Tiempo de lectura: 5 minutos.

Tras el previsible fin de la pandemia, el mundo laboral se encuentra ante toda una dicotomía, ya que el empleo ha sido uno de los sectores que más ha acusado las modificaciones a las que se han visto obligados los trabajadores para seguir adelante. 

El confinamiento, los cierres perimetrales y el evitar a toda costa las aglomeraciones en, por ejemplo, el transporte público, llevaron a las compañías a plantear un nuevo modelo laboral basado en el teletrabajo, una perspectiva incipiente que, aunque ya contaba con presencia en España, no había sido nunca implantada con tanta envergadura.

Sin embargo, con el fin de la pandemia cerca, el teletrabajo, lejos de ser una moda pasajera, parece que ha llegado para quedarse, permaneciendo como una de las prioridades organizativas que empresas y trabajadores contemplan de cara al futuro

Randstad ha creado para esclarecer estas dudas el Informe Teletrabajo en España, elaborado por su centro de estudios, Randstad Research, que tiene como objetivo analizar la situación del trabajo remoto en nuestro país, además de ser una herramienta para conocer cómo será su comportamiento en el futuro.

Y los datos no pueden ser más claros: el teletrabajo seguirá creciendo más allá de la pandemia, permitiendo que el 30,6% de los españoles ocupados puedan trabajar de este modo en los próximos años. Sin embargo, que los datos marquen un cambio de tendencia en el mundo laboral no quiere decir que todo esté hecho, al teletrabajo le faltan todavía muchos retos por superar. 

¿Cuáles son los retos del teletrabajo ahora que es una realidad? ¿Basta con la aplicación del concepto, trasladar el lugar de trabajo al espacio doméstico, o se precisa de algo más?

El estudio, además de proporcionar un contexto sobre la nueva realidad laboral, cita también cuáles son los principales retos del teletrabajo en España que ya no son la implantación, una etapa superada con la pandemia, sino la adaptación del mercado laboral a una nueva era de trabajo mediante las viviendas y sus posibilidades de conciliar la vida laboral con la personal y familiar, que podrá servirse de él para encontrar talento fuera de su entorno cercano, y también supondrá una oportunidad para las empresas de mostrar que su preocupación por la sostenibilidad, el medio ambiente y la conciliación es la misma que la de sus trabajadores.

Estos retos, como la implantación del teletrabajo en la pandemia desde cero, son perfectamente asumibles por las empresas y los trabajadores, principalmente porque, además de ser retos, pueden suponer también oportunidades, que pueden llevar a acciones como repensar el concepto de vivienda, valorar el traslado de los grandes núcleos urbanos a las zonas rurales.

Además, en el plano de la concilicación familiar, Randstad señala la necesidad de impulsar medidas que establezcan barreras entre el tiempo de trabajo y la vida personal para que el empleado pueda desconectar y pasar tiempo de calidad en ambos lugares.

En un mercado laboral español que, teniendo en cuenta las últimas previsiones, goza de buena salud y muestra un camino positivo hacia la recuperación, también es importante preocuparse de aquellos trabajadores que no pueden teletrabajar y de impulsar herramientas para que no se queden atrás en la carrera hacia la digitalización y la formación en competencias tecnológicas que están persiguiendo las empresas.

En Randstad, analizamos constantemente la situación del mundo laboral y sus principales cambios para poder adelantarnos a las necesidades de nuestros clientes. Somos conscientes de que contar con el mejor talento, con las habilidades y competencias precisas, resulta fundamental para marcar la diferencia en la actual recuperación.

Si necesitas más información, ¡no dudes en contactar con nosotros!