La cultura corporativa de tu compañía es una seña de identidad que ayuda a orientar las estrategias que lleves a cabo y a diferenciarte de las demás. Sin embargo, si no la transmites correctamente a nivel interno y no la promocionas de cara al exterior, se pierde gran parte del impacto positivo. El voluntariado corporativo es una forma eficaz de potenciar la responsabilidad social empresarial aportando indudables beneficios a tu organización.

¿En qué consiste el llamado voluntariado corporativo?

Las empresas son actores clave en la sociedad y tienen la oportunidad de influir en ella de manera positiva impulsando valores y buenas prácticas. El voluntariado corporativo es una dinámica en la que se implementan programas para fomentar un mundo más justo, solidario y sostenible.

La compañía ofrece a sus empleados participar en él, lo que, además de aportarles satisfacción personal, les ayuda a desarrollar competencias importantes como: liderazgo, trabajo en equipo, inteligencia emocional, comunicación, etc. Este sistema normalmente se lleva a cabo en colaboración con alguna ONG o entidad social y en él se realizan algunas actividades como: mercadillos solidarios, plantación de árboles, visitas a hospitales, centros educativos especiales, etc. Gracias a ellas, los participantes desarrollan esos valores y los proyectan al exterior.

Beneficios que aporta a tu empresa

Si este tipo de programas supone un importante desarrollo para tus equipos, más aún para tu organización. Los profesionales que participan en un voluntariado corporativo están en disposición de mejorar su desempeño, lo que incrementa la productividad de tu empresa. Además, la imagen de tu compañía se sale reforzada, lo que repercute positivamente en el employer branding. Todo ello se puede desgranar en cinco beneficios principales:

  1. Alineación con los valores empresariales: un programa de voluntariado corporativo es una manera efectiva de llevar a la práctica los elementos que forman parte de la filosofía de tu compañía. A través de ello, los empleados conocen mejor estos valores de primera mano, lo que les ayuda a identificarse con ellos y sentirse más integrados en tu organización.
  2. Mejora del clima laboral: estas actividades rompen con la rutina de trabajo y fomentan la coordinación y la solidaridad entre tus equipos, lo que contribuye a potenciar las relaciones personales. Esto desemboca en una mejora notoria en el ambiente de trabajo, que conlleva una superior calidad de este y un aumento en la productividad.
  3. Mejora del employer branding: aportar un valor añadido a tus empleados te sirve para que mejorar su satisfacción en la empresa. Esto no es solamente una buena noticia a corto plazo, además supone beneficios a futuro, porque tu empresa se convertirá en más atractiva para el talento y te resultará más sencillo atraerlo y fidelizarlo.
  4. Potenciación de la RSE: con el voluntariado corporativo la labor de tu empresa como actor social queda reflejado en las acciones que realices. Por ejemplo, si tu organización se considera eco-friendly, reforzará ese aspecto si sensibiliza a los empleados a través de un programa que fomente el reciclaje.
  5. Descubrimiento de otras realidades: en algunos tipos de voluntariado se realizan viajes a otras ciudades y países, lo que te puede ser muy útil para conocer nuevos mercados y contextos. Esto te brinda la posibilidad de detectar oportunidades de negocio y establecer acuerdos estratégicos.

Cómo puedes implementarlo en tu organización

Ahora que queda clara la teoría, es el momento de que conozcas la manera de llevar a la práctica un programa de voluntariado corporativo que sirva para que tu empresa tenga un impacto social positivo a nivel interno y externo. Antes de que un proyecto de este tipo se haga realidad debe pasar por cuatro fases, ¿cuáles son?

  • Definición: lo primero que tienes que hacer es identificar los objetivos que quieres alcanzar a través de este programa, teniendo en cuenta el valor o valores corporativos que quieres potenciar. En torno a ello, debes dar forma a una estrategia que te conduzca a una idea de proyecto. Por ejemplo, si quieres fomentar con tu proyecto la inclusión de personas con discapacidad, puedes impulsar actividades junto a personas con síndrome de Down.
  • Preparación: el siguiente paso es diseccionar esa noción general y concretar los objetivos específicos que sirvan para dar forma a tu proyecto, alineándolos siempre con la cultura empresarial. A partir de ahí debes preparar recursos que vas a necesitar para hacerlo realidad a través de estas actividades:
  • Llevar a cabo posibles acuerdos: normalmente estos programas se realizan en colaboración con una ONG u otra entidad, por lo que es necesario establecer previamente los términos del acuerdo.
  • Definir los objetivos dirigidos a los voluntarios: ¿cómo van a beneficiarse tus empleados de este programa? Antes de informales debes tener claras las metas que alcanzarán gracias al voluntariado.
  • Preparar los recursos necesarios: un proyecto de estas características requiere de logística (materiales, viajes, salas, etc.).
  • Plan de comunicación: informar a todos los miembros de tu compañía es fundamental para que el proyecto tenga éxito. Por ello, es necesario que aproveches múltiples canales para darlo a conocer (carteles, recursos online, campañas, etc.).
  • Ejecución: ¿ya está todo planeado? Pues es el momento de ponerlo en marcha. Debes tener siempre en cuenta los objetivos de las fases anteriores para que las acciones vayan alineadas. En este momento es muy importante que consigas que los voluntarios se sientan motivados y acompañados para que su experiencia sea lo más positiva posible. También sería beneficiosa la participación de altos mandos de la empresa, que ayudarían a dar más visibilidad al evento y a reforzar el compromiso de la compañía con la causa.
  • Evaluación: llevar a cabo un programa de este tipo puede ser muy positivo, pero si quieres optimizarlo al máximo es necesario que realices un seguimiento para saber si se están cumpliendo las expectativas. Los datos que puedes extraer (participación de voluntarios, cumplimiento de objetivos, difusión externa, etc.) te dirán cómo está funcionando y los puntos de mejora para siguientes ocasiones.

Según datos de Voluntare, el 67% de las empresas españolas tienen programas de voluntariado corporativo, una cifra algo inferior a la media europea (79%). Además, el 95% de las aquellas que no disponen de un plan de este tipo se muestran interesadas en implementarlo. Esta práctica es una gran oportunidad para reforzar el employer branding y la cultura corporativa de tu compañía. ¿Quieres hacer más atractiva tu organización? ¡En Randstad te ofrecemos las mejores soluciones de employer branding!