momento de estudiar el sector del mercado al que te diriges, sus características y los principales requisitos que se demandan!

Es muy importante conocer qué habilidades, conocimientos y competencias son requeridas para este nuevo perfil. Así podrás tomar tiempo para formarte en el desarrollo de estas capacidades, familiarizarte con la cultura de tu nueva área laboral, prepararte para satisfacer las necesidades del mercado y especializarte en nuevas áreas para tener un mayor abanico de oportunidades laborales.

Por último, para aumentar las posibilidades de generar nuevas oportunidades de trabajo es esencial crear una nueva red de contactos: ¡llega el momento de darte a conocer en tu área profesional haciendo networking!

Fortalecer la base de habilidades y aptitudes profesionales: reskilling

El reskilling es un método novedoso, cada vez más frecuente para los departamentos de Recursos Humanos, que tiene como objetivo que el empleado aprenda nuevas habilidades para que así pueda trabajar y aprovechar su talento en un ámbito diferente dentro de la misma empresa.

Adquirir competencias tranversales permitirá una gran mejora profesional, ya que así podrás obtener una preparación con un amplio abanico de habilidades, mejorando así tu capacidad resolutiva y rompiendo la posible monotonía del puesto de trabajo. Además, cada vez más empresas valoran esta cualidad del profesional, siendo necesaria en profesiones que se encuentran en un proceso de cambio constante, como la logística o la ingeniería.

Por este motivo, es muy posible que una empresa te ofrezca la posibilidad de realizar una formación reskilling para, de este modo, integrarte completamente en tu nuevo entorno de trabajo y puedas desarrollar tus funciones en equipos multidisciplinares.

En cualquier caso, estos planes de formación serán muy beneficiosos para tu carrera, permitiéndote desarrollarte profesionalmente en nuevas tecnologías, que serán vitales para afrontar los retos de la transformación digital. Asimismo, podrás adquirir nuevas técnicas de trabajo y ampliarás tu conocimiento, lo que, sin duda, te servirá para tener la capacidad de anticiparte a futuros desarrollos del mercado.

La importancia del upskilling

Si algo tienen en común reskilling y upskilling es que ambas prácticas te permitirán obtener una ventaja competitiva, ya que te ayudarán a perfeccionar tu talento y ampliar tus habilidades. Sin embargo, entre ambas guardan una diferencia principal: mientras en el reskilling desarrollarás capacidades para ponerlas en práctica en otro ámbito de la empresa, en el upskilling las aprenderás para emplearlas en tu mismo puesto de trabajo.

Por tanto, el upskilling servirá de formación adicional, ayudándote a progresar y adquiriendo ciertas habilidades que dotarán de mayor calidad a tu actividad laboral. De esta manera, lograrás un perfil más específico y una mayor capacidad de resolución ante los posibles cambios que experimentes en tu entorno laboral. Esto será fundamental a la hora de reducir tiempos y convertirte en una referencia para tu empresa y sector.

Por último, ten en cuenta que para adquirir aquellas competencias que necesitas para realizar de manera más eficiente tus tareas, es importante tener en mente cuál sería tu plan personalizado de upskilling, que, además, te será de gran utilidad también a nivel personal. 

Ante la complejidad del entorno empresarial, llega el momento de dar un paso adelante que te acerque a tu verdadero potencial. Para ello, tu predisposición para mejorar y tu capacidad de aprendizaje te ayudarán a consolidarte como un perfil multidisciplinar y diferenciador. Plantéate metas, aprovecha los recursos disponibles y vence los miedos al reciclaje profesional.

En Randstad, te ayudamos a desarrollar tu potencial.